miércoles septiembre 20 de 2017

EmPápate ESCRÍBALE AL PAPA FRANCISCO

 

Por Guillermo Romero Salamanca

Si usted ha pensado en escribirle al Papa Francisco para contarle sus cuitas, exponerle sus momentos de crisis, agradecerle, pedirle una oración, contarle de sus éxitos, simplemente, hágalo.

Para su visita pastoral a Colombia, la Conferencia Episcopal dispuso del correo electrónico: https://www.papafranciscoencolombia.co/enviale-un-mensaje-al-papa para ofrecer este servicio.

Si desea enviarla por medio de correo, también puede dirigir su misiva al siguiente correo postal:

Sua Santitá Francesco

Secretaría de Estado, Palazzo Apostólico Vaticano, 00120

Cittá del Vaticano

La puede mandar por fax (todavía se usa) al (003906) 69885255

LA OFICINA DE CORRESPONDENCIA

Con el fin de dar efectividad a los millares de mensajes que a diario  le llegan al Papa Francisco, existe en el Vaticano la Oficina de Correspondencia, ubicada en el Palacio Apostólico.

Los encargados de la tarea de seleccionar los mensajes y darles el respectivo trámite son monseñor Giuluano Gallorini, sor Anna y dos señoras. Apartan las cartas y los regalos los envían a la casa de Santa Marta. Llegan desde poemas hasta zapatos hechos a mano.

En una entrevista realizada en enero del 2014 por Vatican Magazine comentó monseñor que generalmente se reciben peticiones de consuelo y oración. “Muchísimas de ellas tienen que ver con las dificultades, sobre todo con enfermedades. Piden por los niños, describen situaciones de dificultades económicas. Tratamos de hacer sentir la cercanía del Papa que acoge sus sufrimientos, su desconsuelo, que está cerca de ellos en la oración. Después, para lo que es posible, dirigimos las peticiones a las oficinas específicas, por ejemplo las peticiones de ayuda económica son transmitidas a las Cáritas diocesanas para que puedan ser verificadas, y sean operativas de inmediato”, explicó monseñor Gallorini.

UN DISPENDIOSO TRABAJO

Lo primero que hacen en esta oficina es seleccionar los mensajes por idiomas, después son abiertos los sobres y se procede a la lectura. El Papa no puede leerlos todos. “Es trabajo de esta oficina diferenciar las peticiones que solamente quieren saludar al Papa de las que buscan su consuelo, su apoyo espiritual.  Con los casos un poco más delicados como los de conciencia, se hace una anotación y se les pasa a los secretarios para que el Papa tome visión directamente: ciertamente las lee, pone las iniciales y nos señala cómo debemos responder”, agregó monseñor Gallorini.

Para los encargados de esta delegación, su labor debe de estar en sintonía con el estilo particular del Papa Francisco. “Leer estas cartas más que con la mente con el corazón, compartir el sufrimiento y buscar encontrar esas palabras aptas para expresar lo que el Papa quiere realmente que se exprese: la cercanía, el compartir… El Papa siempre ha dicho que el pastor tiene que vivir con el rebaño, con las ovejas. Escuchar y vivir la experiencia con ellos”, manifestó el encargado de la oficina de correspondencia en el Vaticano.

Algunas de estas misivas, el Papa Francisco las pone debajo de la imagen de san José durmiendo que tiene en su cuarto.

Lo cierto es que ninguna de las cartas enviadas al Papa Francisco, se queda sin respuesta.

UN CASO PERSONAL

En dos oportunidades le he escrito al Papa y he recibido contestación. El 10 de agosto del 2016, firmada por Mons.  Paolo Borgia, decía: “Estimado en el Señor: Animado por sentimientos de filial afecto, ha tenido la amabilidad de escribir una carta al Santo Padre, haciéndole partícipe de sus actividades. Su Santidad le agradece esta muestra de confianza, y le asegura un recuerdo en su oración para que el Señor le ayude en su servicio al bien común. Con estos deseos, e invocando la intercesión de la Virgen María, el Papa Francisco le ruega que rece por él y por su servicio a la Iglesia, a la vez que le imparte con afecto la Bendición Apostólica, que complacido hace extensiva a su familia y demás seres queridos. Aprovecho la oportunidad para expresarle el testimonio de mi consideración y estima en Cristo”.

Share Button