Los equívocos presidenciales Por las declaraciones de Gustavo Petro no existe duda que el interés de la consulta popular era, ante todo, con fines políticos.

Jorge Giraldo Acevedo
La Constitución Política de Colombia establece claramente que las funciones del presidente son, entre otras, administrar y ejecutar las cuestiones del Estado, dirigir el país, garantizar los derechos y libertades de los colombianos y velar por el orden público; en ningún aparte expresa que el mandatario puede promover protestas, manifestaciones, movilizaciones, marchas y mucho menos una huelga general, tal y como lo indicó Gustavo Petro, minutos después que el Senado no aprobara la consulta popular con l2 preguntas.
El mandatario colombiano debe acatar, respetar y hacer cumplir las disposiciones de los órganos legislativos y judicial; hemos conocido situaciones de presidentes que, ante un fallo contrario a sus intereses, declaran que no están de acuerdo pero lo acatan…
Ante la negativa del Senado a la consulta popular y las declaraciones del mandatario Gustavo Petro no existe ninguna duda que el interés de las 12 preguntas era, ante todo, con fines políticos; además el procedimiento de la consulta le costaba al país algo más de 700 millones de pesos que mejor podrían ser destinados al pago de la millonarias deudas a las EPS o en la seguridad y orden público del país.
En verdad que somos muchas las personas que estamos de acuerdo, apoyamos, respetamos y felicitamos al Senado por la negativa a la consulta popular, por la millonaria inversión, el poco tiempo del que dispone la administración del presidente Gustavo Petro, menos de 15 meses, y la proximidad del debate electoral del próximo año.
En síntesis, como lo decidió el Senado de la República, la realización de una consulta popular no es conveniente para Colombia y es inapropiada por el momento que vive el país.


