domingo octubre 21 de 2018

Los pequeños trucos

Por Esteban Jaramillo Osorio

Además de las mentiras informativas del medico sobre el estado de salud de los futbolistas,  aceptadas en público, otras tantas han sido frecuentes, como truco manipulador en la selección Colombia. Con extraño silencio, comunes fueron siempre las convocatorias de futbolistas lesionados. Desde  Sergio Herrera, en la época de Reinaldo Rueda, hasta Carlos Valdés citado para Brasil sin probabilidades de jugar y  en proceso de salida del futbol por sus devastadas rodillas.

El silencio como cómplice, cuando algo se oculta. A lo anterior se suma el caso Pékerman. Hoy se habla, entre rumores, de su renovación o su salida, ante la inminente terminación de su contrato y el desgaste natural producido por su entorno, tolerado y dañino.

No hay claridad sobre su futuro. Es algo típico en el medio. Las diferencias, maquilladas con relaciones simpáticas pero forzadas, entre los dirigentes, no permiten señalar la persona indicada para asumir el cargo, porque la casa esta en desorden, de tiempo atrás, por la disputas del poder.

Planes serios no hay. Existe si una trapisonda política, para perpetuarse en los cargos, por parte de quienes por años, con beneficio mínimo para el futbol, se han mantenido en la cúpula. El objetivo es programar partidos, sin promover el juego desde sus bases, con formación adecuada de entrenadores, como hicieron aquellos países que se levantaron de la crisis, transformando sus proyectos. Ni Maturana ni bolillo, y esto esta claro, a pesar de la presión maliciosa de algunos medios. La idea pasa por buscar un títere, que se acople a los planes ambiciosos, de quienes mandan, pero nunca un hombre con conocimiento y clase, con capacidad competitiva, que impulse el sueño de ganar un mundial, como a punto estuvo de hacerlo Croacia.

Por lo que se barrunta el ciclo Pékerman ha terminado. Urgencia por nombras su relevo no se aprecia y la inconformidad se  siente. La vida interior de la federación no tiene sosiego dado que lleva meses transitando entre turbulencias. Que lindo es el futbol en la cancha pero cuanta miseria fuera de ella.

Share Button