Domingo Junio 25 de 2017

Así iniciamos el premio de los periodistas para los periodistas

Fernando Barrero y John Jairo Ocampo

 Por Fernando Barrero Chaves

Expresidente del CPB 

El Premio Nacional de Periodismo CPB en este 2017 está cumpliendo sus primeros 35 años. Y a pesar de haber ganado yo el Simón Bolívar, siempre pensé, como presidente del gremio, que, sin demeritar esa distinción, sería muy importante tener también un premio de los periodistas para los periodistas y esta idea les sonó muy bien desde el comienzo a mis compañeros de Junta Directiva de entonces.

En ese propósito me acompañaron todos. Y agotadas varias instancias jurídicas, llegamos a la conclusión de que era necesario constituir una Fundación para que el Premio no fuera en contravía de los estatutos del Círculo. Y agotados los trámites jurídicos, nos lanzamos a la aventura.

Ofelia aceptó ser la coordinadora general; Javier Darío elaboró el libreto del programa de televisión en el que se haría la entrega de las primeras distinciones y Alfonso Castillo Gómez,  Maria Teresa Herrán, Lucy Nieto de Samper y Daniel Samper Pizano, nos aceptaron ser jurados.

Tengo frescos los recuerdos de personas tan importantes y tan entusiastas que apoyaron e hicieron posible la entrega del primer premio: Fanny Mickey aceptó prestarnos su Teatro Nacional de la Calle 71; Alejandro Montejo, entonces director de Inravision, también nos aceptó la solicitud de un espacio en el Canal Uno; Julio Sánchez Cristo, entonces el mejor productor de televisión y ahora uno de los referentes del periodismo colombiano, nos hizo la producción con equipos de JES; Alfonso Castellanos nos aceptó ser el presentador de “La Noche de los Mejores” como se llama aun el programa; Patricio Wills Romero, entonces vicepresidente de RTI, nos prestó sus oficinas a Ofelia y a mí y nos contactó con algunos de sus más importantes clientes que pautaron con nosotros para el programa de TV.

Pero… debo hacerle un reconocimiento especial, muy especial, a don Enrique Santos Castillo, mi jefe de redacción, quien prácticamente me sacó de El Tiempo tres semanas para dedicarme al Premio junto a mis compañeros de junta.

Hoy, 35 años después, pienso sinceramente que sin esos aportes y otros muy importantes como los de los directores de los medios de entonces, ese proyecto no hubiese tenido el despegue tan exitoso como el que tuvo y que solo ha sido interrumpido en un par de ocasiones.

Esas seguridades de éxito nos permitieron ser “lanzados” en el monto de los premios: $75.000 para cada modalidad más diploma, medalla de oro y trofeo, este último una estatuilla de El Sacrificado, del maestro Arenas Betancourt, con una de las cuales fui premiado años después, en 1996, por un trabajo en radio.

Estas primeras distinciones solo tenían cinco categorías: en prensa, radio, televisión, fotografía y/o caricatura y una mención a la mejor tesis de grado de periodista. .

Veamos como fue el resultado de esos primeros premios, hace 35 años:

PRENSA: Al equipo periodístico de El Heraldo de Barranquilla, conformado por José Cervantes Angulo, Horacio Brieva, Jaime Rueda, Manuel Pérez, Guillermo Martínez y Ricardo Bicenty, por la campaña sobre la epidemia de polio en Barranquilla

RADIO: Equipo periodístico de Caracol dirigido por Yamid Amat, por el cubrimiento del golpe de Estado ocurrido en Bolivia.

TELEVISIÓN: Guillermo Aldana, del Noticiero 24 horas, por la suerte que corrió el avión de Aeropesca secuestrado por guerrilleros.

FOTOGRAFÍA: John Jairo Álzate de El Tiempo, por las fotografías del fusilamiento del M-19 en el Caquetá.

TESIS DE GRADO: La mención de Honor fue para Juanita Ardila Palacio y Edgar Cadena Madariaga, del INPAHU, por su tesis titulada “Análisis comparado de siete días en la prensa colombiana”.

Para satisfacción de este primer grupo de ganadores, el acta está firmada por Lucy Nieto de Samper, Alfonso Castillo Gómez (q.e.p.d), María Teresa Herrán y Daniel Samper Pizano, quienes actuaron con un criterio totalmente independiente de la Junta Directiva, tal como también se conserva hoy, 35 años después.

Hoy tenemos un CPB rescatado de su estado de postración a la que lo condujo una nefasta presidenta y nos alistamos para una nueva versión, con distinciones adicionales que están reconociendo nuevos discursos, medios multimediales, redes sociales, medio ambiente y en general todo lo que es importante para una sociedad y todo lo de que, por tanto, se ocupa el periodismo. .

Debemos sentirnos orgullosos de tener el Premio de los Periodistas para los Periodistas, debemos consolidarlo año tras año y pensar a futuro en la posibilidad de que se reconozcan también los trabajos inéditos o aquellos que se producen vía “free lance”. Ya este año hay un gran avance: premiar el mejor libro.

En resumen: aquí sigue nuestro Premio. Ahí sigue el reconocimiento que se hace público en “La noche de los mejores” que para el periodismo colombiano es todas las noches, pero para el ejercicio cotidiano es una vez al año, cuando se hace el reconocimiento de los mejores.

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