viernes octubre 19 de 2018

Apetitos de poder

 Por Esteban Jaramillo Osorio

Época de elecciones. El miércoles en Dimayor y en un mes en federación. Renovación o continuismo. Días intensos de “cabildeos”, alianzas, presiones y, ¿porque no?, engaños. El apoyo de hoy puede ser la traición de mañana. Las sonrisas de unidad tienen trasfondo. Como en la política, “enemigos cercanos”, o relaciones por conveniencia. Mi amigo es el billete, si esta en mi bolsillo. Es el juego del  poder.

Que mundo este tan complejo, lleno de comentarios prohibidos en público y mentirillas en voz baja que manipulan la opinión. Entre reverencias y cortesías, se filtran enemistades o pactos, con algunos dirigentes serviles al poder y a los que lo detentan.

Pero siempre en defensa del negocio y no del fútbol, con un peligroso balanceo entre lo permitido y lo prohíbo. La ética no reina.

No parece existir hoy un actor de reparto en dirección distinta a la definida. Porque los acuerdos marcan el camino de la reelección, mientras  “las leyes del silencio” se respetan.

Jesurún seguirá en Federación, pero cuestionado. Existen negros nubarrones que condicionan su mandato.  Asuntos que se tratan entre rumores y que tienen como los dirigentes lo afirman, largas colas por sus socios invisibles cuestionados. De momento firme en su cargo hasta agosto, cuando se posesionará el nuevo comité y con la posibilidad de mantenerse cuatro años más porque sus resultados deportivos lo respaldan y ya existe un convenio al respecto. Del comité saldrán Jesualdo Morelli y Alejandro Hernández. Sus representados los ven incómodos.

Por ambos entraran Gustavo Serpa (Millonarios), en representación del grupo de los ocho, asociación de clubes poderosos que el expresidente del Cali dejo moribunda, y Cesar Pastrana ( Santa Fe) directivo de incuestionable éxito deportivo. Este último con enemigos encarnizados que han puesto oídos sordos a los pedidos de silencio.

“Mucho sabemos”, dicen, e irán en defensa de la dignidad personal y la del fútbol, dispuestos a denunciar conductas inadecuadas, con argumentos.

En favor de Pastrana están los clubes pequeños, con Eduardo Méndez (Unión Magdalena) su  encarnizado enemigo en tiempos recientes, como líder de campaña; con la administración de Dimayor como aliada, en la que Jorge Fernando Perdomo, aprobado en sus actividades, es  elemento persuasivo para los indecisos. Álvaro González, sagaz presidente de Difútbol, quien ejerce a la sombra el control con poder en federación, podría ser el motor de impulso para ponerlo en el cargo de Jesurún.

¡Vea pues! El otro futbol. Por todo lo anterior prefiero la pelota. Y amo la selección.

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