lunes noviembre 30 de 2020

Mis apuntes sobre el resultado de las elecciones

16 junio, 2014 Opinión

Ricardo Galan o7

Por: Ricardo Galán

Ganó bien el Presidente, Juan Manuel Santos. Con una ventaja respetable que nos evitó días o semanas de incertidumbre y dejó sin argumento válido a quienes buscan quitarle legitimidad a su reelección.

Pero Juan Manuel Santos no recibió un cheque en blanco para su proceso de paz con las Farc. Más de 6 millones 900 mil personas, que votaron por Oscar Iván Zuluaga, dijeron que también quieren la paz, pero sin impunidad y sin paso gratuito y automático hacia las grandes ligas de la política de quienes durante 50 años han ejercido el terrorismo..

Y enfatizo en la paz porque el Presidente Santos nos puso a escoger entre guerra y paz y porque en los otros temas no había grandes diferencias entre los dos candidatos. El Presidente debe escuchar la voz de esos casi siete millones de votos y ajustar estrategia de negociación. Las Farc van a tener que aceptar que si de verdad están comprometidas con la paz van a tener que bajar sus expectativas.

Santos recibe, si cabe la expresión para un presidente reelecto, un país partido en dos. Sumido en la polarización a que lo han sometido él y Álvaro Uribe en los últimos 4 años. Si, como dijo en su discurso, de verdad quiere construir una paz justa y duradera, Santos va a tener que encontrar la forma eficaz de unir a Colombia. No basta con las referencias a la Selección Colombia

Tanto el Presidente, como Oscar Iván Zuluaga parecieron dejar abiertas las puertas hacia una reconciliación en sus discursos. Los dos dijeron no reconocer enemigos, ni guardar rencores. Ojalá sea cierto y no un mero giro literario.

A Juan Manuel Santos le espera la dura tarea de construir la gobernabilidad que necesita para sacar adelante todos las “correcciones, ajustes y reformas que sean necesarias” en pro de la paz. No será fácil dada la gran fragilidad de las alianzas que tuvo que suscribir para lograr su reelección dada la gran cantidad de intereses cruzados y juegos de poder que se avecinan entre los partidos, fracciones de partidos y líderes que se sumaron a última hora a su campaña.

A Oscar Iván Zuluaga le corresponde convertir esos casi siete millones de votos en la base fundacional del Centro Democrático un partido que según él debe estar por encima de los caudillos. “Las personas somos un accidente en la política, lo que prevalece son las instituciones” se atrevió a decir en su discurso.

Oscar Iván Zuluaga es hoy la segunda persona con más votación en Colombia. Hace un mes nadie daba un peso por él. Hoy le corresponde asumir con seriedad y ponderación ese poder que le dieron sus electores. Inclusive por sobre los postulados de su mentor que al final de la jornada electoral tuvo una salida destemplada y fuera de lugar.

Los colombianos quedamos exhaustos con esta campaña. La más sucia que se recuerde en la historia del país. Estamos hasta la coronilla de la polarización de nuestros líderes y medios de comunicación. Queremos paz y eso incluye que dejemos a un lado el odio, la revancha y la venganza como los únicos motivadores de nuestro devenir político.

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