sábado mayo 8 de 2021

Crimenes Ocultos

30 abril, 2015 Cine

Crímenes Ocultos

Un thriller político sobre un asesino en serie carga política ambientado en la Rusia soviética de 1953, CHILD 44 (CRÍMENES OCULTOS) es la crónica de la crisis de conciencia del agente de la policía secreta Leo Demidov (TOM HARDY), quien pierde estatus, poder y su hogar cuando se niega a denunciar a su propia esposa, Raisa (Noomi RAPACE), como una traidora. Exiliados de Moscú a un puesto provincial sombrío, Leo y Raisa unen sus fuerzas con el general Mikhail Nesterov (Gary Oldman) para rastrear a un asesino en serie que ataca a varones jóvenes. Su búsqueda por justicia amenaza un encubrimiento de todo el sistema aplicado por el rival psicopática de Leo, Vasili (Joel Kinnaman), que insiste en que «No hay crimen en el paraíso.»

Con Rusia estalinista como telón, la trama se centra en los asesinatos de unos niños, todos ocurridos en escenarios similares (cerca de las vías del tren) y el mismo modus operandi. El gobierno niega los hechos y se limita a etiquetarlos como accidentes: “eso no es posible, vivimos en el paraíso”, dice la versión oficial.

Mientras los militares se encargan de silenciar a los padres de las víctimas y a los testigos –no precisamente para declarar-, uno de ellos, Leo Demidov (Tom Hardy), inicia una investigación clandestina para hallar al culpable.

Pese a los augurios de éxito, justificados por las críticas favorables que recibió la novela y por el elenco de renombre –Hardy, Gary Oldman y Noomi Rapace-, el trabajo del cineasta sueco Daniel Espinosa no hace justicia al best seller de Tom Ron Smith, Child 44 (2008).

El guión figuró entre los textos más gustados de 2008, pero no se logró su producción por estar en la llamada «lista negra»; sin embargo, el director y su guionista Richard Price convierten los conflictos del protagonista en una maraña de enredos inconclusos.

Los altibajos en el ritmo y tono de la trama, que deja a medias tanto el romance como el esperado thriller, provocan que el público llegue “cansado” al choque del héroe contra el villano. No hay sorpresas, ni en la acción ni en la solución.

El forzado acento de los actores –que no interfiere con su desempeño- y la incipiente evolución del protagonista, hacen que el diseño de producción y la banda sonora sean el único brillo en Crímenes ocultos.

EdiciónPietro Scalia, Dylan Tichenor

FotografíaOliver Wood

GuiónRichard Price

MúsicaJon Ekstrand

ProductoresRidley Scott, Greg Shapiro, Michael Schaefer, Matthew Stillman

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