sábado julio 24 de 2021

Los colombianos decidirán en las urnas: si o no al plebiscito

plebiscito-para-la-paz-1

 Por Margarita Rosa Espinosa

Este 2 de octubre por espacio de 8 horas, 34 millones de colombianos habilitados para votar, decidirán en las urnas en 32 departamentos y más de 1080 municipios, si apoyan o no el Acuerdo Final de La Habana, entre el Gobierno del presidente Juan Manuel Santos y la guerrilla de las Farc, tras poco menos de 4 años de negociaciones

Un hecho histórico, en un país altamente polarizado, en virtud de dos bloques alrededor de este mecanismo de participación ciudadana, consagrado en la Constitución de 1991, que será examinado con rigor por el paso del tiempo, independiente de cualquier resultado, que podría además, significar que las Farc, se convierta en partido político, algo impensado dos décadas atrás.

En las Universidades, en los medios de comunicación, en los cafés, en las oficinas e incluso en cines y los estadios de fútbol, no se habla de otra cosa que de la cita en las urnas este 2 de octubre, que le dará vida al plebiscito con poco más de 4.500 mil votos, lo que a juicio de los analistas, impactará en la geopolítica de América Latina, como lo señala el experto en marketing político Carlos Villota Santacruz.

Un hecho, que no es ajeno a los partidos políticos como el de la U, cambio Radical, Liberalismo, Alianza Verde, Conservador y Polo Democrático, que reconocen a través de algunos de sus senadores como Roy Barreras, Germán Varón, Horacio serpa, Claudia López, Hernán Andrade e Iván cepeda, que con la participación de las Farc, buscando votos, el panorama electoral en Colombia, será otra cosa. “en particular en las regiones, donde la violencia estuvo en la agenda pública los últimos 50 años”

En la otra orilla se encuentra el Centro Democrático, cuya colectividad liderada por el ex presidente Alvaro Uribe, se oponen al plebiscito, bajo el argumento que es un premio para legalizar el cartel de la droga de las Farc, vinculando al narcotráfico como delito político, -una lectura- que es compartida por el también es Jefe de Estado Andrés Pastrana, quien abrió la puerta del diálogo con el grupo guerrillero, en la zona del Caguán.

Lo paradójico, es que si bien la jornada democrática se construyó sobre la urgencia de construir la paz, nunca antes las opiniones fueron más encontradas, incluso en agresiones verbales y físicas pro quienes apoyan el si y el no. “Un debate que se ha trasladado al seno de las familias, que ha preocupado a la Iglesia, ex Alcaldes como Antanas Mockus, que considera que “las diferencias se deben conjurar con argumentos, no con agresiones”.

Hay otro sector de la opinión pública, que cree que el Acuerdo Final de La Habana, no es perfecto. “Es un documento que abre la puerta a la impunidad, a una crisis que irá más allá de los estudios sociológicos y de comportamiento humano, como consecuencia que el rencos y la venganza, sigue presente contra las Farc por ser protagonistas de delitos de lesa humanidad”.

Cosa distinta piensa el senador Manuel Enríquez Rosero (Partido de la U), quién advirtió que el proceso de paz, tendrá un nuevo amanecer a partir de aprobarse el plebiscito, beneficiado y haciendo visible al campo, en departamentos como Nariño, Cauca, Putumayo y Cundinamarca. “Una tesis, que tiene la luz verde de los gremios económicos, comprometidos con una política en el área de la responsabilidad social, en el llamado posconflicto”.

Finalmente, el plebiscito también da visibilidad al trabajo de los medios de comunicación, quienes por años relataron hechos de violencia. “De aprobarse el plebiscito, el libreto cambiará. Necesariamente, se necesitará elevar el contenido de las casas periodísticas, así como el diálogo con los ciudadanos desde las regiones”, dijo el Director del portal POLTIKA.COM Carmelo Castilla.

Ese es el panorama de Colombia, antes de ir este domingo a las urnas. Cualquier resultado, cambiará el rumbo del país.  Podría fortalecer el liderazgo del presidente Juan Manuel santos, o crear un ambiente de ingobernabilidad nunca antes visto en el país suramericano, ante la polarización que llegaría a su máximo “climax”

Share Button