miércoles septiembre 18 de 2019

Banca desembolsó créditos al mes por unos 8 billones de pesos

11 julio, 2014 Económicas

El giro al alza que comienza a registrar el crédito en Colombia que hoy crece al 11,8 por ciento, luego de que su dinámica cayera a niveles del 11 por ciento real anual en diciembre del 2013, desde un 19 por ciento visto en junio del 2011, tiene en alerta preventiva al Banco de la República.

Así lo dejaron ver los miembros de la junta directiva de la entidad en las minutas correspondientes a la reunión del 20 de junio, al señalar que tras el análisis de la situación económica actual “es necesario continuar con el proceso de normalización de la política monetaria y monitorear de cerca la reacción de los balances del sistema financiero”.

Lo que están viendo los miembros de la junta directiva del Emisor no solo es un mayor endeudamiento de los hogares y las empresas, sino un aumento de la carga financiera de estos, lo que puede generar riesgos para las entidades.

De hecho, en el ‘Reporte de la situación del crédito en Colombia’, revelado el martes de esta semana, también se advierte un cambio en la tendencia de la cartera de las entidades.

Esta situación cobra importancia ahora que el Emisor está en proceso de ajustar su política monetaria, en el que su tasa de intervención se incrementó 75 puntos básicos a 4 por ciento en los últimos cuatro meses. Tanto autoridades como analistas coinciden en que no es que haya hoy una situación desbordada del crédito ni un deterioro de los principales indicadores de la cartera. Todo lo contrario, la salud del sistema es bastante positiva.

El superintendente Financiero, Gerardo Hernández, dijo que con los cambios que se están dando en la política del Emisor, la sugerencia de la junta va más en el sentido de “mirar qué va a pasar y cómo afectan esas decisiones a las empresas y, por supuesto, a los hogares”.

Precisó que, si bien el propio Emisor, en su más reciente informe de estabilidad financiera, señala que la carga financiera de los hogares ha aumentado, principalmente por crédito hipotecario y no por consumo, que ha bajado, esta situación no es preocupante, puesto que los ingresos de las familias permanecen en niveles superiores al promedio de los dos últimos años.

En efecto, los créditos para compra de vivienda crecían hasta abril pasado a una tasa real anual del 23,3 por ciento, en tanto los de consumo solo 8,7 por ciento.

Alexánder Riveros, economista sénior del Grupo Bancolombia, afirmó que, desde la junta del banco de mayo, varios de sus miembros dijeron que el crecimiento de la deuda de los hogares y las empresas, así como la evolución de la carga financiera, representan una acumulación de riesgos en los balances de las entidades.

Sostuvo que si bien no ve una aceleración muy fuerte de la cartera e, incluso, los desembolsos de nuevos créditos en el segundo trimestre del 2014 crecen a tasas más moderadas que los de igual periodo del 2013, la deuda de los hogares sigue aumentando y alcanza hoy un nivel del 18,6 por ciento del PIB, que puede ser uno de los más altos desde 1997.

Hasta abril pasado, el sistema financiero había desembolsado créditos por 31,5 billones de pesos, cerca de 8 billones más que en igual periodo del 2013, según la Superfinanciera.

Juan Carlos Domínguez, analista de banca de Credicorp Capital, cree que el mensaje de la junta del banco apunta a hacer una ‘vigilancia’ del comportamiento del crédito, en especial de las modalidades que pudieran reflejar un recalentamiento en caso de una rápida aceleración económica, como los de consumo e hipotecas, teniendo en cuenta, además, el comportamiento de los precios de vivienda.

Hemos visto una aceleración de los créditos comerciales; las hipotecas siguen muy dinámicas, y, aunque los datos a abril de la Superfinanciera muestran un modesto desempeño de la cartera de consumo (11,5 por ciento anual), la reciente encuesta de crédito del Emisor indica que las entidades perciben una mayor demanda en esta modalidad”, expresó.

Para Munir Jalil, director de estudios económicos del Citibank, el mensaje no es otro que un llamado a preservar la estabilidad financiera, que parte del monitoreo continuo del sistema. Pero la salud del sistema es muy buena en este momento.

El Banco de la República no solo está viendo un cambio en la tendencia del crédito. También ve que las mejores condiciones económicas, menor desempleo y tasas de interés bajas generan un ambiente tentador para que las familias eleven su consumo.

Advirtió que, ya para el segundo trimestre del 2014, los indicadores de ventas y confianza del consumidor muestran que el consumo de los hogares mantiene su dinámica.

Pero no es lo único que crece, pues ese comportamiento va en línea con la dinámica de la cartera de consumo, que dejó de desacelerarse y vuelve a crecer, aunque de manera leve. Según la firma de consultoría Raddar, las compras de los hogares colombianos crecieron a un ritmo anual del 11,7 por ciento al cierre de mayo pasado, pero pueden alcanzar una tasa de más del 13 por ciento en los próximos tres meses.

Entre los analistas hay consenso en que la política monetaria de ajuste de la tasa al alza del Banco de la República es adecuada para el crecimiento sostenible de la economía y, sobre todo, para la estabilidad financiera.

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