jueves mayo 6 de 2021

A VUELAPLUMA

01 noviembre, 2015 Opinión

Augusto León Restrepo Ramírez

Por Augusto León Restrepo.

_  Con la muerte de 12 integrantes de nuestras Fuerzas Armadas, el mal denominado ejército de liberación nacional le dio una puñalada trapera al diálogo como medio eficaz para dirimir conflictos armados. Solo a unos descerebrados se les ocurre hacer demostraciones de fuerza asesina y a la vez buscar asiento en la mesa de negociación con el Estado, que tiene firmes propósitos de entregar un país sin conflictos armados a la brevedad posible. Nuestra historia de negociar con los alzados en armas en medio de la guerra, ya la dábamos por superada. No es cierto que a las Farc, a los alzados en armas, les haya resultado la estrategia de matar y conversar, porque ello les ha traído es  desprestigio y repudio en la absoluta mayoría del pueblo colombiano. Tanto es así, que han ofrecido treguas  unilaterales que por lo menos  nos han  dejado vivir justas democráticas en paz, como la reciente campaña electoral, para tratar de congraciarse con la opinión ciudadana. El ELN no entiende, no asimila, que sus discursos y métodos guerreristas están mandados a recoger y que con tan brutales conductas se va a someter a su exterminio físico, si es que nuestra inteligencia militar, a veces tan lúcida (Operación Jaque) y otra tan despalomada, da con sus guaridas.

El ejército de liberación nacional, con dos o tres mil hombres en armas, es en este momento el mas retrógrado y cavernario de los grupos insurrectos. Y el mas contradictorio. Bajo el supuesto de que su inspiración son los evangelios cristianos y  la Teología de la Liberación, revueltos con marxismo – leninismo  y castrismo, siempre ha utilizado toda clase de tácticas de lucha. Aparece como una indefensa paloma y a la vuelta de la esquina saca sus feroces dientes. Ha tenido en sus filas a varios sacerdotes, el mas renombrado e ilustre, Camilo Torres Restrepo, de clase alta santafereña y que si la memoria no me fallla, a raíz de su muerte en combate los elenos quisieron » honrarlo», llamándose  Unión Camilista –  Ejército de Liberación Nacional. Hoy son ELN, a secas. Pero dentro de su santoral , aparecen otros  curitas , que llevaron en una mano la Biblia y el Crucifijo y en la otra un » mauser «, primera de las armas que utilizó el ELN en 1.965 en su inicial incursión guerrillera, cuando atacó la población santandereana de Simacota . Algunos sacerdotes que respondían a los nombres de  Domingo Lain y Manuel Pérez, » El Cura Pérez » o «Poliarco »  y José Antonio Jiménez , españoles, hicieron parte de sus mandos, junto con los colombianos Laurentino Rueda, Diego Cristóbal Uribe y Bernardo López Arroyave, . Camilo Torres Restrepo murió en enfrentamiento con el Ejército Nacional el 15 de Febrero de 1.966, o sea que se van a cumplir 50 años  de su inútil muerte, la primera de miles y miles de idealistas e ingenuos que han creído que las armas equilibran  y acaban con las inveteradas diferencias sociales.

Pero no le vamos a quitar protagonismo a la Doctora Natalia Springer, quien  se se ha ganado con su equipo asesor una cantidad apreciable de dinero y de enemigos por escribir la historia del ELN  y de su itinerario delictual para la Fiscalía General de la Nación.  No. Es que el ELN, realizó a principios de esta semana que termina , un ataque frontal a nuestras fuerzas armadas, con un balance para el gobierno de 12 uniformados muertos. Y ¿ saben cual fue la explicación que dieron los elenos ? Aclararon que no fueron doce las víctimas, si no 17. Corresponde al gobierno aclarar la cifra, no sea que las que no contabilizan las declaren desaparecidas dentro de treinta años. Y que la acción  es respuesta al alto nivel de militarización y represión en todo el país. Mentira. Se debe, y otras que hay en camino, al equivocado pensamiento de que mientras mas muertos ocasionen en las filas legítimas, mas ventajas obtendrán en la anunciada mesa de conversaciones en Quito entre la subversión y el Estado.

Y aquí va mi preocupación: ¿ No se hubiera justificado una reacción ciudadana inmediata, al otro día del vil hecho guerrillero, que expresara el dolor y el rechazo a esta clase de procederes ?.  ¿La toma de las calles ?. ¿ El llamado a somatén, inerme, por parte de los líderes políticos o de las redes sociales ? . Muy bonito y sentido el sepelio con banderas , condecoraciones póstumas , toques de corneta y fotos de los deudos con el Presidente, pero de ahí no pasamos. Insensibilidad pura. Han sido mas expuestos y lamentados los mostachos de Palomino y de Serpa, que el dolor y el repudio que nos angustian estos hechos gratuitos y sin sentido, cuando los vientos nos dirigen hacia el cierre del conflicto armado. A estas alturas de nuestra historia, carecen de la mas absoluta racionalidad que se sigan presentando como reivindicadoras de causas populares, muertes de mas colombianos. Para nosotros, los del Partido de la Vida, hay un crespón de luto. Que por lo menos, nos acompañe la esperanza de que los nombres de Fabio Virgüez, Edinson Rodríguez, Duván Rincón,Yonhatan Panche, Iván Fernando Morales, Jhon Edinson Gómez, Manuel Quiñones, Fredy Duarte, Humberto Díaz, Omar Rodríguez, Luis Jahir Gómez y Jorge Riveros, soldados inmolados, sean los últimos que se escriban con letras doradas en el panteón de nuestros héroes. Estamos  abrumados y agobiados con la lista interminable de héroes y de víctimas inútiles.

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