sábado diciembre 4 de 2021

La ‘unidad nacional para la paz’ Será el eje de del segundo mandato de Santos

03 agosto, 2014 Generales

El presidente Juan Manuel Santos marcó su primer mandato con la consolidación de un proceso de paz, y quiere que el segundo se caracterice por lograr el fin de la guerra.

El presidente Juan Manuel Santos marcó su primer mandato con la consolidación de un proceso de paz, y quiere que el segundo se caracterice por lograr el fin de la guerra.

La principal apuesta política del presidente Juan Manuel Santos para su segundo mandato (así se lo reiterará a los colombianos este jueves, cuando tome posesión oficial) es entregar un país en paz, donde los más de 50 años de guerra sean una página violenta del pasado.

Como jefe de Estado sabe que no es una tarea sencilla, pero es consciente de que, luego de apostar todo su potencial como gobernante por esa causa, no debe, y no quiere, claudicar en el primer intento real que tiene Colombia de ponerle punto final al conflicto interno.

Este 7 de agosto, desde la plazoleta Núñez, en el Capitolio, lugar que escogió para asumir su segundo periodo en el solio de Bolívar, les pedirá a los ciudadanos, a los partidos políticos y a la sociedad en general –incluidos los sectores de oposición que tan férreamente lo critican– que se sumen a su causa de conformar una “unidad nacional para la paz”.

Ese será el eje central de su discurso de posesión como Presidente reelegido. Esa ha sido su ambición desde que llegó a la Casa de Nariño por primera vez hace 4 años. Y ese será su objetivo por consolidar en el cuatrienio que comienza.

Quiere caracterizar su segundo mandato con un sello de cierre de este proceso, por lo que este jueves anunciará nuevas acciones para lograr el respaldo a los diálogos de sectores que no son de su coalición.

El 20 de julio lo anunció, en la instalación del Congreso. Dijo que será “el Presidente de todos los colombianos”, incluidos quienes no votaron por él. Por eso quiere sumar fuerzas para consolidar el posconflicto, escenario que vendrá tras la firma de los acuerdos de La Habana y que ya comenzó a construir.

En los últimos días se lo ha visto reflexivo y haciendo consultas sobre aspectos de trabajo para rectificar. Por eso, ha delineado personalmente su discurso de posesión y ha compartido con miembros cercanos de su equipo algunos de estos conceptos.

Información oficial, que Santos citará el jueves, indica que en el 81 por ciento de los 1.102 municipios del país no se registró ningún acto terrorista desde el 2010 y en el 86 por ciento se logró la erradicación de las denominadas bandas criminales.

Este escenario de mejoría de la seguridad, que por supuesto tiene frentes por mejorar, especialmente en los centros urbanos, permitió que se erradicaran 112.000 hectáreas de cultivos ilícitos y que se redujera, en 4 años, de 20.766 a 6.938 el número de combatientes de las Farc.

Pero eso es lo que quiere capitalizar Santos en su segundo mandato, que, a propósito, podría ser el último de un presidente que acude a la reelección inmediata. Quiere que el Estado llegue a territorios olvidados, por lo que buscará los recursos para que instituciones como el Sena y el ICBF estén en todas las regiones. Solo para el Pacífico se invertirán 400 millones de dólares.

Además, se tienen 62 billones de pesos para invertir en infraestructura, especialmente para vías de cuarta generación y secundarias y terciarias, que son las que permitirán que el país rural se conecte con el resto del territorio nacional. Es la apuesta para abrir los caminos necesarios para que el Estado haga presencia.

Otro frente de acción que el Jefe de Estado busca potenciar es el de la lucha contra la pobreza. En el último cuatrienio logró que 2,5 millones de personas salieran de esa condición; pero, como “aún falta mucho por hacer” –como recordará el jueves–, tiene el reto de asistir a 14 millones de ciudadanos que aún están en esa situación, cifra bastante alta para un país de 47 millones de habitantes.

De hecho, desde el inicio de su primer mandato se pasó de atender 482.000 a 1’273.000 adultos mayores pobres, a lo que se le debe sumar 1’023.100 menores de 5 años que han sido atendidos con el programa ‘De cero a siempre’. Pero estos logros son precisamente parte de lo que quiere convertir en un reto para ampliar el número de beneficiados con la terminación de la guerra.

El mandatario reconoció hace poco, en una entrevista con un medio internacional, que el proceso de paz le ha costado al país poco más de 8 millones de dólares. Esto, claro está, es una inversión que se ha logrado hacer gracias al buen momento económico que vive el país y que mejorará cuando se le ponga punto final al conflicto interno.

Solo en materia de inversión extranjera directa se lograron indicadores superiores en 149 por ciento a lo registrado en el 2010, ya que este ítem, el año pasado, se ubicó en un histórico de 16.722 millones de dólares.

Todo esto le da un margen de maniobra y de ejecución a Santos, para su segundo mandato, que pocos presidentes han tenido, pero que le impone el reto de consolidar una gobernabilidad que le permita potenciar sus logros y cumplir los objetivos trazados para el periodo 2014-2018.

De hecho, los ministros que ha designado hasta el momento (Canciller, de Hacienda, del Interior y de Agricultura) tienen un perfil técnico y político, y pertenecen a su círculo cercano. Son personas de su entera confianza.

Si bien su ambición es que los colombianos entiendan los beneficios de la paz, Santos deberá lidiar con un sector de oposición liderado por el senador y expresidente Álvaro Uribe, quien –comandando el Centro Democrático– no solo tiene 20 senadores oponiéndose a su agenda legislativa en el Congreso, sino que recorre el país insistiendo en que el Presidente recibió una Colombia próspera en el 2010 y devolverá, a su juicio, una nación “castrochavista”.

Aquí el reto será, según el politólogo de la Universidad de los Andes Juan Carlos Rodríguez, que “el país comprenda y acepte que el fin del conflicto le traerá beneficios tangibles”.

Por esto mismo necesita que el sector privado, actores sociales, minorías e incluso la oposición moderada de la izquierda renueven sus votos de respaldo a la paz para que su gobernabilidad no se ponga en riesgo. En el Congreso ya tiene mayorías.

El catedrático Andrés Molano, de la Universidad del Rosario, dijo que “ese manejo de país también dependerá de que logre comunicar los resultados que ha tenido y hacer que impacten la vida de la gente, que es lo que le ha faltado en estos 4 años”.

Santos ya sabe cuál es el país que quiere, y en la rendición de cuentas de hoy y en el discurso del jueves le notificará a Colombia el camino que recorrerá en su último cuatrienio en el poder para consolidarlo.

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