El Ojo del Halkón Esperanza

Por Rubén Darío Mejía Sánchez
Acaba de terminar la semana de reflexión o semana mayor para los católicos en el mundo. Si habló de uno de los grandes problemas que hay en este momento que ir la guerra en todas partes, incluido Colombia.
El último mensaje que fue recordando para los cristianos y católicos, la Resurección de Cristo fue el de la Esperanza, que así como Cristo resucito de donde los muertos, los pueblos y los gobiernos también trataran de salir de la parte baja y reflexionaran para derrotar la muerte como lo hizo Jesucristo.
Una buena reflexión para un momento de crisis, tanto económica, política y social, un buen mensaje para tener en cuenta, para que los gobernantes del mundo piensen totalmente diferente para donde creamos que hay ciudadanos de primera, de segunda y mucho menos que somos los dueños de la tierra, sino que recordemos que somos inmigrantes en ella. Indirectamente el Papa habló sobre lo que está pasando en el medio oriente con el asunto de las guerras que ha sido la situación más difícil,pero sabemos que también habló con el vicepresidente de los Estados Unidos y se mostró muy preocupado por la armedia del gobierno norteamericano en cuanto a la inmigración se refiere.
Y en cuanto a la violencia, hoy puso los dedos donde había que colocarlos en la llagas, para decirle a los grandes hepers de Estado, la guerra no da sino más muertes porque con la guerra nadie triunfa, sino que todos pierden.
Y si nos venimos para Colombia, también podemos decir que no sólo los cristianos y católicos, sino todos los colombianos de las diferentes religiones, estamos esperando que el presidente Gustavo Petro le ponga fin a la gran violencia que se está comiendo al país y lo está terminando. Esa violencia que está llenando de migrantes desplazados del catatumbo, de esa violencia que ha hecho del Cauca uno de los peores departamentos por los enfrentamientos de los grupos alzados del armas cuando ha sido un departamento de paz y tranquilidad donde la gente es buena, donde la gente es trabajadora.
Ahora que nos alistamos para que se reinicien las tareas en el congreso, como sería de bueno que los senadores y representantes a la cámara tomaran conciencia y entraran a trabajar y hacer las cosas como son, a probar decretos, a probar leyes para el bien del país y no para enfrentarse los unos y a los otros. Y como decía uno de los dirigentes católicos en el día de hoy, no es el momento de enfrentarse, acusando al uno y al otro, si no mostrando planteamientos y programas, con el deseo de llegar a la presidencia de la República y al Senado y a la cámara de representantes.
Que bueno que tuvieramos esperanza, que después de esta semana de reflexión todos pensáramos, no hay nuestro propio bien, sino en el bien de los demás.
Que bueno que todos sacáramos el país adelante, así como los campesinos que trabajan y luchan, así como los que trabajan en las ciudades que tienen que ser recorridos de horas y horas para llegar a sus lugares de trabajo, así como las madres que a veces de hogar y así como los hombres buenos que tiene el país. Que bueno que pudieramos decir todos, tenemos esperanza y esas esperanzas de paz duradera se pudieran cumplir.


