miércoles abril 8 de 2020

A un toque

 Por Esteban Jaramillo Osorio

Bogotá,17 de febrero_ RAM_ Pelé.  El «dios» del futbol, de juego preciosista con goles y triunfos memorables, se hace invisible en los años crepusculares de su vida.

Sus piernas, que le dieron gloria, el mejor de la historia, ya no responden. Aquel lustrabotas que toco las cimas, reservadas para pocos, el triple campeón mundial que peregrinó por el mundo exhibiendo su clase, brillante goleador histórico, se desvanece en sus silencios, los del ocaso. Vive en Sao Paulo, alejado del ruido de los estadios que tantas veces lo coronaron. Pele, el ídolo inolvidable.

Sin prudencia. Abiertas aun las heridas de la eliminación, Jesurún deja entrever la continuidad de Arturo Reyes, como entrenador, después del fracaso preolímpico, argumentando que hizo un gran trabajo, el que pocos vieron por proceso y resultados. Lo preparan para suceder a Queiroz, si el proyecto mayor se debilita.

Es barato y manipulable. Si desean retenerlo, preferibles los anuncios cuando las aguas se calmen.

Juegos vibrantes. No son muchos en Colombia. Nacional y Cali, una de las pocas excepciones. Tantos de los demás sin espacio en la memoria. Quedan para el olvido, porque se manchan por la pérdida deliberada de tiempo.

El balón impulsado en ocasiones con calidad, pero no siempre con seriedad al competir. Muchos médicos y kinesiólogos en las canchas, teatrales gestos, lesiones falsas, aguas milagrosas, para hacerle trampa al reglamento, frente a “pitos” sin autoridad. Poco tiempo efectivo… las mañas por encima del juego.

Descaro. Algunos equipos no pagan sus salarios a los futbolistas. Coldeportes, investiga. Lo hace con la lentitud que otorga la norma, con tolerancia extraña y complaciente. ¿aparecerá alguien que se ponga serio?  ¿Serio, también, en el tema del dopaje?

@estejaramillo

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