viernes septiembre 30 de 2022

Veedora Distrital presentó balance de ciudad en los últimos 15 años

25 agosto, 2015 Bogotá, Política

Veedora Distrital, Adriana Córdoba

La Veedora Distrital, Adriana Córdoba, presentó en la Universidad de los Andes -Facultades de Ingeniería y de Arquitectura- el informe “Más racionalidad colectiva, menos pensamiento mágico” en el que hace una radiografía de ciudad sobre cumplimiento del Plan de Ordenamiento Territorial en los últimos 15 años.

La Veedora hizo este balance de ciudad desde cada una de las tres estructuras del POT: Estructura Ecológica Principal, es decir el componente ambiental, la Estructura Funcional y de Servicios, es decir, el sistema respiratorio (parques, espacio público), el circulatorio (movilidad) y los órganos vitales (colegios, hospitales, jardines y demás equipamientos) y; la Estructura Socio Económica y Espacial, que no es cosa distinta de cómo ocupar y gestionar el suelo, la vivienda, el empleo y las actividades cotidianas en nuestra ciudad.

Estos problemas están asociados a unas causas y producen unas consecuencias para la ciudad y en el análisis realizado por la Veeduría, se señalan algunos medios y acciones para lograr superarlos. Ello significa, por ejemplo, recuperar los Cerros Orientales y el Río Bogotá conforme a los fallos del Consejo de Estado; implementar los dieciséis Planes Maestros con los que cuenta la ciudad fundamentados en diagnósticos y ejercicios de prospectiva respetables, en materia de obras e inversiones; y concretar el modelo de ocupación en centralidades autónomas en materia de vivienda, empleo, actividades cotidianas y movilidad en entornos caminables.

Un problema transversal a estos 20 estratégicos y que constituye una alerta importante para gobernantes y ciudadanía, es la deficiente calidad de la información pública para hacer seguimiento a lo planeado en el corto, mediano y largo plazo. De igual forma, son características constantes a los 20 problemas: (i) plantear cada 4 años agendas que desconocen lo planeado y avanzado por la ciudad, (ii) definir metas inalcanzables técnicamente y presupuestalmente (iii) ofrecer soluciones sobre la base de proyectos sin estudios, que no satisfacen problemas reales identificados y diagnosticados. Comportamientos como los anteriores, pueden ser la base de escenarios que alimentan las malas decisiones, la mala gestión, el abuso de poder, la corrupción y el incumplimiento de las metas de mediano y largo plazo propuestas a la ciudadanía.

Estos son los principales problemas y deudas con el POT desde cada una de las tres estructuras:

Estructura Ecológica Principal: La Veedora Distrital explicó que los principales rezagos de esta estructura están asociados a las acciones de conservación, rehabilitación y protección de los elementos más importantes de la estructura: cerros orientales, río Bogotá y humedales. Así mismo, frente a la invasión y deterioro de zonas de reserva forestal y de protección del recurso hídrico; conflictos de uso del suelo en zonas rurales y agrícolas y ocupación de zonas de riesgo por remoción en masa o inundación.

Estructura Funcional y de servicios: Frente a esta segunda estructura del POT, Adriana Córdoba reiteró que los principales problemas son la dependencia regional de los servicios de Bogotá lo que ejerce una presión adicional sobre la capacidad de prestación de servicios del Distrito. “Para lograr un proyecto de integración regional la conexión con los Departamentos vecinos resulta insuficiente”. De otra parte, agregó que hay un ineficiente sistema de transporte público, excesivos recorridos origen destino; déficit de espacio público y falta de capacidad de las redes de servicios públicos para soportar el desarrollo urbano.

Estructura Socio Económica Espacial: En su intervención en la Universidad de Los Andes, la Veedora llamó la atención sobre el déficit cuantitativo y cualitativo de vivienda social. “Hay un rezago de 116 mil viviendas en lo cuantitativo y de 146 mil en lo cualitativo”, puntualizó.

También se refirió a los problemas existentes frente a las normas particulares y patrones de ocupación que no apoyan la productividad, la especialización y el urbanismo sostenible. La Pobreza y segregación, la desarticulación entre intervención privada y pública, la inseguridad y la pérdida de cultura ciudadana y apropiación social de la ciudad, así como la corrupción en la contratación estatal y en la relación público – privada, fueron otros de los problemas evidenciados por la Veedora en este balance de ciudad que se enmarca en la Política de Transparencia, Integridad y No Tolerancia con la Corrupción.

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