El Fabio Rincón Tamayo, que yo conocí
Por: Fabio Becerra Ruiz
Sabedor de la devoción por el niño Jesús, que sé que tenía y conserva el famoso periodista antioqueño FABIO RINCON TAMAYO, cuyo santuario en el barrio 20 de julio de Bogotá visitaba con frecuencia, durante reciente viaje por Europa adquirí en Praga Republica Checa y en solemne misa dominical, un pequeño busto del llamado divino Niño Jesús de Praga, cuya devoción es seguida en muchísimos lugares del mundo, ya que me acordé de RINCON TAMAYO, alias “FARITA” como firmaba sus columnas periodísticas, devoto del “divino niño”, como lo veneran sus millones de creyentes, y quien es uno de los mejores periodistas que he conocido, heredero de una dinastía periodística liderada por su propio padre, y a quien recordé en esa hermosa ciudad de la República Checa, urbe de historia y tradiciones que deseaba conocer algún día, y que me pareció junto con Edimburgo, Jerusalén, Rio de Janeiro, San Diego CA, Cracovia en Polonia, Hanoi en Vietnam , y New York, las ciudades más atrayentes e interesantes que he visitado en mi vida.
Adquirí ese recuerdo del niño Jesús de Praga, evocando a este excelente periodista que el país recuerda en los años 60s como jefe de redacción del naciente RADIOSUCESOS RCN, coordinador general de TEVESUCESOS A3, codirector del recordado noticiero de TV. NOTICOLOR, y escritor de más de 25 exitosos libros que comprueban su excelente pluma, y le hice llegar a tan querido amigo ese detalle de amistad, con mi aprecio, y con el mensaje de mis mejores votos por su bienestar, su salud, y la de su esposa, y mi abrazo anticipado de navidad junto con mis sinceros deseos por su bienestar personal y familiar en el nuevo año 2021, que es lo que realmente nos interesa a todos los de su generación, a estas horas del partido.
Lo he expresado en algunas ocasiones en que amigos periodistas escasos de temas para tratar en sus programas, me han llamado para, diciéndome “maestro”, ( que es una forma elegante y camuflada de evitar decirle a uno “viejo huevón”),indagar sobre mis inquietudes y experiencias personales en los medios de comunicación, de las cuales siempre he recalcado que en mi listado de los periodistas que evoco como los mejores que conocí y con quienes compartí labores en la radio y la televisión, está indefectiblemente el popular FABIO RINCON TAMAYO, “FARITA” encabezando mi listado personal de favoritos, así como también incluyo al gran periodista Manuel Prado Mejía con quien trabajé en la antigua emisora Nueva Granada hacia 1966 y hoy sigue vigente en los medios digitales con su calidad mejorada con los años, también al “inmortal” Octavio Quintero brillante analista económico con quien laboré en RCN , al ya famoso internacionalmente Julio Sánchez Cristo que fue compañero en mi paso por Caracol, a Orlando Cadavid Correa Ex Director de Radiosucesos RCN y reconocido por el propio Antonio Pardo García como uno de los mejores periodistas con quien alternó, y a quien muchos consideramos, igual que a Pardo García, “Maestro de Maestros”, y quien sigue siendo quizá el más reconocido admirador del talento periodístico y profesional de RINCON TAMAYO, igualmente a Carlos Ruiz compañero en Caracol de quien sigo sorprendido evocandodolo mentalmente con su increíble y veloz digitación, condensar con inigualable experticia profesional un discurso presidencial mientras era pronunciado en vivo por el mandatario de turno, o escuchándolo desde los rigores de la selva con las numerosas trabas y problemas técnicos de suponer, pero dándose maña para entrevistar en primicia repicada internacionalmente para el mundo, al jefe máximo de la subversión de esa entonces , y emitiéndolo en vivo al aire para todo el país, incluyo también al popular y excelente periodista “Ho-Chi-Ming” José Domingo Bernal, ahora destacado jurista y compañero también en Caracol, a Gabriel Ortiz ejerciendo hoy como siempre, un periodismo independiente y sin arrodillamientos, como experto en información económica, ex director de diversos medios nacionales de radio y TV, y hoy pionero de la moderna información digital, y al “trapito” Oscar Domínguez Giraldo también excompañero de RCN, hoy aplaudido columnista de El Tiempo, El Colombiano y diversos diarios del exterior, a quien recuerdo y sigo leyendo como el mejor en Colombia en el difícil oficio periodístico de escribir con seriedad pero “mamando gallo”, aunque para sorpresa de algunos de mis amigos, en mi listado personal de favoritos quizá no incluya ni a Alberto Acosta, a quien considero fue el más importante maestro del periodismo de los últimos 50 años, fundador de importantes diarios, noticieros y espacios de opinión en radio y televisión además de productor, empresario periodístico, director y comercializador de medios de comunicación y además el mejor patrón que jamás tuve, ni tampoco tal vez incluya a Yamid Amat Ruiz magnífico reportero, excelente entrevistador, aplaudido periodista de radio, prensa y televisión, y exitoso empresario, quien introdujo en Colombia un novedoso estilo radial que luego lo modificó y superó su pupilo Julio Sánchez Cristo, ni tampoco incluyo a Alberto Giraldo, a Alfonso Castellanos a Guillermo Tribin Piedrahita y otros famosos y aplaudidos periodistas con quienes compartí labores hace tantos años, que ya comienzan a pesarme en mi frágil memoria y en mis recuerdos, pero a quienes llevo siempre en el corazón y en el agradecimiento, por otras razones que serán motivo de futuras columnas del suscrito.
Ruego a la vida, que ojalá me permita volver a encontrarme algún día con este excepcional periodista y amigo, de trato sencillo y calidad humana incomparable que sigue siendo FABIO RINCON TAMAYO, para quizá evocar viejos tiempos quizá en su bucólico retiro de Villeta (C/marca), mientras lo cual ocurre, le expreso nuevamente con esta modesta columna y ese pequeño detalle que le hice llegar a su residencia, mi aprecio personal, mi indeclinable amistad, y mi respeto permanente como excompañero, como enamorado de las causas nobles de Colombia, como forjador de un numeroso y valioso grupo de profesionales del periodismo, y como todo un SEÑOR PERIODISTA, que así lo recordamos y lo seguimos considerando, quienes fuimos sus compañeros y seguimos siendo sus amigos, y el país que lo recuerda y admira.





