miércoles octubre 18 de 2017

Timochenko le pide a Santos cumplir lo prometido y firmado en acuerdo de paz

26 septiembre, 2017 Política

En una carta abierta, el cabecilla de las Farc alias Timochenko le pidió al presidente Juan Manuel Santos que cumpla “lo prometido y firmado” el 29 de mayo pasado en la hoja de ruta, en la cual se consagraron las obligaciones derivadas del acuerdo del fin del conflicto, entre ellas las garantías mínimas antes de la dejación de las armas, que, afirma, al día de hoy no se cumplen.

Igual que en todo, las Farc cumplimos sagradamente con la dejación de armas, señala alias Timochenko y pregunta ¿Qué explica entonces la desidia oficial para honrar a su vez la palabra empeñada?

En el escrito, fechado en La Habana, Cuba, alias Timochenko resalta los compromisos asumidos por el gobierno colombiano y que hasta ahora no se han hecho efectivos, así:

“El Gobierno Nacional tomará las medidas necesarias para que los integrantes de las Farc que se encuentren en los listados acreditados por la OACP salgan de las cárceles y/o queden en libertad condicional antes de finalizar el proceso de dejación de armas”.

“Suspensión en todo el territorio nacional de todas las órdenes de captura de integrantes de las Farc desde que hayan dejado las armas y hayan sido acreditados por la OACP”. Otorgamiento de amnistía de iure por resolución presidencial a todos los integrantes de las milicias debidamente acreditados”.

“Ley Estatutaria JEP. Se introducirá en el texto radicado en el Congreso una norma sobre suspensión de todas las condenas de integrantes de las Farc personas acusadas de serlo, conforme a lo establecido en el AL 001 de 2017 (…) El Gobierno Nacional se compromete a que la Ley Estatutaria de la JEP será aprobada por el Congreso respetando el Acuerdo Final y el borrador aprobado por el Gobierno Nacional y las Farc”. .

“Suspensión de órdenes de captura con fines de extradición y revocatoria de medidas de aseguramiento en todos los procedimientos de extradición respecto a personas acreditadas por la OACP, en aplicación del AL 001 de 2017, con fecha 10 de junio de 2017”.

“Se realizarán las reformas constitucionales necesarias para garantizar el funcionamiento de la Unidad Especial de Investigación contemplada en el numeral 74 del acuerdo JEP, conforme a lo establecido en el Acuerdo Final”.

“En un plazo no mayor de 15 días, el Gobierno Nacional efectuará el nombramiento del subdirector de la Subdirección especializada de seguridad y protección de la Unidad Nacional de Protección (UNP)”. “Se pondrá en marcha el Cuerpo Élite de la Policía Nacional, en los términos del Acuerdo Final, a más tardar el 15 de junio de 2017”.

“Entre la finalización de la dejación de armas individual que concluirá el 20 de junio de 2017 y la expedición de la amnistía de iure presidencial para el integrante de las Farc que haya efectuado dicha dejación de armas, no podrán trascurrir más de 10 días calendario”.

Luego se refiere al compromiso del ejecutivo para la reincorporación individual de los guerrilleros, con la entrega de 8 millones de pesos.

“No hay ni un solo combatiente en esas condiciones, y menos un solo proyecto colectivo aprobado. Se niega la adjudicación elemental de tierras para que puedan adelantarse en ellas los proyectos productivos, y se afirma que sólo se aprobarán un promedio de mil proyectos individuales por año”, precisa.

Añade que son miles los ex integrantes del grupo guerrillero excluidos hasta hoy de la asignación única de dos millones de pesos y que no reciben el giro mensual del noventa por ciento de salario mínimo y subraya que “se notifica a los Espacios Territoriales de Capacitación y Reincorporación que quedarán sin alimentos ni servicios elementales. El acceso a la salud de los nuestros pasa por las más increíbles dificultades”.

Luego precisa:

Nuestra gente sigue privada de su libertad, muere enferma en prisión o se agrava ante la indolencia estatal. Nos movemos con la zozobra de la detención porque el señor Presidente no expide la amnistía de iure, pese a que ya se cumplieron diez veces los diez días previstos para ello, además de que el sistema aún no registra el levantamiento de las órdenes de captura.

El Congreso de la República se enreda en la expedición de las normas sobre participación política y jurisdicción especial de paz, mientras que el señor Fiscal General de la Nación dirige una campaña de difamación contra las FARC, e ignora sospechosamente los más de quince mil expedientes que por paramilitarismo se apiñan en su dependencia. Los humores a descomposición que brotaron con el escándalo del zar anticorrupción del doctor Martínez dejan mucho que pensar.

A las fauces hambrientas de la ultraderecha enemiga de la paz se une ahora el embajador estadounidense. Era de esperar que al llamado de reconciliación de su santidad Francisco, que tanta simpatía y esperanza sembró en el corazón de los colombianos, sucediera la andanada revanchista de los señores de la guerra y la codicia. Pese a ello su sevicia repugna.

La inmensa familia fariana se revuelve inconforme e indignada. Miles de combatientes, milicianos, apoyos clandestinos, militantes políticos, seguidores y comunidades que creyeron de buena fe en la seriedad del Estado colombiano, reclaman de esta dirección una posición enérgica. La disciplina militar de la guerra siempre fue prenda de subordinación. Desaparecida esta sólo nos queda la persuasión y el convencimiento. Para ello hacen falta hechos, Presidente Santos.

Alias Timochenko hace finalmente un llamado “a la comunidad internacional, Naciones Unidas, Unión Europea, CELAC, UNASUR, El Vaticano, países garantes y acompañantes del proceso a actuar porque la gran obra de la paz se mantenga a flote”.

Y concluye: “Una minoría enriquecida con los réditos de la muerte y el miedo intenta hacer imposible la reconciliación, todos y todas debemos cerrarle el paso. Que se cumpla lo prometido y firmado, Presidente Santos. Es el tiempo de la paz, el orbe entero lo proclama”.

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