En Voz Alta Un presidente para arreglar errores
Ahora sí Colombia requiere con urgencia el cambio que no pudo ejecutar el presidente Gustavo Petro y lo primordial está en el servicio de salud; es demasiado el caos que existe por la absoluta falta de medicamentos para los pacientes y la demora en citas con médicos especialistas.
Por Jorge Enrique Giraldo Acevedo
La meta que debemos tener la mayoría de los colombianos aptos para votar el 31 de mayo es la de elegir como presidente un verdadero líder y ejemplar demócrata y estadista que recomponga, corrija o arregle lo mal que está el país por las pésimas decisiones del presidente Gustavo Petro y sus «decretazos», emitidos en la agonía de su mandato constitucional.
Estamos seguros que la principal gestión, por parte del entrante presidente, es arreglar el malogrado sistema de la salud al que lo llevó la administración petrista y al que el propio Gustavo Petro le dio sepultura con el famoso «Shu, Shu, Shu»; otro asunto grave por recomponer es el de la absurda mentira del mandatario colombiano al insistir en lograr la paz total, ante lo anterior el próximo presidente sí debe procurar la pacificación en el país con los grupos de alzados en armas que demuestren y aporten muestras de quererla.
También para el nuevo mandatario estará en el nivel de urgente la disposición de aumento del pie de fuerza en la Policía Nacional y adoptar métodos generales de seguridad ciudadana en todas las regiones; las marchas, manifestaciones y protestas en Bogotá y otras importante ciudades no deben convertirse en hechos que alteren el orden público, en vandalismo y en movimientos que afecten el sistema de transporte, la libre movilización de las personas y mucho menos la destrucción.
Además, otros asuntos prioritarios del entrante presidente son frenar como sea la inmoralidad en la administración pública; igualmente corregir las fallas en la justicia y los graves problemas de hacinamiento y otras situaciones en las cárceles colombianas.
Otro equívoco del gobierno de Gustavo Petro fue no autorizar recursos para otorgar créditos y becas a través de la entidad «Colfuturo»; la nueva administración tendrá que arreglar esta malograda orden y lo digo con conocimientos de causa personal, esa entidad sí ha brindado apoyo económico a estudiantes brillantes.
Con absoluta seguridad la mayoría de colombianos tenemos claro que Gustavo Petro prometió mucho y no cumplió mayor cosa; ahora anhelamos un presidente que no aspire a gobernar a punta de mensajes por Twiter, que los Consejos de Ministros no se conviertan en espectáculos grotescos entre los participantes y que vuelvan a realizarse en forma privada; además que no viaje tanto, que se interese más por los problemas nacionales y que sus intervenciones públicas, a través de los canales de la televisión, no sean tan frecuentes ni extensas.
La elección del domingo 31 de mayo será el inicio del tiempo para arreglar, corregir o componer los innumerables equívocos y errores del actual presidente Gustavo Petro a quien solo le restan menos de 3 meses de su mandato constitucional; más de 41 millones de personas son aptas para votar en el debate para elegir el próximo mandatario de Colombia.





