miércoles enero 26 de 2022

El Ojo del Halkón Año electoral y de esperanza

Por: Rubén Darío Mejía Sánchez

BOGOTA, 08 enero,2022_RAM_ Después de haber pasado más de 2 años por la incertidumbre de la pandemia por el virus del Covid-19, los colombianos esperamos que el 2022 sea un año de grandes esperanzas y que los asuntos políticos cambien con los nuevos electos al Congreso y a la Presidencia de la República.

Estoy hablando en un momento bastante difícil en lo político para Colombia y en medio de una reactivación económica que se ve amenazada por la aparición de la nueva variante del Covid-19 llamada Omicron, de la que se sabe todo y no se sabe nada por las contradicciones de los científicos al decir que es lo que está pasando con esta variante. Se habla de grandes contagios, se adelantan medidas y se trata de sacar adelante a los países, pero a veces los gobiernos hablan y hablan y hablan y no dicen lo que de verdad debía de decirse, porque da mucho miedo que esa reactivación económica se vuelva atrás y recuerdo lo que decía uno de los expertos, que en este momento parar la reactivación económica sería lo peor que le podría suceder al país y de eso estoy de acuerdo, también estoy de acuerdo que la gente debe de escuchar más y ser conscientes y las personas que son inconscientes no debían de hablar y hablar y decir por ejemplo que la vacuna es un veneno que se le está colocando a cada persona cuando la realidad es que es la salvación en un momento de crisis, en un momento de peligro.

Se ponen a escuchar a personas cercanas que hablan acerca de la vacunación y las cosas tan absurdas que dicen y lo peor es que lo dicen delante de personas que no son letradas y personas que les creen lo que ellos dicen y muchos otros se han hecho vacunar simplemente para poder asistir a la rumba y a los entretenimientos de fin de año, pero no han tenido conciencia y responsabilidad en cuidarse ellos y cuidar a sus semejantes y es por eso que vemos el aumento de contagiados en todo el país y en ciudades principalmente donde se han hecho eventos grandes como ferias y festivales.

Ahora dirán que estoy hablando en contra de los festivales y de las ferias, eso no es verdad soy una de las personas que admiran el trabajo del arte y la alegría de la gente sanamente, además de la unidad familiar, pero creo que cada una de las cosas deben de hacerse de manera tan seria y responsable que no nos afectemos y mucho menos que afecte más a los demás.

Lo que hace falta en este momento simplemente es ser responsables y así podremos salir adelante en cuanto a la pandemia se refiere y en cuanto a Omicrón, que es la variante del Covid-19 qué se alista para hacer daño dentro de la población no solo en Colombia sino del mundo.

No sé hasta donde los gobiernos tienen autoridad o son conscientes para tomar medidas drásticas y demostrarle a las personas que deben de cuidarse si quieren de manera propia o por lo menos con medidas que les hagan entrar en conciencia para que no le hagan mal a los demás, pero si estamos halagando a todo el mundo solo por pensar en la reactivación económica estamos bastante perdidos, porque si no hay salud, no hay reactivación económica y vuelvo y repito estoy contento, me alegra lo que pasa con la reactivación económica, porque cada persona puede comprar su alimento y tener las cosas que necesita pero todo debemos de hacerlo con cautela con precaución y principalmente con responsabilidad.

Hablo de un año electoral, simplemente porque hoy se reanudan las campañas políticas tanto para el Congreso cómo para la Presidencia de la República y es un año electoral con mucha responsabilidad, cuándo debemos de saber elegir, cuando debemos de saber escuchar las propuestas olvidando los colores políticos y de partidismos, olvidándonos que fulano nos gusta porque hace tal cosa o porque hace la otra, sino el que presente mejores ideas y veamos si son serios en sus propuestas y son los dignos a llegar tanto al Congreso de la República como a la Casa de Nariño.

Estamos en un año de transición, un año que es muy importante en la vida de cada ser porque cuando se trata del niño y pasa la transición como personita debe de tener una transición perfecta para que el futuro sea grande y ahora los colombianos entramos en una época de transición, una verdadera transición que nos debe llevar a elegir a quienes son los que puedan gobernar el país sin mirar cuáles son los odios hacia un lado o hacia el otro y quiénes se impongan con sus ideas y no que traten al pueblo como si fuera un verdadero esclavo. Hay que dar Libertad para elegir, hay que dar Libertad para hablar y hay que dar Libertad para que el hombre se sienta orgulloso y seguro de lo que es y Colombia se merece un buen presidente en este 2022.

No quiero entrar en polémicas si el gobierno de Iván Duque ha sido bueno o  ha sido malo, ha tenido sus altibajos, ha sido de subidas y bajadas, como dijera alguien ha sido un año más de bajadas que de subidas, dónde se han cometido grandes errores en la política internacional, en la política económica y en la política de seguridad, pero todas las cosas tienen arreglo y el camino se puede enderezar. Se ha perdido la confianza tanto en los entes importantes como la Fiscalía, la Procuraduría, la Contraloría y todo lo que llaman ías en nuestro medio, pero creo que es el momento de hacer un alto en el camino y ver a ver como esa confianza se puede recuperar.

Estamos eligiendo un Congreso en un momento muy difícil, cuando nadie le cree a los llamados Padres de la Patria porque un 80% han perdido el año, porque son pocos los que trabajan y que han buscado el bien de quienes los han elegido, porque pasa lo de siempre, para conseguir votos están en todos los lugares y en el momento que el elector los necesita están más perdidos, como dijera alguien “que el hijo de Lindbergh”.

Muchos de los que están en el Congreso debían de dar un paso al costado y no tratar de que se les reelija otra vez, pero como hay gente en el pueblo que no piensa y no actúa y no razona, sino va a elegir a los mismos con las mismas y después comienzan a decir que no hay cambios y lo que se necesita en este momento es tanto en el Legislativo como en el Ejecutivo muchos, muchos cambios para que el país coja la ruta que debe de seguir.

El gobierno de Iván Duque ha manejado bien lo de la reactivación económica, ha manejado de manera satisfactoria el asunto de la pandemia, pero se ha dedicado a hacer una política internacional mala, con una relación en donde se ha perdido confianza a nivel mundial, en donde tratan de mostrar que con algunos países están bien, cuando las relaciones no están tan bien y además tratando de solucionar los problemas de los vecinos cuando no nos hemos dedicado a solucionar los problemas internos que son los más importantes en este momento.

Ese problema de la inseguridad es lo peor que está sucediendo en el país, ya no se puede salir a la calle, ya no se puede tener dinero, ya no se puede ser una persona honesta y trabajadora porque cae en manos de los malhechores, que para colmo están protegidos con una justicia que en este momento no funciona porque siempre les da casa por cárcel o en la mayoría de veces a los verdaderos delincuentes les da la libertad.

Hay que hacer cambios y no solo estamos hablando de los delincuentes comunes de la calle, sino también parar a los delincuentes de cuello blanco qué tanto daño le hacen al país.

Un año de elecciones, un año de terminaciones y un año de grandes esperanzas, en donde en vez de acabar con lo poco que nos queda del proceso de paz, lo comentemos y busquemos la paz entre nosotros mismos, porque somos un país bueno, trabajador, con muchos valores, con muchas riquezas, que podemos darle ejemplo al mundo, pero es triste cuando la mayoría de las noticias no son sino asesinatos, atracos y daña la imagen del país en el exterior.

No nos podemos pegar únicamente a la buena imagen que nos dan los deportistas, porque los deportistas, todos en sus salidas internacionales, dejan al país bien en alto. Y qué hacen los dirigentes políticos, pegarse de los triunfos para tomarlos como si fueran propios, sin pensar que ellos son responsables de esa imagen que debe tener el país. Son excelentes los trabajos que hacen los deportistas, son excelentes representaciones que hacen, pero cada uno de nosotros somos responsables de la imagen del país y de lo que debemos de vender.

Escuchaba a uno de los turistas que hablaba ahora con la temporada de fin de año y comienzo de este, sobre el país que tenemos, y decía que era un país bastante rico, que tenía todo lo que una persona podría desear para ser feliz, pero que tenía sobre todo un gran valor en las personas y eso nos hace pensar que nosotros mismos somos los responsables de cómo se nos trate fuera o dentro del mismo país, lo que nos llama a reaccionar y a tomar decisiones, sabiendo elegir tanto en los comicios electorales del mes de marzo como en los del mes de mayo, para que ese Congreso y el próximo Presidente de Colombia sea lo mejor y sea lo que el país se merece.

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