jueves noviembre 26 de 2020

Atrapados…

13 diciembre, 2015 Generales

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Por Esteban Jaramillo Osorio

Dramáticos Se reúnen los dirigentes colombianos, de clubes representativos, planteando una división profunda en el fútbol y en discreta rebeldía con la Dimayor y las bases administrativas de la federación. Tiempos de cambio, anuncian, hastiados por los fallos estructurales, la errática política de manejo, la confusa distribución de dividendos y la intervención negativa y maliciosa de los árbitros.

En medio de estos menesteres, ¿dónde está Pekerman? ¿alguien sabe de su paradero? ¿lo han visto en las finales del fútbol colombiano, analizando alternativas de cambio?  Los técnicos rivales, entre tanto, de estadio en estadio, viendo fútbol y al tanto de sus estrellas. En Miami se vive sabroso y las repetidas paradas en Buenos aires son en extremo placenteras.

En Millonarios, mientras el público anhela los negocios prometidos, los plazos se dilatan, no se anuncian llegadas con renombre y el director deportivo, en un forzado video, da clases teóricas, no pedidas, sobre los rumbos a tomar. Mucho toque toque y de aquello, nada. Aparecen futbolistas con poca historia, el mensaje no es rotundo y el aficionado que inconforme espera.

Se reduce el margen de error para el América, que aún no da la talla para regresar a la A. Promesas y promesas. Los refuerzos no son refuerzos, con directivos atornillados a sus cargos y escasez de dinero.

Semanas tensas, estas, de dirigentes correteando con sus abogados y sus contadores, con un estricto perfil bajo. La exposición premeditada como en el pasado, trae consigo señalamientos públicos por la desconfianza. Los duros tiemblan. El efecto dominó amenaza, tras la caída de Luis Bedoya quien tomó la delantera aireando sus desmanes para su rebaja de pena. El FBI no acepta viajes ni boletas para sus familiares.

En estas notas inconexas, encontramos a Santa Fe cantando –bajo el cielo de las estrellas– entre sus hinchas soñadores y pletóricos, mientras los demás debaten la calidad de su juego, en actitud de envidia por lo conseguido.

Al Cali velando armas para la copa, potenciando su hornada joven de jugadores prometedores, con la inclusión de algunos fichajes–estímulos– para regresar al camino del triunfo. Al fin y al cabo, es campeón reinante, a pesar de los desaciertos de los últimos partidos. Le ha dicho no a los veteranos Mayer Candelo y Mario Yepes quienes pregonan su apego al club de sus amores, pero piden, en dinero, lo suficiente para desangrar las arcas, con despilfarro de lo recaudado en venta de valores jóvenes. ¿amor por el equipo o por el dinero?

No son, estas, doctrinas futboleras. Simplemente unas glosas sobre la realidad de nuestro fútbol con sus protagonistas más reconocidos, mientras solo dos oncenos sobreviven, en procura del título, derecho adquirido con justicia y en vibrantes juegos.

En el fútbol tantas veces, los orgasmos son ajenos.

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