viernes mayo 1 de 2026

Independiente Medellín (DIM) derrotó 0-1 a Junior en el Metropolitano

08 junio, 2025 Deportes, Fútbol, Fútbol Nacional

Independiente Medellín (DIM) derrotó a Junior 0-1 en el Estadio Metropolitano de Barranquilla, Foto @elmago_b

Barranquilla, junio 08_ 2025_ RAM _ Independiente Medellín (DIM) derrotó a Junior 0-1 en el Estadio Metropolitano de Barranquilla, en un partido clave por la tercera fecha de los cuadrangulares semifinales de la Liga BetPlay 2025-I. El único gol del partido lo anotó Homer Martínez en el minuto 43 del primer tiempo, con un potente remate desde fuera del área.

Homer Martínez anotó el gol de la victoria en el minuto 43, aprovechando un centro rastrero de Brayan León por la banda derecha.

El arquero Washington Aguerre tuvo una destacada actuación, desviando un remate colocado de Homer Martínez en el minuto 31 y otro disparo de Guillermo Paiva en el minuto 18.

Déiber Caicedo, jugador de Junior, se lesionó en el complemento y tuvo que ser reemplazado. Además, hubo expulsados por ambos equipos en el cierre del partido, Steven Rodríguez de Junior y Jherson Mosquera de Medellín.

Líder del Grupo A: Con esta victoria, Independiente Medellín se consolidó en el liderato del Grupo A con 7 puntos.

Junior se queda en la última posición del grupo con un solo punto ².

Junior fue dominado y sometido en su propia casa y no concluyó con un marcador más abultado por las falencias de DIM en definición. Pero eso no evitó que hiciera el ridículo ante sus hinchas. Su presentación fue realmente pobre y vergonzosa. Finalizó impotente y desordenado, a merced del adversario.

El visitante se movió como Pedro por su casa. Con presión, agresividad, dinámica y agilidad en la recuperación, se apoderó del balón y elaboró las más nítidas opciones de gol.

‘El Poderoso’ era amo y señor del partido más allá de algunas escaramuzas ofensivas de Junior, lideradas por Guillermo Paiva, el único que se hacía notar con decisión en el frente de ataque.

Bryan Castrillón estuvo perdido, José Enamorado resultó intermitente e improductivo, y Yimmi Chará andaba desacomodado y estéril en el ataque. Parece que ya hubiera perdido el hábito como hombre para desequilibrar.

Pero lo peor surgía de los pies de Fabián Ángel, que no daba para poner un pase bien. Se la pasó errático y varias veces puso en riesgo el arco de Jefferson Martínez hasta que Hómer Martínez, al minuto 43, aprovechó las imprecisiones del boyacense y con un remate contundente superó a Martínez, quien ya había ahogado el grito de gol paisa en varias ocasiones.

El primer tiempo fue todo para los dirigidos de Alejandro Restrepo, que funcionaban a la perfección, lo único criticable era la excesiva y masiva protestadera en el banco de emergentes por jugadas intrascendentes (y en muchas sin tener la razón), lo cual generó un fuerte reclamo y discusión de César Farías con uno de los asistentes del entrenador antioqueño.

El DIM, que jugaba bien y dominaba ampliamente, no tenía necesidad de rodear al cuarto árbitro hasta por el zumbido de un mosquito.

Mosquera y Chaverra eran unas balas imparables por las bandas. Por el medio también controlaba todo con Hómer y Alvarado ejerciendo aduana. Hasta los tiros de esquina eran angustiantes para Junior. El cuadro rojo era superior en todo aspecto.

En el segundo periodo, los ‘Tiburones’ mostraron más los dientes en el inicio con el ingreso de Jordan Barrera y Tití Rodríguez. Guerrero y Herrera salieron con más continuidad y propiciaron acercamientos que no se pudieron acertar, pero el chaparrón ofensivo amainó.

Junior no aprovechó las pocas situaciones de gol que le surgieron. Remates de Ángel, Enamorado, Jordan y Herrera fueron desatinados, unas pifias. Un cabezazo de Paiva fue lo más cercano al 1-1, pero tampoco resultó certero.

Medellín nunca perdió el control del juego. Aunque descendió sus líneas, cerró los caminos al gol, no titubeó para defender y siguió generando llegadas claras que no rentabilizó.

El equipo de Farías terminó a la topa tolondra, con jugadores en posiciones distintas a las habituales, sin poder profundizar, intentando pelotazos y pases sin ton ni son que dejaban expuestos a la retaguardia, donde Rivera y Báez dieron la batalla.

Los cambios contribuyeron a ese caos y a la falta de ideas para superar al Medellín. Para colmo de males, Déiber Caicedo, uno de los que ingresó, se lesionó y el último cuarto de hora se jugó con 10 hombres. Paiva siguió en la cancha, pero en los minutos de adición estuvo acalambrado, sin poder moverse no rematar. Ya el equipo estaba muerto futbolísticamente. Totalmente desinflado.

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