miércoles mayo 12 de 2021

“Es fantástica la investigación que se hace en Colombia”: Nobel de Medicina

14 agosto, 2015 Educación, Salud

Jack Szostak, Premio Nobel de Medicina 2009

Jack Szostak, científico de origen polaco y nacido en Gran Bretaña, Premio Nobel de Medicina 2009, sorprendió a los asistentes a un simposio organizado por la Universidad del Rosario, al destacar la investigación nacional. “Es fantástica la investigación que se está haciendo en Colombia”, comentó el Nobel, luego de visitar el centro de investigación que lidera el científico colombiano Manuel Elkin Patarroyo. “Fue una gran oportunidad la de conocer investigadores colombianos. Es sorprendente la amplitud de temas y el progreso que han logrado”.

Szostak aseguró que en la medida en que Colombia salga del conflicto y la economía mejore –a pesar de los bajos precios del petróleo- “habrá mayor expansión de la infraestructura de salud y la investigación biomédica será el eje del crecimiento, como lo es en todo el mundo”.

Su charla, que se llevó a cabo en el Club El Nogal en el marco del simposio conmemorativo de los 50 años de la restauración de la enseñanza de Medicina en la Universidad del Rosario, fue un recuento de las lecciones que aprendió, y que le permitieron alcanzar el Nobel. Estas fueron:

Cuestionar – no creer en cosas porque nos las enseñaron. “Ese es el deber no solo de un buen científico, sino de una buena persona”, aseguró.

Reflexionar – se aprende más de los errores que de los aciertos. “Eso lo aprendí luego de generar una explosión en la casa de mis padres haciendo experimentos con los químicos que traía mi madre quien trabajaba en una empresa química. Todavía tengo las cicatrices”.

Compartir – si tienes problemas, no sigas trabajando aisladamente, busca con quién hablar. “El aislamiento es el camino hacia el fracaso. La gente se siente bien de poder enseñarte algo”.

Arriesgar – vale la pena gastar algo de tiempo en un experimento ocasional que pueda dar un gran resultado, aunque sea improbable. “Experimentamos con un alga que crece en charcos poco hondos en el verano, que se reproduce partiendo sus propios cromosomas. La hipótesis era que una enzima reconstruye lo destruido. Una estudiante logró demostrar su existencia bioquímicamente y resultó fundamental para entender el cáncer y el envejecimiento humano”.

Innovar – es mejor trabajar en acertijos que no son tan competidos. “Todos los científicos estamos del mismo lado, buscando la verdad, pero la ciencia es competitiva y genera un gran desperdicio, mucha gente estudiando lo mismo. Lo ideal es buscar un área donde hay poca gente trabajando”.

Compartimentar – cuando un problema es grande, pártalo en problemas pequeños. “Al estudiar el origen de la vida, sabemos que para que el primer organismo vivo pudiera crecer debió comerse a su vecino. Pero no había ARN por ahí, debió ser una molécula muy simple. Partimos el problema en 8, y hoy tenemos 4 resueltos y buenas ideas en los 4 restantes”.

Sumar – lo que lleva al progreso en biomedicina, viene de la intersección de disciplinas. “hemos traído gente al laboratorio con pasados muy diferentes, desde termodinámica, química orgánica o astrofísica, para entender la vida desde la formación del planeta, pasando por una química muy simple, a la biología y las primeras células con el fin de llegar a las más complejas, que somos nosotros”.

Detenerse – hay que cerrar la puerta, el computador y tomar papel y lápiz y pensar en nuevas cosas locas. “Mi padre odiaba su trabajo, odiaba recibir y dar órdenes. Siempre administró crisis y nunca tuvo tiempo para hacer lo que se suponía debía hacer. Hoy todos viven muy ocupados, pero si todo el tiempo se ocupa en crisis locales, nunca se puede pensar en la imagen más grande”.

Flexibilizar – no se pegue de sus teorías mucho tiempo. “En la ciencia, la realidad es lo primero. A veces tu explicación de un fenómeno es brillante y elegante, con mucho sentido. El peligro es que cuando algo es demasiado inteligente, crees que es verdad porque es tu idea. Tiene que ser la verdad, sea tu idea o la de tu peor enemigo. Los mejores ponen sus ideas a prueba”.

Autenticidad – el sentido de la vida viene de adentro, no de afuera. “No creo en el significado de la vida que viene de algo externo. No creo que otros deban decirnos cuál es el sentido de la vida. Tiene que venir de adentro. Pero cuando uno lo encuentra, siempre implica participar en algo mucho más grande que uno mismo. Nada es más satisfactorio que eso”.

Los estudios de medicina en la Universidad del Rosario se remontan a 1653, aunque se suspendieron durante un siglo, y fueron reiniciados en 1965. José Celestino Mutis, profesor del Rosario, precursor de la Independencia y director de la Expedición Botánica, graduó en 1803 al primer médico en Colombia.  “El Rosario, siempre antiguo y siempre nuevo, es hoy un ejemplo en el mundo en la innovación de la docencia en las ciencias de la salud”, concluyó el rector de la Universidad del Rosario, José Manuel Restrepo.

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