miércoles mayo 12 de 2021

Presidente Santos ordena llamar a consultas al Embajador de Colombia en Venezuela

27 agosto, 2015 Generales, Internacionales, Política

Colombia ordenó llamar a consultas al Embajador en Venezuela

El Presidente de la República, Juan Manuel Santos, ordenó este jueves al Ministerio de Relaciones Exteriores llamar a consultas al Embajador de Colombia en Venezuela, Ricardo Lozano.

Además, el Jefe de Estado instruyó a la Canciller María Ángela Holguín a que convoque a una reunión extraordinaria de cancilleres de la Unión de Naciones Suramericanas (Unasur), para tratar el tema allí de los atropellos que se han cometido contra los colombianos deportados por Venezuela.

“Yo he privilegiado el diálogo, la diplomacia, y lo seguiré haciendo. Pero no puedo permitir que Venezuela trate a los colombianos y trate al Gobierno colombiano de esa forma. Por eso le he dado instrucciones a la Canciller, para que llame a consultas a nuestro Embajador en Venezuela y convoque a una reunión extraordinaria de cancilleres de Unasur. Queremos contarle al mundo, comenzando con Unasur, lo que está sucediendo, mostrarles lo que está sucediendo, porque eso es totalmente inaceptable”, afirmó el Mandatario.

El Presidente Santos reiteró que “Colombia privilegia el diálogo y la diplomacia” y dijo que “ojalá de parte de Venezuela tengan esa misma actitud, porque hasta ahora lo que hemos visto es que no tienen ninguna voluntad ni de diálogo ni de soluciones diplomáticas. Son soluciones de fuerza o actitudes como las que han venido teniendo con nuestros compatriotas, quienes merecen respeto. Son seres humanos a los que el Gobierno colombiano siempre defenderá y siempre velará por ellos”.

Una promesa que no se cumplió

En una declaración ofrecida este jueves en Bogotá al término de la rendición de cuentas de Colciencias, el Mandatario se refirió a la reunión que sostuvo ayer en Cúcuta con las familias de colombianos deportados desde Venezuela, quienes le narraron los atropellos de que habían sido víctimas.

Según el Jefe de Estado, en ese encuentro les reiteró a estas personas que el Gobierno de Colombia les garantizaba la asistencia humanitaria del caso, además de los cupos en los colegios para la educación de sus hijos, subsidios de arrendamiento mientras se hacen beneficiarios del programa de viviendas gratis, empleo y salud.

El Presidente indicó que había un acuerdo con las autoridades venezolanas para que camiones ingresaran a territorio venezolano, con el Defensor del Pueblo y organismos de socorro, a recoger las pertenencias que los deportados habían dejado allá, pero dicha promesa no se cumplió.

“El Gobierno venezolano había acordado con la Cancillería que iba a permitir que unos camiones entrarán al sitio donde vivían esos compatriotas, que recogieran sus enseres y se los devolvieran. Así se sencillo, no era gran cosa. Lo habían acordado. Eso se había acordado hace tres días”, explicó el Mandatario y agregó que “esa promesa no se cumplió”.

“Insistimos por las vías diplomáticas, por todos los medios, que permitieran que esos camiones entraran y no lo permitieron. O sea, no se han podido recuperar los utensilios, los enseres de estas familias, que es lo único que tienen”, sostuvo.

El Jefe de Estado reiteró que “estas familias no son ningunos paramilitares, son familias humildes que venían viviendo en Venezuela, trabajando hace diez, quince o veinte años, y las botaron, como ellos mismos me decían, ‘como unos perros’, sin ninguna contemplación. No hay derecho a que traten a nuestros compatriotas en esa forma. No son paramilitares. Son gente humilde a la que les están destruyendo sus casas y eso es inaceptable”.

El Mandatario se refirió a la reunión de las cancilleres de los dos países en Cartagena, que no dio ningún resultado. “La Canciller venezolana seguía con el cuento: es que los paramilitares, es que es un barrio de paramilitares, es que los paramilitares nos están haciendo daño. Y la Canciller colombiana le preguntaba: ¿Cuáles paramilitares? ¿Usted ha visto la televisión? ¿Ha visto la información? Ahí no hay ningún paramilitar, nadie que represente un peligro. Si están indocumentados, está bien, envíelos, pero no en esa forma. Y negaban que hubiesen maltratado a nuestros compatriotas”, recalcó el Jefe de Estado de Colombia.

No se permitió la entrada del Defensor del Pueblo

Finalmente, el Presidente Santos amplió el tema del compromiso para que el Defensor del Pueblo de Colombia participara en la labor de recuperación de los enseres que los colombianos dejaron al otro lado de la frontera, lo cual finalmente no se permitió.

“Nos habían prometido, el día de ayer, en esa discusión, que iban a permitir que nuestro Defensor del Pueblo entrara al sitio donde supuestamente hay un batallón de paramilitares, pero que son gente humilde, colombianos humildes que están viviendo al otro lado de la frontera y que verificara lo que estaba sucediendo. Se comprometieron el día de ayer a que, a las 2:00 de la tarde, entraría el Defensor del Pueblo.

“Se fueron la Canciller, el Ministro del Interior y el Defensor del Pueblo desde esta mañana para Cúcuta. La idea era continuar con el diálogo, ojalá ver cómo podemos arreglar esta situación, y que el Defensor entrara a Venezuela. A las 2:00 de la tarde, que era la hora cuando iba a suceder este evento de la entrada del Defensor, resulta que nadie apareció. Comenzaron a negar: que no había ningún acuerdo. Cuando a mí me había dicho la Canciller, y todos estaban de testigos, que efectivamente, que el Gobernador del Táchira, que la delegación venezolana dijo que sí, que el Defensor podía entrar. Un procedimiento normal en cualquier situación. Pues no lo dejaron entrar”, puntualizó el Presidente de Colombia.

Declaración del Presidente Juan Manuel Santos sobre el llamado a consultas del Embajador de Colombia en Venezuela y reunión extraordinaria de Unasur

Ustedes saben y el país sabe todo lo que ha venido sucediendo con Venezuela.

Este comportamiento de la Guardia Venezolana contra nuestros compatriotas es un comportamiento inaceptable, es indigno. Así lo hemos dicho, se lo hemos dicho al Gobierno venezolano.

Ayer estuve en Cúcuta. Me entrevisté con varios de los compatriotas que  fueron deportados, que están allá bajo el cuidado del Gobierno en unos albergues.

Les pregunté qué les había pasado, cómo había sido. Y las historias son desgarradoras.

Me decían: ‘Presidente, estaba yo durmiendo en mi casa. Llegaron, me sacaron, pintaron mi casa con una D o con una R, con una letra, y  de pronto llegaron y destruyeron mi casa, y me subieron en un bus y me deportaron’.

Otros me decían: ‘Presidente, me llamaron, me dijeron que fuera a un parque a renovar un permiso que yo tenía o a darme una información. Me pidieron los papeles. Yo tenía cédula venezolana, la rompieron, me embarcaron y me mandaron para Colombia y mi familia se quedó allá. Ayúdeme Presidente, a ver si yo puedo recuperar mis hijos’.

Historias de ese tipo.

Y yo les dije anoche a los cucuteños y a los deportados no se preocupen, aquí hay un Gobierno que si los quiere. Ustedes son colombianos. Bienvenidos, aquí les vamos a ayudar.

Ningún  niño, por ejemplo, se puede quedar un solo día sin colegio. Habrá matrículas para todos los niños en cualquier colegio del país. Si se quieren quedar en Cúcuta, en Cúcuta; si se quieren ir a Montería, en Montería; en Cartagena, en Cartagena; en Leticia, en Leticia. Allá tendrán sus cupos.

Les vamos a dar unos subsidios, les vamos a dar empleo, los vamos a ayudar.

Y les dije, porque muchos me decían nuestros enseres, que es todo lo que tenemos, se quedó del otro lado.

El Gobierno venezolano había acordado con la Cancillería que iba a permitir que unos camiones entrarán al sitio donde vivían esos compatriotas, que recogieran sus enseres y se los devolvieran. Así de sencillo, no era gran cosa.

Habían acordado, eso se había acordado hace tres días.

Cuando fueron a pasar…

–No señores. No pueden pasar sino con un chofer. No pueden ir las personas, ni pueden ir los organismos de socorro–.

¿Y entonces cómo pretende que saquen las cosas?

–Bueno, ese no es nuestro problema–.

Y esa promesa no se cumplió.

Insistimos por las vías diplomáticas, por todos los medios, que permitieran que esos camiones entraran. No permitieron.

O sea, no se ha podido recuperar los utensilios, los enseres de estas familias, que es lo único que tienen.

Dije ayer también: Estas familias no son ningunos paramilitares; son familias humildes que venían viviendo en Venezuela, trabajando hace 10, 15, 20 años y las botaron, como ellos mismos me decían, como unos perros, sin ninguna contemplación.

Eso no hay derecho de que traten a nuestros compatriotas en esa forma.

No son paramilitares. Son gente humilde.

Y que les están destruyendo sus casas. Y eso es inaceptable.

Mientras tanto está la Canciller venezolana con nuestra Canciller en Cartagena.

Desde el principio he dicho que yo quiero privilegiar, como siempre lo he hecho, el diálogo, las vías diplomáticas, que es como las naciones civilizadas resuelven sus problemas.

Y le dije a la Canciller: vaya y hable con la Canciller venezolana y arreglemos este problema de la mejor forma posible.

Si van a deportar colombianos ilegales, bueno, que los deporten, pero respétenles por lo menos el debido proceso.

Son seres humanos, no son animales. Y que se les respeten su debido proceso. Que les adviertan: ‘mire, usted está sin papeles, tiene que devolverse a Colombia’. Y aquí nosotros los recibimos.

Pero no nos boten en esa forma.

Esa reunión de las dos cancilleres fue una reunión sin ningún resultado.

La Canciller venezolana seguía con el cuento ‘es que los paramilitares, es que es un barrio de paramilitares, es que los paramilitares nos están haciendo daño’.

Y la Canciller le preguntaba ¿cuáles paramilitares?, ¿usted ha visto la televisión?, ¿ha visto la información? Ahí no hay ningún paramilitar. nadie que represente un peligro. Si están indocumentados está bien, envíenlos, pero no en esa forma’.

Y negaban que hubiesen maltratado a nuestros compatriotas.

–‘No, que eso no es cierto’–.

¿O sea que todo lo que vemos en la televisión no es cierto?

–No es cierto. Lo que dijo el Presidente no es cierto–.

Y hoy Maduro dice: ‘no, no es cierto. No sea mentiroso, Presidente Santos. Eso que usted dijo anoche no es cierto’.

Y nos habían prometido, el día de ayer, en esa discusión, que iban a permitir que nuestro Defensor del Pueblo, entrara al sitio donde supuestamente hay un batallón de paramilitares, que son gente humilde, colombianos humildes que están viviendo al otro lado de la frontera, y que verificara lo que estaba sucediendo.

Se comprometieron el día de ayer que a las 2:00 de la tarde entraría el Defensor del Pueblo.

Se fueron la Canciller, el Ministro del Interior, y el Defensor del Pueblo desde esta mañana para Cúcuta.

La idea era continuar con el dialogo, ojalá ver cómo podemos arreglar esta situación y que el Defensor entrara a Venezuela.

A las 2:00 de la tarde, que era la hora donde iba a suceder este evento de la entrada del Defensor, resulta que nadie apareció. Comenzaron a negar. Que no había ningún acuerdo, cuando a mí me había dicho la Canciller –y todos estaban de testigos– que efectivamente, que el Gobernador del Táchira, que la delegación venezolana dijo que sí, que el Defensor podía entrar.

Una cosa realmente, un procedimiento normal en cualquier situación. Pues no lo dejaron entrar.

Yo he privilegiado el dialogo, la diplomacia y lo seguiré haciendo.

Pero no puedo permitir que Venezuela trate a los colombianos y trate al Gobierno colombiano de esa forma.

Por eso le he dado instrucciones a la Canciller para que llame a consultas a nuestro Embajador en Venezuela y que convoque una reunión extraordinaria de cancilleres de Unasur.

Queremos contarle al mundo, comenzando por Unasur, lo que está sucediendo. Mostrarles lo que está sucediendo, porque eso es totalmente inaceptable.

Y yo quiero reiterar, Colombia privilegia el dialogo y la diplomacia.

Que ojalá de parte de Venezuela tengan esa misma actitud, porque hasta ahora lo que hemos visto, es que no tienen ninguna voluntad ni de dialogo, ni de soluciones diplomáticas.

Son soluciones de fuerza o actitudes como las que han venido teniendo con nuestros compatriotas, que merecen respeto. Son seres humanos y que el Gobierno colombiano siempre los defenderá y siempre velará por ellos.

Muchas gracias.

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