sábado noviembre 17 de 2018

“Las mujeres tenemos una invalidez aprendida”: Roxana Pinto

La escritora costarricense presentó en la FILBo su nueva novela, Ida y vuelta, una mirada que busca optimismo sobre la situación de las mujeres en el mundo

Bogotá, 03 de mayo_ RAM_ Ida y Vuelta  cuenta una historia que Roxana Pinto vivió en carne propia: el exilio voluntario. Ese cambio de vivir en una ciudad pequeña latinoamericana como San José, de Costa Rica, a las enormes calles de París. La autora, a través de una narración que mezcla la sentimentalidad, el humor y el erotismo,  muestra a una mujer que se opone a las prohibiciones establecidas y se aventura a dar una mirada optimista de la situación femenina en este continente, donde ellas apenas comienzan a disfrutar de su libertad.

El libro expone el sentimiento de no pertenecer ni a Costa Rica ni a París, ¿usted ha sentido esa sensación de no pertenecer a ningún lugar?

Mi interés por escribir un libro de ese tema nació porque en Costa Rica hay mucha influencia francesa por las migraciones voluntarias de franceses a Costa Rica. Ellos, en un comienzo, estaban interesados en la agricultura y el comercio, pero con su venida trajeron sus costumbres y su lengua. Y a pesar de que fueron más los españoles que migraron por la conquista, los franceses filtraron muchos rasgos de su cultura en la lengua española.

Siendo adolescente tuve la experiencia de viajar a París y vivir allá unos años; este fue un hecho muy enriquecedor porque me hizo interesarme en ser escritora. Luego mi camino tuvo muchos desvíos y terminé estudiando psicología en vez de literatura pues tuve muchos problemas y, en últimas, mi entorno me generó un interés en las relaciones interpersonales. Después de eso estudié diplomacia porque quería ampliar mi mirada y saber más sobre geopolítica. Esta carrera me dio la oportunidad de tener un segundo exilio voluntario y trabajar en Francia como embajadora.

Mi tercer exilio voluntario fue escribiendo esta novela, en la que una mujer joven se hace dueña de su cuerpo, de su sexualidad y además toma las riendas de su vida. La novela comienza cuando la protagonista lleva 13 años de vivir en París gracias a una beca de la Escuela de Bellas Artes. Sin embargo, tiene grandes idas y vueltas de San José, lo que le permite evitar un desarraigo absoluto.

¿Qué le interesa de la cultura francesa?

Con tanta influencia norteamericana quise hacer un rescate de la cultura francesa porque continúa estando vigente de otra manera, por ejemplo, en el pensamiento filosófico, literario y cultural. También me interesó la sexualidad desde un punto de vista más erótico, no el sexo violento y sin cariño que se ve hoy en día en la televisión, quiero mostrarlo desde esta mujer que es poseedora de sus valores, que es arriesgada a romper barreras y que toma las riendas de su vida.

¿En qué medida esas cualidades que describe en la protagonista están en usted?

Yo di talleres de autoestima a mujeres de escasos recursos en mi país porque considero que las mujeres tenemos una invalidez aprendida, hay algo que nos hace sentir que somos menos y yo quería luchar contra esa minusvalía a través de estos talleres. Sin embargo, he conseguido luchar contra esto no sólo como psicóloga, sino también por el camino de la literatura, pues pienso que esta llega de una manera sutil a la gente y cada lector se apropia de ciertos aspectos y los interpreta a su manera.

Yo escribo desde el yo de la protagonista, pero no habla solo ese yo, sino también el de otros personajes. Hay muchos personajes en la novela, cinco personajes en París que ella encuentra en el camino, y cinco personajes que ella recuerda de su infancia. Cada uno como en un grupo de jazz, narra desde su diferencia.

Se escribe mucho sobre la mujer para denunciar, para hablar de violaciones, pero yo quería algo más optimista, algo que le diera a la mujer la esperanza de que sí se pueden lograr cambios. Lo único que hay que hacer es arriesgarse.

¿Qué cambio cree que ha generado en la literatura femenina de su país?

Ha sido un gran cambio, este libro ha recibido muchas respuestas y muchos artículos escritos, porque es como una ola de aire fresco, una ola de positivismo, de esperanza, dentro de un mundo de puras denuncias. No critico ningún tipo de acercamientos a la mujer, todos son válidos, pero yo elegí esta perspectiva que es la menos transitada en mi país. Soy de las primeras que han incursionado en este tipo de literatura en Costa Rica.

¿Cómo ve la literatura femenina en Latinoamérica actualmente? ¿Cree que la voz femenina llegará a ser tan escuchada como la masculina?

La mujer siempre ha sido objeto de la mirada y la descripción del hombre. Lo interesante ahora es la autoría de la mujer, es ella hablándose a sí misma, no hay otro que hable sobre ella. Además, cada quien tiene la capacidad de expresar su sentir de manera diferente, no podemos agrupar a todas las mujeres en un cajón y a todos los hombres en otro.

¿Cómo comenzó a acercarse a la literatura?

Comencé a leer muy temprano, mis papás me leían cuentos y más adelante comencé a leer cómics. Me interesé en pensar personajes y finales diferentes para los cuentos que leía. También me cambió mucho mi viaje a Paris, allí me encontré con la literatura francesa, uno de los escritores que más me marcó fue Proust que me dejó una gran enseñanza: lo que sucede afuera también sucede adentro de uno mismo.

¿El estudiar literatura le ha dado una mirada más comprensiva para el tema del exilio voluntario?

Se escribe mucho sobre exilios masivos, políticos, forzados, pero del exilio voluntario no han escrito mucho los hombres, por eso me interesaba que lo escribiera una mujer. Además, esta es una mujer que caminaba sola en París, cosa que en el siglo XIX estaba vedada para la mujer, el hecho de caminar sola por las calles. Tuvo permiso cuando se volvió compradora, pero mi personaje no es una mujer compradora, es una mujer que mira todo desde el punto de vista de una extranjera y que la ciudad le ofrece encuentros y oportunidades.

La Feria Internacional del Libro de Bogotá (FILBo), Leer es volar, que este año tiene a Francia como país invitado de honor, es organizada por la Cámara Colombiana del Libro y Corferias con el patrocinio oficial de la Alcaldía Mayor de Bogotá en el marco del Plan Distrital de Lectura y Escritura.

La escritora argentina Inés Garland visitó la FILBo para hablar de su nueva novela, Ojos de la noche, y de su experiencia como escritora. La sala estaba llena de estudiantes que oyeron con atención a la autora de literatura infantil, quien conversó con la escritora chilena Sara Bertrand.

Bertrand de preguntó a Garland  acerca de los rasgos que reconocía de sí misma en la protagonista de su anterior novela, Piedra papel o tijera, y de Ojos de la noche. La argentina respondió que sus personajes son una mezcla de fantasía con realidad, pero que en ella misma existen, como en sus personajes, dos polos muy fuertes: el reflexivo, que la sumerge en un mundo introspectivo, y el impulsivo, que la ha llevado a la aventura.

“Alma y Dalila (las protagonistas) son mujeres muy reflexivas, sensibles y atentas al acontecer de los demás. Esos rasgos son lo más fuertes de mi personalidad”, comenta la escritora.

Garland cuenta que Dalila, la protagonista de su más reciente novela, es una joven solitaria y que no le gusta la presencia de testigos; sin embargo, dice que es inevitable la sensación de estar observados a lo largo de la vida. En cuanto a su experiencia personal, contó que tuvo que enfrentarse a personas que la han juzgado desde su juventud y que hasta ahora la han comenzado a liberar.

La autora tuvo temor de adentrarse en el mundo de la escritura debido a que había personas que le decían que las mujeres no debían escribir. Sin embargo, ese temor ha desaparecido porque tras haber luchado con esas prohibiciones, Garland siente que hay que compartir el pensar de cada uno, que hay que mostrar el lado monstruoso y opositor a las ideas implantadas y que no hay que tener miedo a publicar el pensamiento propio porque muchos otros pueden sentirse igual.

Aprender el sistema braille en la feria

Bogotá, 03 de mayo_ RAM_ El Instituto Nacional para Ciegos (INCI) celebra los 30 años de la Feria Internacional del Libro de Bogotá con talleres de escritura en braille, los cuales facilitan la lectura a las personas ciegas y les permite gozar de una actividad que, aunque se supone visual, también es táctil.

“El braille es conocimiento y el conocimiento es poder”. Esta es la frase que abre los talleres teórico-prácticos, en los que el Instituto explica cómo funciona el sistema braille y muestra sus características principales. El sistema se basa en seis puntos que están divididos en dos líneas verticales. Así se van formando las letras del alfabeto, los números, los símbolos y signos de puntuación.

Los talleres se dividen en varias actividades, que permiten tener un aprendizaje más íntegro del sistema. La primera consiste en reconocer las partes que conforman una letra, símbolo o signo de puntuación. A partir de eso, se pasa a adivinar algunas palabras que estarán expuestas en una pantalla.

Esto permite reconocer con más facilidad las letras y, así mismo, sus derivaciones.

También expone implementos para escribir como las regletas, el punzante y el papel braille, el cual sirve para que los libros perduren.

Pedro, uno de los invitados invidentes del INCI, afirmó que “uno de ciego lee con los dedos índice, puesto que ellos tienen mayor sensibilidad. Louis Braille se adelantó al tema diciendo que la yema de los dedos tiene seis terminaciones nerviosas que coinciden exactamente, por eso muy fácil fijar el dedo sobre la letra y reconocerla; uno no tiene que escarbar la letra ni explorarla de arriba abajo ni de un lado a otro, sino que fija el dedo sobre el signo braille y ya sabe qué carácter es”. Asimismo, explicó que mientras una mano lee con el dedo, la otra señala la línea que tiene que leer, lo que le permite una ubicación espacial precisa.

Por otro lado, Pedro asegura que los libros impresos en braille se están acabando y que cada vez es más difícil conseguirlos puesto que la redacción es mucho más extensa y pasar un libro a ese sistema requiere más del doble de hojas. Sin embargo, dice que la tecnología le ha permitido leer libros por internet gracias unos audífonos que le ayudan a entender lo que está leyendo. No obstante, recalca que no hay nada mejor que sentir un libro impreso en sus manos.

Finalmente, los talleres finalizan con la tarea de poder escribir el nombre en braille y deja la reflexión sobre crear lazos con los otros.

Otras actividades del INCI en la feria

El viernes 5 de mayo, a las 11:00 de la mañana, se realizará el taller Juguemos a la radio. El mismo día, a las 5:00 de la tarde, se realizará el taller Braille para todos.

El lunes 8 de mayo, a las 4:00 de la tarde, será el evento de clausura con una lectura en voz alta.

El conflicto armado para niños y jóvenes

Bogotá, 03 de mayo_ RAM_ Contar el conflicto armado es una tarea compleja, todo lo que representa puede herir susceptibilidades y ahondar en las cicatrices de las víctimas puede ser un acto que lastime de nuevo. La literatura se enfrenta a una tarea titánica: contar lo que duele ser contado.

Además, pensar el conflicto armado desde la literatura suma otro reto: diferenciar las poblaciones. No es lo mismo narrar una historia violenta a un adulto que a un niño o a un joven. La Feria Internacional del Libro de Bogotá, FILBo 2017, dedicará en el marco de las franjas FILBo Niños y FILBo Jóvenes dos espacios para conocer experiencias literarias que han tratado el conflicto armado colombiano.

Por un lado, el evento Contar Colombia a los más jóvenes, el cual estará dedicado a la literatura infantil y tiene como objetivo mostrar desde todas las perspectivas posibles cómo es Colombia. Se realizará el sábado 6 de mayo, a las 3:00 p.m., en la Sala Madre Josefa del Castillo.Participarán Pilar Lozano, Gerardo Meneses y Gonzalo España, tres escritores que han contado a Colombia desde la historia, la geografía y las problemáticas sociales.

Lozano ha trabajado como periodista la mayor parte de su vida, ha sido dos veces ganadora del Premio Simón Bolívar de Periodismo. También ha incursionado en la literatura infantil con varios cuentos y relatos. Uno de sus obras es Colombia, mi abuelo y yo, un libro que narra la geografía de Colombia a través de las conversaciones de un nieto con su abuelo mientras recorren el mapa del país.

Asimismo, estará España, un escritor apasionado por la historia. Toda su obra gira entorno a relatos históricos que buscan contarle a los más jóvenes las distintas épocas que ha vivido Colombia.

Junto a ellos estará Meneses Claros, quien escribió La luna en los almendros, una obra que trata el conflicto armado colombiano desde una perspectiva infantil. Cuando una familia es desplazada por culpa de los enfrentamientos entre la guerrilla y los militares dos hermanos deben emprender un viaje lleno de complicaciones que los ayudara a entender la realidad del país.

Por el otro lado, el jueves 4 de mayo, a las 7:00 p.m. en el salón B de Corferias, estarán Irene Vasco junto a Albeiro Echavarría, dos escritores que han abordado el conflicto armado con historias trágicas, pero tratadas con el cuidado suficiente para ser leídas y analizadas por los jóvenes.

Mambrú perdió la guerra es una de las obras de Irene Vasco, en la cual cuenta la historia de Emiliano, un niño que por el conflicto tiene que vivir con su abuela. El libro se convierte en un viaje para entender el conflicto desde la perspectiva infantil. Emiliano se adapta, poco a poco, gracias a los habitantes del pueblo, a su abuela y a un perro llamado Mambrú.

Finalmente, estará Echevarría, quien escribió La niebla no pudo ocultarlo. Esta cuenta la historia de Leopoldo, un joven que junto a su a amigo fueron testigos de un crimen; este hecho trasforma su vida y con el paso del tiempo debe tomar decisiones que lo llevan a reconciliarse con su pasado.

La cultura: poderosa herramienta para resistir la violencia

Bogotá, 03 de mayo_ RAM_ Hoy en la FILBo, el Ministerio de Cultura habló sobre Formación de formadores: la experiencia reparadora de la cultura, en la que expuso el importante papel de esta como herramienta clave de los grupos sociales minoritarias, como los negros, indígenas y campesinos, para resistir la violencia a través de los tiempos y perdurar como comunidad.

Lucía Calderón, asesora de la drección de Poblaciones del Ministerio de Cultura, y Maria Isabel Mena, profesora de licenciatura en etnoeducación de la Universidad Nacional Abierta y a Distancia, se centraron en la comunidad negra, cuya historia en este continente va de la mano con la violencia, ya que en 1533 llegaron a Cartagena en el primer desembarco de esclavizados. Así fue hasta que en 1713 Palenque se declaró el primer pueblo libre.

Finalmente, el 21 de mayo en 1851, la Cámara de Representantes de la Nueva Granada, reunió las firmas necesarias para crear la Ley de Abolición de la Esclavitud cuyo primer artículo dictó: “Desde el día primero de enero de mil ochocientos cincuenta y dos, serán libres todos los esclavos que existen en el territorio de la República. En consecuencia desde aquella fecha gozarán de los mismo derechos y tendrán las mismas obligaciones que la Constitución y las leyes garantizan e imponen a los demás granadinos”.

Según Calderón, fue la cultura la que permitió que estos grupos sobrevivieran los combates y dificultades por tantos años. No solo sirvió mantener su propia lengua, sino haber tenido expresiones como la danza, la comida y la música para construir sentido de pertenencia y servir como terapia, que les permitió “estar en la guerra sin perderlo todo”.

Por su parte, Mena agregó que hoy en Colombia “tenemos un panorama difícil y conflictuado”, y que para manejarlo se debe entender la importancia de la cultura como proceso reparador, pero, sobre todo, es necesario “conocer nuestra historia y definir cómo se van a cicatrizar las heridas del conflicto armado en cada víctima”. Explicó entonces la importancia del papel de las escuelas y universidades en esta etapa y la reformación de los programas escolares para construir memoria y permitir el reconocimiento de las minorías dentro de la sociedad del posconflicto.

Según la profesora, Colombia debe aprender a hablar calmadamente sobre su identidad como pueblo para poder mirarse a los ojos y aceptar que la violencia y el conflicto armado afecta a todos. “Ahí el ADN histórico estará mucho más perfilado hacia una convivencia que permita no matarnos por tonterías”.

Actualmente, el Ministerio de Cultura busca que los grupos minoritarios rescaten sus actividades culturales, como es el caso en el Pacífico con las Balsadas en el Río Guapí, en donde embarcaciones pasean la figura de la Virgen de la Inmaculada Concepción para conmemorar su fiesta. Según Lucía Calderón, dichas actividades sirven como “excusa para el encuentro y para la reconstrucción del tejido social”.

Esta charla fue el espacio para que asistentes de la FILBo pudieran hacer un recorrido por la historia étnica y cultural de Colombia y, a través de ella, comprender el poder de las manifestaciones culturales que logran “espantar el terror” y resistir la violencia.

Las novedades editoriales de Icontec en la FILBo

Bogotá, 03 de mayo_ RAM_ Desde hace 10 años Icontec, como organismo de gestión de calidad en el país, se ha interesado en dar a conocer información a las empresas sobre certificación y calidad para que evalúen su situación real.

Para celebrar los 30 años de la Feria Internacional del Libro de Bogotá, Icontec trae dos novedades editoriales. La primera es el manual ISO 9001: 2015 para pequeñas organizaciones.

Esta edición recoge la versión más reciente de la norma internacional, publicada en 2015. Ofrece todos los elementos de calidad con los que una empresa debe contar para mejorar la calidad de sus productos y servicios.

Con un lenguaje sencillo y ejemplos de múltiples sectores, el manual busca que las pequeñas empresas comprendan e implementen la ISO 9001. Para eso, establece parámetros para la atención al cliente, brinda herramientas para calificar a los proveedores y soporte técnico para la reglamentación de estándares de la empresa.

La otra novedad que trae Icontec es Seguimiento, medición, análisis, evaluación y mejora. En su cuarta edición, incluye ocho capítulos nuevos que ahondan sobre sistemas de gestión. También incorpora herramientas para el control de riesgos.

Hace 10 años Ricardo Ríos, profesional en educación en Icontec, escribió la primera edición del libro. Hoy el desafío se relaciona con las formas modernas y tecnológicas con las que operan las organizaciones.

Con las dos publicaciones, Icontec pretende ofrecer herramientas para que las empresas logren nuevos estándares de calidad y sean más competitivas.

 

La edición universitaria en Francia y en Colombia

Bogotá, 03 de mayo_ RAM_ En la sala FILBo A se llevó a cabo el foro Puntos de encuentro entre la edición universitaria de Colombia y Francia, que se realiza en el marco de los Foros de Edición Universitaria de la FILBo.

“Los ciudadanos de a pie deberían tener acceso a los libros de divulgación científica”, enfatizó Jean-Güy Boin, director de la Oficina Internacional de Edición Francesa. Por su parte, Paul Garapon, director literario de las Prensas Universitarias de Francia, agregó que “las editoriales deben seducir a los lectores  para hacerse sostenibles e influyentes para la sociedad”.

Boin, Garapon y Juan Felipe Córdoba, director editorial de la Asociación de Editoriales Universitarias de Colombia, aprovecharon la ocasión para criticar la forma en que se mide la calidad del progreso científico de las universidades, recordando que la cantidad de artículos en revistas indexadas no son garantía de calidad y que debe protegerse el libro como fuente de creación de conocimiento.

Los Foros de Edición Universitaria continuarán mañana 3 de mayo. Vale recordar que la inscripción para cada conferencia tiene un valor de $20 mil, mientras que la asistencia a la totalidad de las charlas en el día tiene un costo de $30 mil. Puede realizar su registro en la entrada de las salas destinadas para el foro.

La FILBo celebró a los autores cubanos ganadores del Premio Carpentier y el Premio Guillén

Bogotá, 03 de mayo_ RAM_ Nancy Hernández, vicepresidenta del Instituto Colombiano del Libro Cubano, tuvo el placer de presentar hoy en la FILBo a tres grandes figuras de la literatura de su país: Alberto Garrandés, Premio Alejandro Carpentier en el género de novela; Emerio Medina, ganador del mismo premio en el género de cuento; y a José Riveros, merecedor del Premio Nacional de Poesía Nicolás Guillén. Ellos leyeron sus escritos y hablaron sobre su inspiración, estilos de escritura y experiencias de vida en Cuba. Estos premios se convocan por el Instituto Cubano del Libro en coordinación con las fundaciones que llevan los nombres de los destacados intelectuales cubanos Alejandro Carpentier y Nicolás Guillen.

Firma de libros con la youtuber Daniela Pérez

Bogotá, 03 de mayo_ RAM_¿Qué pasa cuando las decisiones del pasado llevan a un presente equivocado, abrumador e infeliz? ¿Qué tendría que haber pasado para que alguien se convierta en lo que nunca quiso ser? ¿Acaso hay errores que solo se arreglan volviendo a nacer?

La youtuber y comunicadora visual Daniela Pérez, conocida como “La Pereztroica”, discute estas preguntas en su más reciente libro: Cuando me encuentre (Editorial 531), el cual estará firmando mañana jueves 4 de mayo, de 2:00 a 4:00 de la tarde, en el pabellón 22 de Corferias.

Lanzamiento de la primera app del Instituto Geográfico Agustín Codazzi

El Instituto Geográfico Agustín Codazzi (IGAC) presentará en la FILBo Geografía para niños, la primera aplicación móvil de la entidad. Este libro interactivo, que pretende fomentar la lectura de contenidos sobre la geografía del mundo y de Colombia de forma didáctica, será lanzado mañana jueves 4 de mayo, a las 11:00 de la mañana, en la Unidad Móvil del Instituto, ubicada en el costado derecho de la entrada principal de Corferias. La aplicación se podrá descargar en la plataforma Google Play.

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