jueves septiembre 20 de 2018

El Ojo del Halkón Duque el Presidente

Por: Rubén Darío Mejía Sánchez

Dijera mi tía Lucrecia, gracias a Dios se terminó esta zozobra y esta campaña tan larga porque en política en Colombia estuvimos polarizados por mas de dos años y todo porque no se estaba de acuerdo con el Gobierno del presidente Juan Manuel Santos Calderón, por parte de la oposición regentada por el ex presidente Álvaro Uribe Vélez.

En estos dos años, si no fue más, pasó de todo, se inició y se adelantó en gran parte el proceso de paz con las FARC, se hizo un referendo por el si y por el no para reafirmar dichos acuerdos y creo sin duda a no equivocarme que fue el error mas grande que haya cometido el presidente Santos durante su mandato, porque dio oportunidad a quienes que dicen que no son enemigos de la paz trataran de echar por tierra todo lo logrado en los acuerdos de La Habana.

No fue el referendo en sí el meollo del asunto, fue la aparición de un nuevo sistema de información en los medios de comunicación y en las redes sociales de lo llamado “falsas noticias”, porque fueron las falsas noticias los que ocuparon los primeros renglones y lo peor de todo fue que llegaron a los sectores mas populares en donde la educación y la cultura todavía son muy escasos y se cree lo que diga el uno o el otro, el que compra votos, el que ofrece beneficios o el que simplemente para ellos, “habla bonito”.

Este referendo dejó muy lastimado el país, porque fue causa de la gran pérdida de credibilidad en los diferentes sectores políticos y sociales.

Luego vino la campaña al Congreso, una campaña en donde el desprestigio a los rivales fue el punto de partida, en donde se dijo de todo un poco, mucho menos verdad; pero como cosa paradójica estas elecciones legislativas se convirtieron en las mas tranquilas y las mas votadas en los últimos 50 años después de acordados puntos fundamentales en La Habana, no fue necesario trastear mesas de votación, no fue necesario usar la fuerza para que en algunos sectores no se presentaran asuntos violentos, porque no se presentaron y si se vió el civismo y la tranquilidad de un pueblo que demostró una vez mas que es respetuoso de la democracia. Es así que en los grandes rotativos del mundo, principiando por Norteamérica, se habló de la gran jornada democrática que tuvo Colombia en donde votaron mas de los que se pensaban y que respaldaron a los grupos políticos que se formaron y a los pocos partidos que aun resisten la marea de la coalición de ideas en el momento de elegir.

No se creía que unas elecciones fueran a ser tan pacíficas y de tanto ejemplo cuando apenas se salía de terminar en parte un conflicto armado con un grupo alzado en armas por mas de cinco décadas; pero Colombia lo logró.

Ya estaba en marcha la campaña política para la Presidencia de la República y lo que mas llama la atención fue el respecto entre los candidatos, cuando asistieron a algunos debates lo hicieron con altura, aunque fue una campaña sui generis porque los resultados de la primera vuelta dejaron un sabor extraño, porque los primeros lugares estuvieron así se esperaran que había un favorito pero que luego un cabeza a cabeza por el segundo lugar demostrara como se estaba cambiando el mapa político del país.

El que mejor programa de gobierno presentó fue Germán Vargas Lleras, seguido por Iván Duque, con una tercería de Humberto de la Calle; aunque el programa de gobierno de Gustavo Petro no fuera tan descabellado, pero mal planteado porque estaba teñido de un tufillo de odio hacia las oligarquías y además teniéndose que enfrentar a una gran campaña de miedo por parte de la derecha con el cuento que era el representante de las ideas de Maduro y que llevaría al país a una Venezuela.

La sorpresa grande de la primera vuelta sin duda fue la aparición estruendosa de Sergio Fajardo que con una campaña política modesta y hablando con los jóvenes y las gentes en las calles logró un segundo lugar con escasos votos para imponerse a Gustavo Petro que era el que seguía en las encuestas y en el favoritismo al actual presidente electo, Iván Duque.

Germán Vargas Lleras y Humberto de la Calle desaparecieron de un plumazo de la escena política, recibiendo un castigo que es la hora que nadie ha entendido el porque y el por cuándo.

Después de la primera vuelta llegó la recta final y la campaña fue bastante extraña, Duque no estuvo en todos los debates públicos que se esperaban y Petro seguía atacando a las grandes oligarquías; pero a la hora de la verdad Duque consiguió una altísima votación que superó los 10 millones de votantes y Petro no salió como derrotado, porque no es una derrota, aunque no haya ganado que lo hayan respaldado mas de 8 millones de votantes.

Hubo miedo de votar por Duque porque se cree que el expresidente Uribe estará detrás de su gobierno y por Petro porque llevaría al país al Castro-Chavismo, cuentos que parece que no creyeron muchos colombianos esperanzados que las cosas sigan mejor cada día en el país.

Iván Duque Presidente, sí, con una votación como dije anteriormente de mas de 10 millones de votos, no solo de su partido Centro Democrático, sino de las coaliciones, de Liberales y Conservadores y de gente sin partido que en esa campaña de verdades y mentiras y llenas de miedos dijo sí a la fórmula que consideraron que era la mas adecuada para sacar al país adelante,

Es mucho lo que se espera del presidente más joven que haya tenido Colombia en su historia, porque son solo 41 años y además cuando anuncia que  va a gobernar con personas de su propia generación, lo que quiere decir que será un gran experimento que demostraría que los mayores ya no fueron capaces de gobernar de la manera que debían de hacerlo a un país en medio de la modernidad, en donde no se quiere la guerra y en donde se quiere figurar a nivel internacional como un verdadero ejemplo, tanto intelectual, cultural, económico y social.

No se puede decir nada del nuevo Presidente, tiene muy buenas intenciones y muchos dicen que le desean lo mejor y en especial que lo dejen gobernar, que pueda tener unas buenas relaciones con los sectores políticos, judiciales y sociales y que piense antes de cometer un error en hacer cambios tan estrictos que puedan acabar con los convenios de La Habana, los que han dado unos buenos resultados a la tranquilidad del país.

Son muchas las cosas que hay que solucionar dejadas por el Gobierno Santos, pero hay otras que hay que implementar porque han dado buenos resultados para el bien, principalmente de los mas necesitados y no es que por los odios que existen entre los diferentes sectores se vaya a acabar lo bueno hecho por el actual Presidente y solo cumplir los deseos de quienes apoyan al nuevo Gobierno.

Yo personalmente creo que Iván Duque es un hombre sensato, que a pesar de su poca experiencia y juventud pueda hacer las cosas bien, y quien quita que sea el verdadero hombre de la paz y del progreso en todos los campos para una Colombia ávida de salir adelante y dejar atrás la guerra y la muerte.

Muchas cosas será las que tenga que enfrentar el nuevo presidente, como la deshonestidad, la corrupción y la inseguridad; pero para ello creo que pueda contar con un Congreso a su favor y con miles de personas buenas que están pendientes de lo que está sucediendo y de ayudar para que sea el bien el que reine en el país y no el caos de la inseguridad que es el que tiene al país entre la espada y la pared en este momento.

Esperemos que el Presidente Duque acierte al nombrar a sus colaboradores y que sus programas de Gobierno e implementados con otras ideas de todos los sectores colombianos de los resultados esperados.

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