sábado julio 11 de 2020

El Ojo del Halkón Atrevimiento

Por: Rubén Darío Mejía Sánchez

Bogotá, 2 de mayo_ RAM_ Nunca cambia la naturaleza humana y creemos que todo lo dominamos y por eso recordamos que ha existido tantos dioses humanos que han tratado de imponer sus cosas sin respetar fuerzas superiores y conste que no hablo de asuntos religiosos sino de la misma forma como se mueve la naturaleza, que sin darnos cuenta nos enseña a cada momento cual debe ser nuestro actuar.

Sabemos que estamos pasando por una situación bastante dura en el campo de la salud y en el sector económico, son muchos los que están a punto de reventar por la condición económica del momento, unos porque temen perder sus fortunas y otros porque no tienen trabajo para poder responder a sus obligaciones y por mas que anuncie el Gobierno que va a dar dinero para una cosa o para la otra, ese dinero no va a alcanzar y va a pasar lo que dice en la canción que interpreta Celia Cruz, “no hay cama para tanta gente”.

Creo que hay algo que nos puede pasar la cuenta de cobro y es el exceso de confianza, porque salen todos aquellos que son expertos en asuntos de economía a decir que hay que hacer, como si estuviera en sus manos el manejo del COVID-19, una pandemia que puede ser tan grave como las peores pestes que han azotado a la humanidad, con el agravante que nunca los mortales le han puesto cuidado a ello y siguen presentándose los contagios, se siguen aumentando los fallecimientos y lo que sucede es que hemos aprendido a ser tan indolentes que nada nos importa, hasta el punto que en Colombia aprendimos a vivir con una guerra de mas de setenta años, la que no hemos querido terminar y que por lo que veo, por lo menos a lo que a mi corresponde, nunca veremos llegar la paz, porque es mas importante el negocio de la guerra y los intereses personales que la propia vida.

Muchos han tratado este tema de la pandemia como un juego, como un espectáculo, como si fuera algo de farándula y tratamos principal los medios de comunicación, de desviar la atención de lo verdaderamente importante para contar lo que hacen los “ídolos” del deporte, de la farándula o del mismo mundo político.

Da vergüenza que la corrupción aparezca en un momento tan difícil como éste y que haya gente de tan malos sentimientos que esté tratando de poner trampas para robarse los dineros que se consiguen y están destinados para ayudar a conseguir soluciones médicas y ayudar a quienes de verdad no tienen dinero.

Pero aquí estamos como en el mundo de la jungla, “sálvese quien pueda”. A los dirigentes deportivos solo les interesa ver como recuperan los dineros perdidos y a regañadientes aceptan las medidas del Gobierno, que como nos hemos dado cuenta está a punto de ceder para la realización de eventos deportivos, lo que sería catastrófico, pero es necesario sostener el bolsillo y las economías de unos cuantos sin importar la vida de nuestros coterráneos.

Algunos de los políticos siguen dando vergüenza, se pelean para ver quienes son los que tienen el poder, demuestran que están trabajando, cuando en momentos normales solo respondían a lista y salían corriendo, y es cuando uno se pregunta, que ganan con este protagonismo, mostrándose para que el pueblo los vuelva a elegir y lo peor, para que no se les descuenten sus sueldos que son bien altos, como lo sabemos todos.

El presdiente Duque ha estado muy juicioso hablando en los medios de comunicación durante este tiempo de la pandemia y sagradamente cumple a cita con su programa de televisión en las horas de la tarde en donde, para que negarlo, dice cosas interesantes, ofrece, ofrece y ofrece y trata de qyedar bien con todo el mundo, pero cuando se va a la realidad nos damos cuenta que cuando él da unas ordenes, y su gobierno, muchos tratan de desobedecerla, cuando dice que se le va ayudar a la gente para que no esté incomunicada y a los operadores de servicios no les interesa sino que se les de el dinero, salga de donde salga, porque como decía un funcionario de un cableoperador, una cosa es lo que diga el Presidente y otra cosa es lo que hacemos aquí en la empresa.

Esta cuarentena ha servido para muchas cosas, para dar un vistazo a como está funcionando el Gobierno y como están las cosas en este país y vamos descubriendo que hasta el momento las cosas no van bien y es mucho lo que hay que corregir para el bien de todos.

Desobedientes por naturaleza somos los seres humanos, no es justo que haya que colocar policía y ejercito para hacer cumplir el aislamiento, que a pesar de lo que diga el Gobierno que va hasta el 11 de mayo, nos da la sensación de que éste no se ha levantado paulatinamente solo para las empresas autorizadas por el Gobierno sino para los que no respetan los mandatos del mismo.

Hablo de atrevimiento, porque parece que se diera orden a la naturaleza que parara en su destrucción y que le obligara a que esos que luchan por sus intereses económicos puedan volver a reconquistar sus terrenos.

Hay cosas que no dependen simplemente de la voluntad del hombre sino de las leyes de la misma naturaleza que es la que rige en cada uno de sus movimientos.

Independientemente de las ideas religiosas, deberíamos ser responsables, acatar las ordenes y buscar el bien común y coste, no estoy hablando de todo el mundo, porque nos hemos dado cuenta de gentes de gran corazón y solidarios que son la mayoría de los colombianos, pero también nos damos cuenta de quienes son unos aprovechados de las situaciones.

Hay cosas que lo ponen a uno a reflexionar, como es que se le ayuda a los de las grandes chequeras y no se les ayuda a pequeñas instituciones que se dedican a dar solución a los problemas de personas enfermas, en especial de los niños y otra cosa grave es que hemos perdido el valor de la razón al atacar al personal de salud que lucha día y noche para mantener la salud de todos.

Hay muchos que están trabajando tras la sombra para el bien del país y es cuando nos damos cuenta de que están totalmente abandonados de la mano del hombre, entiéndase del Gobierno.

Los dineros que se anuncian para la salud son bastante buenos, pero creo que es necesario tomar correctivos y sentar bases para que se fortalezca el servicio de la salud en Colombia y no siga lo que se ha vivido siempre, enfermos de primera y de última categoría, a unos que se les presta todas las atenciones y a otros que se les deja morir en el olvido; simplemente esto es responsabilidad de todos.

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