lunes noviembre 30 de 2020

JUAN GUERRA

08 diciembre, 2013 Opinión

Una producción del Colectivo Mambrú

¿De quién o de quiénes descienden nuestros dirigentes? 

A veces no se pueden sacudir los árboles genealógicos

En Colombia los políticos se apellidan Ibáñez

En las pasadas elecciones presidenciales tres candidatos: Juan Manuel Santos, Rafael Pardo Rueda y Clara López Obregón tuvieron en común algo más que su deseo de ocupar la primera magistratura de la nación; los tres son tataranietos de dos hermanas Ibáñez que enloquecieron a Bolívar y Santander, y cambiaron parte de la historia del país: Nicolasa y Bernardina.

La descendencia de Miguel Ibáñez Vidal y Manuela Jacoba Arias es un poderoso clan familiar por el que los colombianos hemos votado desde hace siete generaciones para elegirles seis presidentes, ministros, gobernadores, alcaldes de Bogotá y muchos congresistas. Originaria de

Ocaña, Norte de Santander, esta es una de las familias con mayor vocación de poder político en Colombia.

En su seno conviven las ideologías más dispares, encarnadas en el fundador del Partido Conservador, José Eusebio Caro, hijo de Nicolasa y en su tataranieto el ex presidente del Partido Liberal Colombiano, Rafael Pardo Rueda.

Su tataranieta Clara López Obregón milita en la izquierda como presidenta del Polo Democrático, y más a la izquierda el cofundador del M19 Jaime Bateman Cayón.

¿Quiénes eran Nicolasa y Bernardina, las integrantes más famosas de la familia?

Nicolasa Ibáñez tenía 19 años, en 1813, cuando pone en Ocaña sobre las sienes de Bolívar la que será su primera corona de laurel; ya estaba comprometida en matrimonio con el realista Antonio José Caro, preso en Mompós por las tropas patriotas de Bolívar, quien lo libera y el matrimonio se efectúa.

En 1815 aparece en Ocaña el coronel Francisco de Paula Santander, de 23 años, jefe de los ejércitos del Norte y se convierte en amante de Nicolasa. Los celos de Santander por Nicolasa fueron comidilla pública y generaron muchos escándalos, entre ellos, uno muy grave cuando era Presidente de Colombia.

Nicolasa –todavía hermosa– cumplía 41 años y el vicepresidente José Ignacio de Márquez le llevó un regalo hasta su casa. El General Santander apareció y por poco mata al vicepresidente, quien en venganza se le opone en las elecciones de 1837 y lo vence;  el episodio se considera como el origen de los dos partidos políticos tradicionales de Colombia.

Y de su hermana, Nicolasa, qué?

Fue amante del presidente Santander, abuela del presidente Miguel Antonio Caro, abuela política del presidente Carlos Holguín y bisabuela política del presidente Roberto Urdaneta.

Su hermana Bernardina Ibáñez nace en 1803.

En 1819 fue escogida por su belleza para colocar a Bolívar la corona de laurel después de la Batalla de Boyacá. Bolívar tenía 36 años, Bernardina 16 y el guerrero desde ese instante la asedió con sus

requiebros amorosos. “No pienso más que en ti y en cuanto tiene relación con tus atractivos. Te escribo mil veces, pero tú ingrata no me respondes”.

La única que desairó a Bolívar

Bernardina, llamada la “Novia de Bogotá”, desdeñó a Bolívar porque estaba enamorada del joven coronel Ambrosio Plaza.

Dicen que para separarlos, Santander -por orden de Bolívar- lo mandó al frente de combate y lo mataron en la batalla de Carabobo el 24 de junio de 1821.

El incidente la hizo odiar a Bolívar. Años más tarde, Bernardina se rinde al seductor más reconocido de la época y supuesto progenitor de 180 hijos, el multimillonario Miguel Saturnino Uribe Uribe Santos, socorrano, pariente de Antonia Santos.

De esa unión nace Carmen Uribe Ibáñez, a quien como fruto del pecado se le encerró en el convento de monjas de la calle 17 con 7ª en Bogotá, bajo la protección de su padre.

Una coqueta bien casada

Para lavar la honra de Bernardina, el procurador General de la Nación Florentino González la desposa.

Al paso de los años Carmen Ibáñez casará con el cónsul danés Carl Michelsen. Su nieta María desposa con Alfonso López Pumarejo y la harán bisabuela del presidente Alfonso López Michelsen.

Muchos son los presidentes de la familia, pero el resto de parentela no es desconocida, entre ellos el Gran Maestro de la Logia Masónica de Colombia, Álvaro López Holguín; María Mercedes López, codirectora del Banco de la República; el popular Fernando González Pacheco; la canciller María Ángela Holguín; los ex ministros Ángela Montoya Holguín y Miguel Urrutia Montoya; el ex senador Miguel Santamaría

Dávila; al ex alcalde de Bogotá Diego Pardo Koppel; el clavicembalista Rafael Puyana Michelsen; el escritor Eduardo Caballero Calderón; el ex presidente de Caracol Pablo Laserna Philips; el periodista Antonio Caballero; el ex presidente del grupo Grancolombiano Jaime Michelsen Uribe; el pintor Luis Caballero.

Una lista de largo aliento

En fin, el listado sería interminable si nos extendiéramos a ministros y congresistas.

Dos hijas de Miguel Saturnino Uribe, hermanas medias de Carmen Ibáñez: Eloísa Uribe Maldonado y Francisca Uribe y Tanco Sanz de Santamaría casaron con Manuel Samper Agudelo, abuelo de Manuel Ancizar, autor de “Peregrinación de Alpha”, bisabuelo de Alejandro Uribe Castaño, hijo de Pilar Castaño y tío-abuelo del presidente Ernesto Samper Pizano.

En 1978 en el Congreso se presentó una propuesta para rendir homenaje a Nicolasa y Bernardina, pero un paisano suyo, el senador Fernando Carvajalino Cabrales, al igual que la nieta de Nicolasa, Margarita Holguín y Caro – que viajó a Ocaña a desaparecer vestigios de la infidelidad con Santander– se opuso aduciendo que la vida de las dos hermosas mujeres no era edificante.

El antes, el después y el ahora

Hoy muchos políticos consideran chévere ser sus descendientes y rebuscan en sus ramificaciones genealógicas algún parentesco con ellas. Los otros hijos de Miguel Ibáñez y Manuela Jacoba Arias Tampoco descuidaron sus enlaces matrimoniales. José Miguel Ibáñez Arias fue alcalde de Bogotá en 1833 y casó con Juana Lozano Lozano, hija del prócer Jorge Tadeo Lozano y nieta del Marqués de San Jorge, primer presidente del Estado Libre de Cundinamarca.

Vicente Ibáñez Arias casó con María del Pilar Caicedo y Sanz de Santamaría, hermana del presidente Domingo Caicedo. Antonio Ibáñez Arias, casó con Mercedes Nariño Ortega, hija del presidente Antonio

Nariño y Magdalena Ortega.

Estas historias de alcoba y política nos reafirman que Colombia no es más el país del Sagrado Corazón, sino el de los descendientes de las Ibáñez. Y que no somos una república democrática, participativa y pluralista como dice la Constitución, sino una democracia hereditaria representada en esta familia presidencial.

En resumen: puede decirse que los descendientes de las hermanas Ibáñez son una tracalada de bastardos vividores oportunistas y saqueadores  que se han aprovechado de este pobre país hasta decir no más… es lo que hemos elegido y lo que nos merecemos…

Consejo Nacional Electoral elige conjueces

sin tener facultades legales para hacerlo

Este organismo electoral arbitrariamente se inventó la cooptación que dejó de existir para el Consejo de Estado y la  Suprema Corte de Justicia desde la carta del 91.

Lo anterior significa que todos los procesos electorales que se vienen tramitando en el CNE desde hace varios años tiene el sello de la arbitrariedad e ilegalidad, por cuanto el precitado organismo electoral integrado por 9 «Magistrados» elegidos por el Congreso de la Republica mediante el sistema de cifra repartidora y 18 miembros adicionales que se llaman Conjueces elegidos por ellos mismos con los cuales comparten sus propias decisiones.

La pregunta del millon.

Que podrá estar sintiendo Fabio Valencia Cossio  exministro del interior y de justicia del gobierno Uribe, al ver a su expupila Nhora Tapia quien fungió como la  funcionaria estrella de su gabinete iluminándolo, con sus luces en los grandes temas electorales y políticos de la mayor envergadura con quien   llegaría a pensar en pasar a la historia por ser el «primer ministro» que llega  a ser Registrador, reemplazando prácticamente de hecho al titular Carlos Ariel Sánchez Torres  superando a los ex-Registradores Humberto de la Calle, Calderón Brujes y al propio exfiscal Luis Camilo Osorio, ver a su mentora académica   luciéndose  ante las cámaras de la TV como cualquier Tibisay Lucena, su homóloga Bolivariana, sentando la  jurisprudencia que le quedó de las enseñanzas de sus mentores electorales los «Dos Gutiérrez» Pedro Felipe y Amado, este último ex-Consejero de Estado,  galardonado por el Tribunal Supremo de Buga, que podrá  estar sintiendo Valencia Cossio el célebre por la sentencia «o nos cambian o nos cambiamos» el único según palabras de un dirigente paisa de apellido Garcés  que liquido el Partido Conservador antioqueño, luego enterró al conservatismo colombiano y hoy hace lo propio con el Uribismo?

El despeñadero   

El CNE va por el despeñadero de la ilegalidad criminal, cualquiera de las decisiones que ha tomado resultan arbitrarias, pues solamente oyen las órdenes de sus patrones y se pasan por la faja las disposiciones de la Carta  Magna. La legalidad electoral de Colombia está en manos de ese organismo y sus conjueces.

Recordar es vivir.

Razón tenía el Ministro Londoño cuando en una memorable sesión congreso, en una noche de 2003  se les dio   la condición de Magistrados a los integrantes del CNE diciendole al mundo «Algún dia alguien dirá quién sabe qué clase de  cigarrillo se estarian fumando nuestros Padres de la Patria al aprobar semejante estropicio juridico».

Que hablen las asustadurias

Qué se puede esperar de una democracia con esa clase de autoridades, cuando la suprema autoridad electoral está en manos de 27 funcionarios a quienes no les importa el cumplimiento de la ley sino estar a lo que ordenen sus nominadores ¿Dónde están los organismos de vigilancia y control?

¿Posile relevo?

Fuentes de la Casa de Nariño insisten en el creciente rumor sobre un posible cambio del  Director de la Policía Nacional, general  Rodolfo Palomino López.

Nota política, a propósito de los alumbrados navideños: Según el senador conservador   Juan Mario Laserna, el presidente del DNC, Omar Yepes,  le prende una vela a Santos y otras a Uribe.

Otra vez Plinio

Para colmo de males en el uribismo con su personero Zuluaga, el ex embajador Plinio Apuleyo Mendoza, que fue el causante de que se convocara una convención  a las carreras para tener a tiempo y con tiempo de hacer campaña, volvió a opinar y de qué manera.

Esta vez prácticamente descartó cualquier opción de triunfo por parte del ungido por la convención uribista y aunque definió a Zuluaga como “buen presidente”, le encimó  el incómodo título de “mal candidato”.

¿Será que está sugiriendo Plinio Apuleyo, a quien parece lo acatan bastante en el sector del ex presidente, un cambio de ficha a última hora?

Conservadores por la reelección y la mermelada

El panorama mostrado hasta ahora por las diferentes encuestas y el casi imposible avance de Oscar Iván Zuluaga en ellas, ha llevado a los analistas de la actividad política  a una primera conclusión: el partido conservador, en su mayoría, optará por apoyar la reelección del presidente Santos.

Es el único que les garantizará en el futuro participación en el gobierno, puestos y contratos, es decir todo lo que ha sido el sustento de la colectividad azul que hace rato perdió su vocación de poder y se ha limitado a ir, sin necesidad de hacer mucho esfuerzo, como uno de los socios principales en la frondosa burocracia.

Así, vaticinan, va quedar ratificado en la convención de enero próximo, para desilusión de la eterna precandidata Marta Lucía Ramírez.

Tiempos aquellos

Habitualmente durante los últimos años y sin importar el nombre, el gobernador de Antioquia -excepto Alberto Builes Ortega, claro- y el alcalde de Medellín, habían salido siempre como los más populares, los de mayor aceptación y los más sobresaliente en gestión.

En los últimos meses ni Antioquia ni Medellín pueden mostrar orgullosas ese resultado que había dejado de ser excepcional para convertirse en algo común y corriente.

Fajardo apenas llegó al tercer lugar en la última encuesta y Gaviria bajó hasta el quinto lugar entre los mejores alcaldes del país.

¿Si le harán caso al vicepresidente?

Una vez más el vicepresidente de la república, Angelino Garzón, ha vuelto al escenario para reclamar “generosidad” del gobierno y los empresarios  en la fijación del salario mínimo que regirá el próximo año.

De paso, para sustentar su solicitud, recordó el  funcionario  regalo que el gobierno acaba de hacerle a los congresistas, al  reintegrarle una prima de ocho millones de pesos que les había quitado el Consejo de Estado.

Garzón está acostumbrado a esta clase de salidas, las que en otro país pudieran tener algún peso y una relativa importancia.  En Colombia, sin embargo, lo que diga o deje de decir su vicepresidente es algo que no incide a la hora de la verdad.

Esta vez, vale preguntar, si le harán caso a su patrón y los dueños del billete? Por los antecedentes es difícil creer que así suceda.

Cifras alarmantes

Ahora que se debate una muy controvertida reforma al sistema de salud que rige en Colombia, conviene citar algunas cifras alarmantes incluidas en un informe preparado por el fiscal de la junta directiva de la Asociación Médica de Antioquia –ASMEDAS- Luis Fernando Muñoz Ramírez.

Dice textualmente: “En esta año 2013 ingresaron a la salud $45 billones de pesos y se gastó en salud $30 billones: los $15 billones restantes están en la intermediación de las EPS. Hoy las EPS le deben a los hospitales públicos más de $4 billones de pesos y entre el gobierno (Fosyga) y las EPS le deben a la IPS más de $15 billones de pesos.

Luego afirma el fiscal de la junta de ASMEDAS: “Podemos decir con toda claridad que 20 años después, la Ley 100 no es un modelo de salud sino un modelo para producir ganancias como cualquier negocio rentable; con razón Juan Luis Londoño de la Cuesta, como ideólogo de la Ley 100 y primer ministro de salud de Álvaro Uribe Vélez, dijo: “es un proyecto de compra-venta de servicios y no de salud pública”

Conclusión

En el citado informe del fiscal de ASMEDAS, se concluye que “hay que tener voluntad política para implementar un nuevo modelo de salud sin intermediación financiera y entender que el garante del derecho fundamental a la salud tiene que ser el Estado”.

Luego de plantear lo que debe ser un verdadero modelo de salud que favorezca a los colombianos y no a quienes hicieron de ese vital servicio un inmoral negocio gracias a la Ley 100 de Álvaro Uribe, el informe plantea que se debe derogar esta norma, que la Corte Constitucional declare inexequible la Ley estatutaria y que el gobierno retire la ley ordinaria que cursa actualmente en la cámara de representantes.

Por último, el informe consigna una petición sencilla: “Solicitamos la misma atención médica que les brinda al Presidente y al Vicepresidente de Colombia”.

Carta de la senadora Suárez

La senadora Olga Suárez le envió una carta al presidente del Diretorio Nacional Conservador, Omar Yepes,  pidiéndole respeto por su trabajo. La misiva dice:  “En mi calidad de senadora de la republica en ejercicio, solicito por su conducto a la dirección nacional del partido me sea asignado el renglón numero 5 de la lista al senado  para el periodo 2014-2018, ya que no fue tenida en cuenta mi  petición respetuosa de ocupar el renglón numero 1 al cual tendría todo el derecho no solo por haber obtenido  la mayor votación    en las elecciones pasadas con 122.472 votos sino también  por ser además la única mujer Senadora del partido en el Departamento de Antioquia, un departamento históricamente Conservador. Cuatro mujeres resultamos elegidas por el partido  en esos comicios,   las tres primeras votaciones nos pertenecen y por ello esperaríamos se nos reconocieran los primeros renglones, siendo consecuentes con la política expresada en los estatutos del Partido, en cuanto al fortalecimiento de la participación política de mujer dentro de la Colectividad”.

La gente pilosa del Manual de español

Tan pronto se anunció el deceso del irrepetible líder africano Nelson Mandela, la gente encargada del práctico Manual de Español Urgente distribuyó desde Madrid estas claves de redacción para sus destinatarios de iberoamérica:         

Con motivo del fallecimiento del expresidente sudafricano Nelson Mandela, se ofrecen a continuación una serie de claves sobre la escritura más apropiada de algunos términos que pueden aparecer en las informaciones relacionadas con este suceso:

•      Suráfrica, Sudáfrica y África del Sur, los dos primeros hacen referencia al país, por lo que es correcto usarlos como sinónimos; sin embargo, África del Sur designa la parte meridional del continente africano. Por otro lado, tanto Suráfrica como su gentilicio, surafricano, tienen un uso minoritario; es preferible emplear el topónimo Sudáfrica y el gentilicio sudafricano, mucho más utilizados. Cabe recordar que el nombre oficial del país es República de Sudáfrica y no República Sudafricana.

•      Johannesburgo (pronunciado con la h aspirada) es, según el Diccionario panhispánico de dudas, el nombre tradicional en español de esta ciudad. No son apropiadas ni la forma inglesa Johannesburg ni la simplificada Johanesburgo.

Otras enseñanzas prácticas

•      El apartheid fue un sistema político discriminatorio implantado en la República de Sudáfrica de 1948 a 1994 y, según el Diccionario panhispánico de dudas, el uso de esta palabra solo es aceptable en este contexto y debe escribirse en cursiva (o entre comillas si no se dispone de este tipo de letra) y pronunciarse /aparthéid/, con hache aspirada; en otros contextos debe sustituirse por racismo, discriminación o segregación.

•      El término township, que hace referencia a los barrios marginales de mayoría negra de Sudáfrica creados en la época del apartheid, puede traducirse por gueto.

•      Madiba, sobrenombre con el que era conocido Nelson Mandela, se escribe con inicial mayúscula y sin comillas ni cursiva.

•      La denominación expresidente se escribe en una sola palabra, de acuerdo con las normas académicas sobre la escritura de los prefijos. Además, como el nombre de todos los cargos, lo adecuado es escribirlo con inicial minúscula.

•      Expresiones y términos como sufragio universal, democracia o elecciones democráticas se escriben con las iniciales en minúscula.

•      Premio Nobel de la Paz se escribe con mayúscula cuando hace referencia al galardón, pero con minúscula cuando designa a la persona que lo ha recibido: «Fallece el nobel de la paz sudafricano».

•      El adjetivo multirracial duplica la erre para conservar su sonido fuerte. La forma multiracial, por tanto, no es correcta.

•      Los nombres de las etnias se escriben con minúscula y forman su plural añadiendo una ese, de modo que lo apropiado para referirse a la etnia a la que pertenecía Mandela es los xosas.

Marchan damnificados de sincelejo

  Garrocheros y banderilleros y manteros  marcharon por las  calles de Sincelejo  para solicitarle  al alcalde Jairo Fernández, que revoque su decisión inicial y autorice la realización de  las Corralejas.

Los marchantes aseguraron que ellos  viven  de esta actividad  que ha sido vetada para enero de 2014 por las autoridades de la capitalde Sucre, informó el colega Alejandro Mieles.

Garganta profunda

Sobre la corrupción rampante le dice a Juan Guerra un corresponsal en la sombra:

“Lo que decíamos el otro día de una sociedad enferma, una sociedad que no tiene vergüenza y que permite que los más elementales principios morales sean pisoteados en nombre de la democracia. “En Secreto” de El Tiempo, reveló que la dos hijas de dos “ilustres” presidiarios miembros de la para-política – de Vicente Blelt y de Cáceres- presenten  ahora sus nombres para llegar al Congreso de la República.

La sociedad cartagenera y del departamento de Bolívar no cuentan, por lo visto, con otras personas preparadas para reemplazar en sus curules a quienes purgan penas de prisión por sus dudosas conductas sino a los integrantes de la “casta” política de esas dos familias.

Ellas no tienen responsabilidad en los actos cometidos por sus padres que, a lo mejor, las educaron con el producto de sus malos  comportamientos en representación de sus electores”.

Columnista invitado

Memorias mías

Por Octavio Quintero

Hablando de “memorias olvidadas”, pues, resulta pertinente repasar las “memorias mías” que, por supuesto, no levantan tanto polvero porque, como dicen, es “llover sobre mojado”.

Siempre he creído, y cada vez que vuelvo sobre el tema me reafirmo más, que el mundialmente famoso Proceso 8.000 no se dio en aras de moralizar la política en  Colombia sino en el propósito de frenar todo ímpetu revisionista que el nuevo gobierno de Samper tuviera sobre la apertura económica a la que en su campaña había prometido seleccionar por sectores y graduar por productos.

En el momento más álgido del debate el entonces presidente Gaviria dijo perentoriamente ante todos los empresarios del país, reunidos en Cartagena (1993): … “la apertura no se va a desacelerar ni se va a gradualizar porque es un proceso que ya está hecho”.

El proceso 8.000 concentró todo su vigor del presidente Samper en su defensa y la abrupta apertura que de un “revolcón” nos había metido el presidente Gaviria (1990-1994), quedó intacta… El eslabón de esa cadena sigue perdido aunque, como en la Custodia de  Badillo, “todo el mundo sepa quién” pudo ser.

Dinero sucio y sangre inocente han elegido a los gobernantes colombianos desde siempre y al parecer por siempre, y si alguna excepción existe, perdón. Adolecería de ignorancia supina quien  niegue el aserto y pasaría por mentecato quien crea que los Rodríguez Orejuela solo metieron basa en la campaña de Samper.

Los aportes empresariales a las campañas presidenciales –y a todos los cargos de elección popular- siempre han existido, y en sus justas proporciones como diría el presidente Turbay: un poco más al que más chance tenga. Y los Rodríguez Orejuela eran unos empresarios, dígase lo que se diga.

LA RETAGUARDIA

LA U.N.  QUE SE  CAE A PEDAZOS

Nos escribe el colega y amigo Jorge Enrique Giraldo Acevedo, a propósito de la crisis de las estructuras de la Universidad  Nacional de Colombia:

Es plausible que al Congreso, por intermedio de un debate político en la Comisión Sexta de la Cámara de Representantes, haya llegado para su análisis la verdadera situación general de la Universidad de Colombia debido a que este hecho desde cualquier punto de vista es en favor de la juventud colombiana que estudia o aspira a estudiar una carrera profesional…Pero lo más lamentable que acontece en esta época es que la Universidad Nacional y muchas universidades públicas en Colombia están profundamente desfinanciadas y de otro lado, que  la U.N.,  sede Bogotá,  se está cayendo a pedazos, afectando a casi 30 mil estudiantes en su mayoría de estratos 2 y 3…Queremos tomar los anteriores hechos como pretexto para señalar que ahora anhelamos más que nunca que el Gobierno Nacional y las FARC logren un acuerdo que permita la paz para el país y, en consecuencia, mayores recursos económicos para la educación de los jóvenes colombianos mediante la reducción en el presupuesto para la guerra.Aunque es bueno indicar que adelantar estudios en esta universidad ya no es tan económico como antes hay que reconocer que  los mejores científicos nacionales han terminado estudios en la Universidad Nacional de Colombia y tiene excelentes registros en cuanto a los mejores profesionales presentes en organizaciones de diverso orden, otras universidades, hospitales y en la mayoría de las naciones en el mundo.

Como si lo anterior fuera poco hoy en día el “alma mater” de Colombia, con cerca de 50  mil estudiantes en todo el país, tiene convenios y programas académicos en todas las modalidades con muchísimas universidades en el mundo…

([email protected])

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