sábado octubre 20 de 2018

De goleadores…

 

Por Esteban Jaramillo Osorio

No es fácil, para un delantero, definir con autoridad en el área. Cuando logra el control de pelota, espacio y golpeo, se dispara su cotización como goleador.

Romario era incontrolable. Entre arte y requiebros, definía con calidad para convertirse en estrella mundial. Batistuta y Ronaldo también.

En Colombia, entre otros exponentes de lujo, Falcao, El tren  Valencia, Tino, Valenciano, Víctor Aristizabal, Wilder Medina y Dayro, con cambios  de pierna y ritmo en zona gol.

Los hay también que coordinan tiempo de ejecución con la oportunidad, pero se nublan ante la inminencia del gol.

No ha tenido el Once Caldas, en muchos años, un artillero frecuente, clásico.

Del pasado extraemos los nombres de Galarza, Barreto, Ramón Orlando Gómez, el Lobo Fischer, Palavecino, Galvan, Dayro Moreno y Johan Fanno, entre muchos. En la historia reciente, sin huella en la red, Penko, Farías,  “pinti” Alvarez, Darío Gigena, Gustavo Canales y Sergio Ibarra.

La esperanza actual es Steer, veterano goleador, inconstante, y Lemus, un juvenil que arrasa en amistosos, entrenamientos y competencias menores, pero de fallos inconcebibles en la primera división.  Siempre esta ahí, en el área, olfateando la opción, pero cuando la encuentra, desnuda fallos de fundamentación, que lo ponen en entredicho ante la  tribuna.

El domingo, a propósito, sin ser la mejor presentación, el Once Caldas, demostró que tiene futbol, confianza y voluntad, para justificar su rendimiento. De un primer tiempo errático, soso y poco feliz, se paso al complemento en el que motivos hubo para pensar en una victoria. Valioso es el empate, pese a que la expectativa era mayor. Nunca tambaleó el equipo,  siempre rastreó soluciones, pero a los arietes se les agotó la pólvora cuando podía  liquidar a su rival.

Share Button