martes noviembre 12 de 2019

Llega el Papa Francisco

 Por Sandra Milena Salazar Ayerve

_ Llegó la hora cero, 6:30 de la tarde, arribará el Papa Francisco al aeropuerto militar de Bogotá (CATAM) en vuelo especial de Alitaria que lo trae de Roma a la Capital Colombiana para en cinco días dejar un mensaje de reconciliación y de amor entre los colombianos que se debaten actualmente en un rio de odio y discrepancias políticas, no solo por el proceso de paz y acuerdo firmado en La Habana con las FARC, sino por quien pueda suceder en el poder al presidente Juan Manuel Santos.

Hay discrepancias, porque el Papa, había dicho hace unos meses que solo vendría al país si se firmaba la paz y los opositores del Gobierno, entre ellos algunos clérigos, habían interpretado que la visita del Obispo de Roma se haría en caso de ganar el plebiscito con el SI y no como sucedió con el NO, y la gran pregunta que queda flotando en el ambiente es si incumplió su palabra, aunque la verdad fue que se firmó el proceso de paz, se silenciaron los fusiles y el país ha vivido una luna de miel con la tranquilidad en donde los hospitales para asistencia militar están desocupados, porque ya no hay heridos y ya el centro principal militar no ha vuelto a ser actividades mortuorias, porque tanto soldados como guerrilleros se miran de frente con otra perspectiva y simplemente les interesa el progreso del país y la reafirmación de la paz.

Para muchos, especialmente para los católicos es un honor la visita del Papa Francisco, un hombre sencillo y de ideas amplias y revolucionarias (recordando que la mayoría de la población colombiana es católica), pues para ellos es la visita de su pastor y guía espiritual, para otros es la visita de un Jefe de Estado con ideas polémicas que en cada una de sus intervenciones, discursos, (sermones) pondrá el dedo en la llaga en asuntos tan interesantes como fomentar la paz para buscar el progreso y criticará el despojo de los campesinos de las tierras y el mal reparto de la riqueza que existe en el mundo, en especial en América del Sur y por lo tanto en Colombia.

Muchos aplaudirán la intervención papal porque se verán representados y otros tantos se sentirán atropellados, porque son los causantes de las migraciones internas o simplemente los desplazamientos forzados por causa de la guerra y de quienes tratan de apoderarse de sus tierras y sus riquezas.

Unos se han atrevido a dar la bienvenida lanzando las campanas al vuelo, otros, como algunos políticos, simplemente se han quedado callados, no han faltado los que han hecho cuentas y cuentas para que, según ellos, saber cuántos dólares se echará al bolsillo de la sotana el jerarca católico y los que han dejado las armas y que piensan dejarlas, esperan una gran bendición para que sus faltas y sus crímenes sean perdonados.

Hay de toda clase de opiniones; pero lo que si hay que tener claro es que la visita de Francisco será bastante sonada y de importancia, aunque muchos esperan solución a miles de problemas y se espera deje resultados, tanto en el campo social y espiritual y que no se quede solo como una visita de un jefe de estado a un país que trata de salir adelante.

Son muchas las actividades que debe de cumplir el dirigente de la iglesia católica, quien desde el momento de llegar a la capital colombiana tendrá que escuchar canciones típicas y religiosas, saludos presidenciales e informes de los que conforman el Episcopado Colombiano y es así como se dejó de un lado la oportunidad de los discursos politiqueros y de los alcaldes de pueblo que hubieran querido lo que se les viniera a la cabeza ante el ilustre visitante.

Como decía anteriormente, la agenda comienza el 6 de septiembre a las 6pm con el arribo al aeropuerto militar de Bogotá, luego el traslado en el papamóvil a la Nunciatura Apostólica en un recorrido de cerca de 15 kilómetros en donde lo esperarán algunos fieles, quienes entonarán cantos y danzas tradicionales, para luego pasar a dar gracias y ofrecer un ramo de flores a la virgen de quien es su fiel devoto y terminar con una cena privada y ser el primer día y oportunidad de descanso en la Capital de la República de Colombia.

Una Agenda bastante apretada

Las actividades del día 7 de septiembre comienzan muy temprano, a las 7:40am irá en vehículo privado y cerrado al Palacio Presidencial en donde será recibido a las 9am por el Presidente de la República en la Plaza de Armas de la Casa de Nariño. Allí será recibido por las autoridades con una guardia de honor, honores a las banderas de Colombia y el Vaticano, los himnos respectivos de los dos estados y entrada a la Plaza de Armas.

Estarán presentes en este acto, Autoridades Políticas y Religiosas, Cuerpo Diplomático, Empresarios, Representantes de la Sociedad Civil y de la Cultura; se espera aproximadamente la asistencia de 750 personas.

Hay expectativa por los discursos que pronunciarán el Presidente de la República y el Santo Padre, quienes al terminar su intervención entrarán a la Casa de Nariño en donde tendrán un encuentro privado.

Al terminar el encuentro privado entre los dos estadistas, será la presentación de la familia del Presidente, la firma del libro de honor y el intercambio de regalos y luego el Pontífice será despedido en la puerta blanca del Palacio en donde saldrá en el papamóvil para hacer un recorrido de 400 metros hacia la catedral primada, saludando a los feligreses que se encuentran en la Plaza de Bolívar, esto sucederá hacia las 10am.

A las 10:15am el Papa Francisco se detendrá en la Casa de los Canónicos, en donde el alcalde de Bogotá, Enrique Peñalosa le hará entrega de las llaves de la ciudad, no se habla de discursos tanto del Alcalde como del Papa sino que se hará la presentación individual de seis dirigentes de la alcaldía, luego de esto el Obispo de Roma prosigue a pie hacia la entrada de la Catedral.

A las 10:20am el Papa será recibido por el Cardenal Primado y por el Capítulo Metropolitano (10 personas) los que le presentan las reliquias de Santa Isabel de Hungría, esto sucederá ante la presencia de 3000 fieles.

Posteriormente se dirigirá por la nave central para llegar a donde se encuentra el cuadro de Nuestra Señora de Chiquinquirá, en donde orará por unos minutos en silencio, recitará las “Letanías de la Virgen” y colocará un rosario sobre el cuadro para pasar a firmar el libro de honor antes de dejar la Catedral.

Visitará el Palacio Cardenalicio a las 10:40am y a las 10:50am dirigirá algunas palabras de saludo y bendecirá desde el balcón principal a los fieles reunidos en la Plaza de Bolívar que se espera que sean unas 22.000 personas.

Al regresar al Palacio Cardenalicio, lo hará al salón donde estarán reunidos cerca de 130 obispos colombianos y será recibido por el Presidente de la Presidencia Episcopal Colombiana quien siempre estará a su lado y allí habrá un breve saludo del Cardenal Arzobispo de Bogotá, palabras del Presidente de la Conferencia Episcopal Colombiana y discurso del Santo Padre.

Entre otras actividades se destacan el encuentro con el Comité Directivo del CELAM, el encuentro tiene lugar en la Nunciatura Apostólica y estarán presentes 62 miembros del Comité (5 miembros de la Presidencia, 35 Obispos de las Comisiones y 22 Secretarios de Conferencias Episcopales). Allí, luego del saludo del Presidente del SELAM escucharán el discurso del Papa Francisco.

Llegó el momento esperado

Quizá el momento más esperado por todos los colombianos, y especialmente para los Bogotanos llega a las 3:45 de la tarde, cuando el Papa se traslada al Parque Simón Bolívar y al llegar allí sobre las 4 de la tarde hará un recorrido en el papamóvil en medio de todos los fieles. Luego se trasladará al lugar de la Sacristía en donde es recibido por un grupo de discapacitados, que han participado en el encuentro para la defensa de la vida que tuvo lugar para la preparación de la eucaristía.

La celebración eucarística es la conclusión de la jornada inspirada por el lema “Artesanos de Paz – Promoción de la Vida – María, madre de la vida”.

Entre los fieles estarán presentes grupos de niños en dificultad y discapacitados y al final de la ceremonia eclesiástica, el Cardenal Arzobispo de Bogotá dará los agradecimientos al Papa Francisco, quien regresará a la Nunciatura en donde al frente de ésta habrá un grupo de niños, ancianos y discapacitados a quienes impartirá la bendición y de esta manera se prepara a cenar y a descansar, para iniciar un periplo que lo llevará por Villavicencio, Medellín y posteriormente a Cartagena, de donde partirá al Vaticano en las horas de la tarde.

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