domingo mayo 9 de 2021

El Ojo del Halkón La recta final

Por: Rubén Darío Mejía Sánchez

Manizales, 11 enero de 2021 RAM_ Estados Unidos de América comienza la recta final de un gobierno qué es muy difícil de calificar porque para algunos ha sido desastroso y para otros ha sido bueno, pero desde nuestro punto de vista ha sido más malo que bueno y ahora llega una esperanza con el nuevo gobierno.

Hablo de la recta final, con el gobierno de Donald Trump qué ha mostrado el cobre de manera tan negativa y amplia en los últimos meses de su gobierno, que no hizo sino tratar de imponer sus leyes en el campo económico y político y hacer una de las políticas más desastrosas para los inmigrantes, por la persecución desde un comienzo principalmente con los mexicanos, que han sido aliados del gobierno norteamericano.

En la última semana cuando se esperaba la ratificación de Biden, el mundo quedó atónito cuando el propio Presidente de la República patrocinó una de las rebeliones inéditas en el país más grande del mundo y llamado la gran potencia y fue no estar de acuerdo y protestar por los resultados electorales y presionar al Congreso en el momento de dar la última palabra del ganador de la contienda electoral del pasado 3 de noviembre.

Hubo personas muertas, desmanes y descontento de un lado y del otro y la mirada de todos los rincones del mundo estupefactos con lo que estaba sucediendo, hasta el punto de que muchos de los seguidores de Trump estuvieron en contra de lo que estaba sucediendo. Se llegó a comparar lo que estaba sucediendo con lo que es normal en más de una ocasión en los países tercermundistas, pero que yo recuerde ningún gobernante había incitado a sus seguidores a atacar al Congreso de la República, en dónde está uno de los poderes más grandes de cualquier democracia, el poder legislativo y en este momento se hizo y por ello se ha rumorado y se ha opinado que se debe sancionar al actual Presidente de la República y quién dejará de serlo el próximo 20 de enero.

Trump fue rebelde en tomar las medidas que eran necesarias para hacer un buen gobierno y ayudar a los norteamericanos, tanto los raizales como los emigrantes, qué han hecho grande al país del Norte.

Es sino recordar su rebeldía para reconocer la gravedad de la llegada del Covid-19 y no tomar las medidas necesarias en el momento adecuado para que éste no se expandiera y no dejará como hasta el momento ese gran número de personas fallecidas y de contaminadas por la pandemia que hace bastante daño en este momento en el mundo.

Muchos votaron por Trump con la gran esperanza de seguir teniendo una economía formal y de altura para la primera potencia mundial y se dieron cuenta que en muchos puntos había fracasado, era tarde.

Ahora hay esperanzas e ilusiones con la llegada de Joe Biden y que el país norteamericano tome de nuevo la ruta, que todo sea para bien, que trabajen unidos de la mano de la gente de bien para sacar adelante una economía que está herida, no sólo en ese país sino en todo el mundo por el asunto de la pandemia y en muchas partes por los malos manejos de los gobiernos.

Hablando de Colombia, nos damos cuenta que comenzamos uno de los años políticos más duros quizá de la historia, por lo que está sucediendo con la pandemia y porque encontramos un país totalmente polarizado, en donde cuando uno va por las calles encuentra que las personas en gran número no creen en las instituciones y en los medios de comunicación.

Se lanzaron desde mucho tiempo atrás los nombres de candidaturas, de quienes pueden llegar a suceder al presidente Duque qué es del partido del expresidente Álvaro Uribe Vélez y uno se queda en las nubes porque no sabe para dónde ir, porque aparecen una serie de candidatos y a la hora de la verdad no se sabe cómo eso se va a definir.

Se habla de los candidatos más fuertes como Tomás Uribe hijo del expresidente Uribe, Gustavo Petro y el actual ministro de defensa Carlos Holmes Trujillo, nombre que no es visto con mucho agrado por gran sector de la población, porque en su paso por los ministerios de este gobierno su trabajo ha dejado mucho que desear.

Colombia no tiene que elegir sólo presidente y vicepresidente de la república, sino también elegir nuevo Congreso de la República, un congreso que ha dejado mucho que pensar y que no se le ha visto el trabajo, primero por lo que hablaba anteriormente por la polarización y segundo por el problema de la pandemia que no han podido trabajar de manera presencial y demostrar que es lo que se proponen.

La coalición que ha acompañado al Gobierno ha paralizado la labor en el Congreso de la República, me atrevo a decir por falta de libertades y no hablo de amenazas sino por compromisos y la falta de crítica por parte de los medios de comunicación de una manera clara y responsable, porque ésta no se ha dejado ver porque si nos damos cuenta en este gobierno el 80% de los medios de comunicación son gobiernistas y quiénes no lo son, son considerados enemigos de éste.

Había muchas esperanzas en el gobierno de Iván Duque, es un hombre inteligente, capaz, pero un hombre que como presidente de la república no mostró independencia y a pesar de que dice lo contrario creemos que no hizo lo que quisiera haber hecho y si hizo lo que quería, en muchas cosas cometió gran cantidad de errores.

En medio de la terquedad y deseo de estar en contra de sus adversarios, ha manejado bien lo relacionado con la pandemia en Colombia, aunque quedan muchas lagunas y no se sabe cómo va a manejar lo de las vacunas y el resto de tiempo que falta de esta enfermedad, porque debemos de ser conscientes que lo que está sucediendo no depende de una persona sino de los asuntos de la naturaleza que se ha ensañado en contra de la humanidad por lo que ha hecho mal hasta este momento. Y es cuando vemos como el calentamiento global ha vuelto loco el clima y para la muestra un botón, estamos en el mes de enero qué es un mes de verano y se ha vuelto un mes alternativo de agua, sol y agua, calor y frío y los gobiernos no hacen nada por el medio ambiente, porque hay cosas más importantes que sostengan la economía.

Estamos de acuerdo en la reapertura de la economía en el país, pero no de la manera que se ha hecho porque no se tuvo en cuenta que para soltar a las personas a las calles necesitaban de una gran orientación y no simplemente decirles “sálvese quien pueda” y por eso es que vemos los resultados día a día de la gran cantidad de contagios y de personas que fallecen en las diferentes regiones del país.

Me parece muy irresponsable cuando los medios de comunicación muestran más la cantidad de personas que se han mejorado y no las que están contagiadas, sin tener en cuenta que la irresponsabilidad de la gente común y corriente es bastante grave y todo lo toma olímpicamente.

En la noche del domingo tuve la oportunidad de hablar con una persona y preguntarle cómo estaba la situación en la ciudad de Manizales, en donde me encuentro en este momento y simplemente me respondió que todas las cosas estaban bien, que eso era inventos y cifras de algunos sectores y en especial de los medios de comunicación, pero la verdad es que esta zona del Eje Cafetero, a pesar de las medidas que se han tomado ha sido víctima de la pandemia por el solo hecho de ser una región turística, una región atractiva y acogedora en dónde llegan muchas personas de las diferentes regiones del país, muchas de las cuales no son responsables de lo que hacen y traen el contagio, para que sea un problema que deban solucionar las autoridades locales.

No entiendo el enfrentamiento entre el Gobierno Central y los gobiernos locales en especial de las grandes capitales, si el asunto de la pandemia y demás problemas del país se manejarán coordinadamente y sin imponer el centralismo, todo funcionaría mejor y hubiéramos podido evitar que tantas personas queridas nos hayan dejado.

Ahora las autoridades deportivas hablan de abrir estadios, de adelantar campeonatos y competencias y no se dan cuenta que no es lo que ellos digan sino lo que nos imponga día a día la naturaleza, debemos de ser pacientes y respetuosos de lo que está sucediendo y esperamos que este año no sea simplemente lo que se piensa, un año político polarizado y enredado, sino un año en el que se piense con conciencia y que quienes piensan estar en el Gobierno Central, como en el Congreso sean responsables de seguir con los programas para el bien y evitar que no siga llegando más pobreza como hasta el momento.

Durante esta pandemia se ha visto más claro algo, la clase media es la que lleva del bulto, la clase pobre ha contado con ayuda y los grandes conglomerados y empresas también han tenido la ayuda del Gobierno, mientras que la clase media no ha podido sostener las microempresas y las formas de subsistir.

Abogamos porque este 2021 nos traiga cosas buenas y podamos terminarlo sin el famoso Covid-19, sacando adelante el país en la economía, en lo social y en la responsabilidad de todos, pero para esto simplemente se espera y se necesita que todos pongamos como en el juego de La Pirinola todos ponen y que sean pocos los que quitan.

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