Producción de cocaína se dispara a niveles históricos: ONU
Bogotá, febrero 26, 2026_ RAM _Cada año, el Informe de la Junta Internacional de Fiscalización de Estupefacientes (JIFE) examina la situación mundial de la fiscalización de drogas en el mundo, en esta ocasión se resalta la frecuente incautación de prensas para comprimidos, que a menudo se pasan de contrabando por piezas, y la complejidad cada vez mayor de los laboratorios ilícitos, que utilizan equipo de gran calidad o modificado para aumentar la producción.
La evaluación se basa en múltiples fuentes como, por ejemplo, el diálogo permanente con los gobiernos, los informes estadísticos anuales presentados con arreglo a los tratados de fiscalización internacional de drogas, las perspectivas obtenidas de las actividades operacionales que la Junta realiza para apoyar la reducción de la oferta a nivel mundial y la interacción con los Estados Miembros y la sociedad civil por medio de diversos foros, como la Comisión de Estupefacientes.
La JIFE emitió en 2025 una alerta mundial dirigida a los puntos focales de los organismos reguladores y encargados de hacer cumplir la ley basada en información que habían intercambiado los gobiernos en relación con fármacos de calidad subestandar, falsificados, no autorizados o de fabricación ilícita.
Entre enero de 2024 y agosto de 2025, los gobiernos, a través de la plataforma IONICS, intercambiaron información que dio lugar a 68 incautaciones relacionadas con nuevas sustancias psicoactivas, incluidos esteroides descritos como “testosterona”. Los diez países implicados eran Brasil, Canadá, Colombia, Salvador, Estados Unidos, Guatemala, India, México, Reino Unido y Suecia.
En el informe Colombia aparece 34 veces. Durante el capítulo Cultivo, producción, fabricación y tráfico se llama la atención que Panamá se ha convertido en uno de los principales corredores marítimos y terrestres para el tráfico de drogas —principalmente de cocaína— de América del Sur a América del Norte y Europa debido a su largo litoral, su frontera compartida con Colombia y la presencia estratégica del canal de Panamá. Hasta el 40 % de la cocaína producida en Colombia que se dirige al norte atraviesa la zona económica exclusiva de Panamá, ya que las rutas marítimas son las principales vías para el transporte de drogas hacia América del Norte y Europa, para lo cual los traficantes se aprovechan de los millones de contenedores que cada año transitan por el canal de Panamá.
De la misma manera, se señala que Nicaragua es un lugar estratégico para las organizaciones transnacionales que se dedican al narcotráfico, que explotan las rutas terrestres que recorren la costa del Pacífico y las rutas marítimas del mar Caribe para transportar drogas ilícitas, provenientes en su mayoría de Colombia.
El informe sostiene que los retos que plantea el comercio de drogas se ven exacerbados en Honduras debido a la implicación de organizaciones delictivas transnacionales, como el Cártel de Sinaloa y el Cártel Jalisco Nueva Generación, cuya base de operaciones está en México; el Tren de Aragua, con base de operaciones en la República Bolivariana de Venezuela; y el Clan del Golfo, con base de operaciones en Colombia. Esos grupos han colaborado con bandas locales, como la Mara Salvatrucha (MS-13) y Barrio 18. Las remesas procedentes de El Salvador y Honduras llegan a Guatemala por vía terrestre a través de su frontera oriental, mientras que las remesas que llegan a Guatemala por vía marítima proceden de Colombia y el Ecuador.
En otro capítulo se advierte que, en los últimos años, el mercado de la cocaína se ha diversificado, lo que lo ha convertido en un problema de alcance mundial. Según la edición de 2025 del Informe mundial sobre las drogas, los mercados mundiales de la cocaína siguieron expandiéndose en 2023; la Unodc estima que la cantidad de cocaína que se fabricó ilícitamente en todo el mundo superó las 3,708 t en 2023.
El país que contribuyó en mayor medida a ese acusado aumento de la fabricación ilícita fue Colombia, donde tanto la superficie dedicada al cultivo ilícito de arbusto de coca como el rendimiento obtenido de la fabricación de cocaína aumentaron notablemente en 2023.
En los últimos diez años, las zonas de extracción ilegal han aumentado en un 625 % en las tierras de las poblaciones indígenas de la Amazonia, en particular en Bolivia, Brasil, Colombia, Ecuador, Perú y Venezuela. Además, el informe contiene ejemplos de sociedades y empresas legales de Colombia, incluidas algunas empresas que comercian con oro, que han colaborado con personas afiliadas a organizaciones delictivas. Esas conexiones vienen propiciadas por la negligencia con la que actúan algunas empresas en las cadenas de suministro; al no verificar adecuadamente los antecedentes de sus proveedores o subcontratistas, esas empresas permiten que entren en sus cadenas de suministro metales y minerales de origen ilegal. Colombia y Venezuela se mencionan como ejemplos de países desde los cuales el oro extraído ilegalmente se puede introducir de contrabando en países vecinos para refinarlo y posteriormente venderlo en los mercados locales o exportarlo.
Cifras de Simci
De acuerdo con las cifras del informe Simci de Naciones Unidas, los cultivos ilícitos crecieron a 261 mil hectáreas (3,16 %) frente al año 2023, cuando se reportaron 253 mil hectáreas. En tanto que la producción de cocaína pasó de 2.664 a 3.001 toneladas (12,6 %) en el mismo lapso. Esta medición se refiere a cocaína pura y se basa en el supuesto de que todas las hectáreas sembradas son cosechadas para producir cocaína, indica Unodc.
Este crecimiento en la producción de cocaína se explicaría porque “la coca sigue concentrada en las zonas donde la productividad es mayor en sus tres fases: cultivo, extracción y transformación, haciendo que una hectárea de coca produzca hoy hasta dos veces la cantidad de cocaína que producía hace 11 años”, según dijo en esa oportunidad Candice Weish, representante de Unodc.
El informe explica que “los cultivadores se han especializado en el procesamiento de pasta básica de cocaína y base de cocaína”. Agrega que en Meta-Guaviare se detectó una tendencia a realizar el proceso de refinación en finca para obtener estos dos productos.
Énfasis en el Catatumbo
Dentro del informe se señala que en la región colombiana del Catatumbo se encuentra el área más grande del país en la que se observa un cultivo ilícito intensivo de arbusto de coca, y que la superficie cultivada se caracteriza por altos niveles de productividad y por el uso generalizado de prácticas de industrialización del cultivo.
El informe deja constancia del costo humano del conflicto entre el Eln y el frente 33 de las disidencias de las Farc que desde enero de 2025 tiene lugar en la región del Catatumbo. El conflicto ha provocado la emergencia humanitaria más grave del país desde que existe un registro oficial de esos casos. Desde que comenzó el conflicto, el número total de personas afectadas asciende a 77.813: 64.783 desplazadas por la fuerza, 12,913 confinadas y 117 víctimas de homicidios. En comparación, en 2024 el número de personas desplazadas por la fuerza en la región fue de 25.611. La persistencia del cultivo ilícito en el Catatumbo es uno de los principales determinantes de las condiciones de vulnerabilidad y dependencia económica de la población rural de la región.





