miércoles octubre 18 de 2017

El Ojo del Halkón Los jóvenes opinaron en el One Young Word

Por Rubén Darío Mejía Sánchez

Mientras que el mundo se encuentra enfrentado por un sin número de temas de interés colectivo y en Colombia se trata de poner las trabas al proceso de paz, y mucha parte del planeta está sufriendo las consecuencias del calentamiento global, cerca de 1.300 jóvenes de 196 países y líderes mundiales se dieron cita en Bogotá en el One Young Word 2017.

Trataron temas de unidad y de reflexión, mientras que los españoles sufren las consecuencias de la división puesta en marcha por el gobierno de Cataluña; en Colombia algunos sectores se han dedicado a poner el palo en la rueda para que sea un fracaso los diálogos de La Habana y que Colombia no tenga un verdadero proceso de paz en donde se logren metas para el bien y la tranquilidad de todos y finalmente el presidente Trump que se ha mostrado no muy amigo de programar la manera de sobrellevar el calentamiento global, puesto que cree que éste no existe.

Estos y muchos temas más fueron tratados en la gran cumbre juvenil quienes asumieron compromisos efectivos de cara a los retos globales y lo que más vale la pena destacar es que la Capital Colombiana fue la primera ciudad de Latinoamérica en recibir un evento de tal importancia por su capacidad de convocatoria luego de unos juegos olímpicos.

Proteger el medio ambiente, usar energías renovables, luchar por el respeto de los derechos humanos, ayudar a los más necesitados, erradicar la violencia, son las cosas que están haciendo los jóvenes del mundo y sin grandes infraestructuras, según explicaron durante las plenarias del One Young Word, la Cumbre de jóvenes emprendedores más importante del mundo en la que opinaron que solo es necesario romper esquemas para encontrar las soluciones a las crisis de las naciones.

Para hacer todo lo anterior, esta nueva generación ha hecho uso de las redes sociales y de esta manera sacar adelante sus emprendimientos. Cabe destacar que nadie como ellos sabe usarlas para recaudar fondos, legitimar causas, formar empresas, ayudar a los más necesitados o convocar a miles de personas cuando ocurre alguna tragedia sin importar donde sea.

En esta Cumbre los jóvenes compartieron sus ideas y reflexiones acerca de la revolución que las nuevas generaciones han logrado en temas tan importantes como el emprendimiento, el desarrollo social y la igualdad laboral.

Kate Robertson cofundadora de OYW se mostró segura de que esta población es la que está llamada a liberar a las sociedades de los conflictos y yugos que tienen sometidos a los ciudadanos y anotó en apartes “son los jóvenes los que están destinados a cambiar al mundo, porque tienen la energía, la esperanza y el tiempo para hacerlo”.

Se habla de cinco lecciones que le deja el OYW al mundo luego de la Cumbre del 2017 en Bogotá y sus recomendaciones son: contra la corrupción, educación e inclusión, negocios responsables, energías limpias, pobreza y redes sociales.

Como decía anteriormente, la revolución de las nuevas generaciones, su integración para las redes sociales, su lucha por el medio ambiente son algunos de los temas emprendidos a partir de esta gran cumbre juvenil.

Contra la corrupción se habla que este flagelo no es cultural y no debe ser normal en la sociedad, los mismos ciudadanos deben de ayudar a investigar los casos de malversación de los recursos, según palabras de la ex defensora del pueblo de Sudáfrica, Thuli Madonsela. Hay que emprender la lucha contra la corrupción, es quizá el mensaje central y más contundente que los jóvenes recibieron en esta oportunidad; pues como dice la periodista yemení Tawakkul Karman, galardonada con el Premio Nobel de Paz 2011, pelear contra este delito es necesario ya que hace a los países más desiguales y de lograrlo es tratar de cumplir el sueño de tener países libres de opresión y conflictos.

En cuanto a la educación, el panel principal estuvo dirigido a la innovación de las nuevas tecnologías y el mensaje fue del músico londinense Tinie Tempah quien le dijo a los asistentes que la tecnología es probablemente la clave para la movilidad social y le pidió a los jóvenes no dejar los cambios en manos del establecimiento y actuar para lograr los cambios necesarios.

Con respecto a la inclusión, se discutieron temas de género, derechos LGBT, infancia y adolescencia y exclusión social.

Natalia Ponce de León le dijo a los jóvenes que es necesario convertir el dolor y el sufrimiento en herramientas para lograr el cambio y habló del perdón. Varios de los conferencistas afrodescendientes hablaron sobre la discriminación que enfrentan y argumentaron que esa exclusión debe convertirse en un arma para defender sus derechos e invitaron a todas las minorías para unirse y luchar por lo que les pertenece.

Emprender y desarrollar productos para vender masivamente ha cambiado de sentido en los últimos años; hoy los jóvenes buscan negocios que impacten a través de la innovación, como sistemas de purificación de agua, campañas para prevención de enfermedades, recolección de recursos para ayudar a las víctimas de la violencia social, son algunas de las preocupaciones de los emprendedores sociales.

Piensan en las personas y en el medio ambiente y los programas que deben de llevarse a cabo para evitar una catástrofe mundial sobre este tema.

Los jóvenes como grandes expertos hablaron de fuentes de energía renovables y compartieron con altos funcionarios que hablaron al respecto coincidiendo en que esta industria debe migrar hacia las energías limpias y abandonar los combustibles fósiles.

Este panel sobre energía tuvo como expositores a Felipe Arbeláez de British Petroleum y Carlos Ferrara de la multinacional italiana Enel, además de Morten Dyrholm, vicepresidente global de Vestas Wind Systems, compañía danesa que produce turbinas eólicas, quien destacó que se ve que este es el fin de los combustibles fósiles y será un cambio más rápido de lo que se cree y es por eso que los constructores de carro quieren volverse eléctricos.

Y el broche de oro de la gran Cumbre Juvenil fue el tema de pobreza y redes sociales y se llegó a la conclusión que éstas se usan en forma inteligente para erradicar la pobreza y es así como explicó Jerome Jarre, francés experto en redes sociales, que “Facebook puede generar una resaca. Sí, una terrible resaca si solo la usas con una de tus neuronas”, y contó como promover acciones sociales.

Él usando la etiqueta #LoveArmyForSomalia, en el primer semestre de 2017 recolectó fondos para ayudar con alimentos, medicinas y agua a la población de Somalia superando en recaudación 2,5 millones de dólares gracias al impacto masivo y a la difusión que se multiplicó entre Twitter, Facebook y otras redes sociales. Como podemos ver, un buen manejo de las redes sociales da excelentes resultados y no simplemente el de la basura barata que trata de imponerse en ciertos sectores de la población.

Se puede decir que el evento fue un verdadero éxito, no solo por las personalidades que participaron, sino por la gran inquietud de los jóvenes que mostraron su madurez para tratar temas tan delicados como relaciones internas entre los países y con otras latitudes además de la manera de sobrellevar los programas políticos y económicos para acabar con la pobreza que cada día es más grande en el mundo.

Los jóvenes estuvieron de acuerdo que trabajar por la paz es la base fundamental para lograr el avance y progreso en los pueblos, porque las guerras y las discordias son las que cada día hacen que sean los poderosos los que acaben con los menos favorecidos y que el caos se apodere del mundo.

Se escucharon mensajes profundos por parte del ex secretario de la ONU, Kofi Annan, del músico y activista irlandés Bob Geldof y del Premio Nobel de Paz, Muhammad Yunus entre otros.

También estuvo presente la cantante y actriz Cher, el ex presidente de Guatemala Vinicio Cerezo, el vocalista de Iron Maiden Brouce, la Vicepresidente de Facebook, la ex alcaldesa de la Haya, Pauline Krikke, el medallista olímpico Mark Tewkesbury y la periodista Christine Ockrent.

Como vemos, fueron muchas las personalidades que estuvieron en la Capital Colombiana y encontramos además al Presidente de Siemens Colombia, al astronauta Ronald Garan, la Vicepresidente de Inclusión de Apple, Denice Young y la actriz Nargis Fakhi.

Vale la pena destacar que los organizadores en Colombia y Bogotá principalmente se lucieron ante el mundo y dejaron el nombre muy alto, en donde la delegación de jóvenes nacional mostró que conoce los problemas globales y que sabe proponer soluciones a los males que aqueja la humanidad.

Finalmente, los jóvenes colombianos apoyaron el proceso de paz y le pidieron a los diferentes sectores de la sociedad, políticos, industriales, empresarios y ciudadanía en general trabajar por el bien común y dejar atrás los intereses personales y alejar la sombra de la guerra para buscar el progreso de una Colombia mejor, que es el futuro que ellos se merecen.

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