miércoles diciembre 2 de 2020

Estafan, timan y vuelven para engañar

Jorge GiraldoPor: Jorge Giraldo Acevedo

Es un caso sorprendente que la modalidad de las llamadas millonarias para estafar a la gente se siga efectuando y que los habitantes de las principales ciudades colombianas estén siendo una y otra vez víctimas del acoso de estos timadores mediante esa y otras modalidades delictivas; otra vez volvieron las famosas pirámides, al igual que el «cambiazo» de billetes falsos y ni se diga de las acciones delictivas por la internet.

Todos debemos estar prevenidos de acciones delictivas por parte de timadores que anuncian con frecuencia presuntas ganancias de loterías, herencias, depósitos en bancos del mundo (especialmente del continente africano), de individuos que han fallecido y cuyas viudas u otros familiares piden ayuda para reclamarlos, mensajes fraudulentos utilizando nombres de conocidas entidades bancarias y personas; y en fin, toda clase de correos con otros ofrecimientos de estafadores que pretenden engañar por intermedio de la internet.

Se estima que el fraude electrónico, con mensajes de bancos es el más frecuente, con motivo de las artimañas de los estafadores en sus actividades delictivas. El delincuente envía un correo de una entidad bancaria de Colombia en que hace creer al usuario que su cuenta ha sido suspendida o que se han cancelado algunos de sus productos con el banco y le piden una actualización de datos. Lo que parece un simple mensaje de rutina de una entidad bancaria, no es más que una forma para robar las credenciales bancarias y la información personal de los usuarios. Si el usuario cae en la trampa y le da clic al enlace de “Actualizar datos personales”, será redirigido hacia un nuevo sitio donde se le solicita el acceso a otro dominio en el que está la plataforma del fraude. Allí, se le pedirá su nombre de usuario y contraseña, tal como los sitios virtuales de los bancos con un diseño idéntico al original, lo que hace que el usuario no se percate de la estafa. Es procedente señalar que las entidades bancarias nunca realizan actualización de datos por internet y que si a cualquiera le llega una solicitud en ese sentido, el consejo es no atenderlo. Lo mejor es responder en forma personal, en la sede de la misma entidad.

Antes de abordar el tema sobre otros métodos para estafar, habrá que reconocer que la mayoría de los seres humanos somos ambiciosos y hasta arriesgados, tal vez esa sea la razón por la que resulta inexplicable que en pleno siglo XXI existan personas que se dejan tumbar económicamente de individuos que estafan, timan y hasta vuelven para engañar. Es lo que acontece con las organizaciones de estafadores, mediante la modalidad de las famosas pirámides que engañan a ciudadanos incautos.

Estas gestiones delictivas no son nuevas en Colombia, debido a que a finales del año 1973 operó en Bogotá y otras importantes ciudades del país, la organización de timadores con el flamante nombre de Reto a la grandeza, cuyos integrantes involucraban a sus víctimas para engañarlos mediante paseos a lugares turísticos. En esa época correspondió al abogado huilense Rómulo González Trujillo, en calidad de Superintendente de Sociedades, el cierre de operaciones de esta red de estafadores y en consecuencia se evitaron nuevos engaños. Pero resulta que al ritmo de los ciclos económicos del país, en forma periódica, vuelven los estafadores y así también reaparecen las ilegales pirámides para el correspondiente engaño; estas organizaciones delictivas operan en forma muy similar a Reto a la grandeza, de hace más de 40 años, o a la famosa DMG, de hace poco tiempo.

Entonces, conocidas plenamente las formas de actuar de estos estafadores, ahora nos corresponde a los ciudadanos del común ponerle el punto final a la acción delictiva de estos timadores y así desaparecerá esta modalidad de las pirámides, delito que es el más vil medio para engañar a personas ambiciosas y arriesgadas, pero indiscutiblemente con un alto índice de ingenuidad.

En el presente tiempo se ha detectado una nueva modalidad delictiva y es conocida como el cambiazo de billetes. Los aeropuertos, grandes almacenes y centros comerciales, vías de las ciudades y en los diferentes servicios del trasporte público y hasta los bancos, son los sitios escogidos por los antisociales para tumbar a muchas personas. Este nuevo método para delinquir consiste en hacer el cambio de un billete falso, de $50.000 ó $20.000., con la debida advertencia de que en el lugar, por el servicio a cancelar, no tienen cambio.

Como si la inseguridad en las principales ciudades colombianas solamente estuviera a cargo de ladrones, atracadores, carteristas y timadores, también está la modalidad delictiva de la bolita; es una práctica que se realiza desde el siglo pasado, al igual que el paquete chileno uno no se explica cómo es que en pleno siglo XXI sigan cayendo personas incautas. Estos estafadores frecuentan el populoso sector de San Victorino y en el centro de la capital colombiana; la situación más grave se presenta a lo largo de la calle 13, Avenida Jiménez, hasta la carrera 24, y en los sectores del barrio Restrepo; además, en la calle 72, entre carreras 11 y l4, y en algunas zonas de Chapinero.

A estos delincuentes, lo mismo que a atracadores, carteristas, ladrones y timadores, se les debe perseguir con miembros de la policía de civil, actuando con energía y de manera ágil, como entidad preventiva en favor de la ciudadanía en general. En términos muy generales, todos debemos tener una actitud de extrema prevención debido a que siempre existirán individuos que estafan, timan y hasta vuelven para engañar. Más vale invertir un tiempo de nuestra vida con mucha agilidad mental y no caer en manos de estos estafadores que, mediante artimañas, nos pueden despojar de nuestro dinero.

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