EL OJO DEL HALKON Acercamientos entre Trump y Petro
Por Rubén Darío Mejías Sánchez
Lo sucedido con la entrevista telefónica entre el presidente Gustavo Petro y el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, puede considerarse uno de los pasos más seguros para sostener las relaciones entre Colombia y los Estados Unidos. Muchos sectores han querido que estas relaciones, que andan medio rotas, sigan de la misma manera para sacarle ganancias políticas sin pensar en lo que pueda suceder al país.
Sabemos que tanto Trump como Petro hablan mucho y se han dicho cosas que no deben de decirse en el campo diplomático, en vez de llegar e investigar las cosas y decir las cosas claras con fundamentos para poder que las soluciones lleguen y no se complique más la situación. Después de la detención de Nicolás Maduro, se ha especulado mucho en Colombia y algunos sectores han venido a decir que quieren que también se lleven a Petro porque lo declaran un narcotraficante. Podemos decir y me sostengo en eso, Gustavo Petro fue un gran congresista, fue un mal alcalde de Bogotá y ha demostrado que es un mal presidente.
Las cosas no sabemos cómo le funcionan, pero le funcionan en ciertos sectores, pero en la parte diplomática vamos de mal en peor. La determinación de incluirlo en la lista Clinton, no sabemos por qué lo hicieron, estar en este momento sin visa para entrar a los Estados Unidos y el comenzar con bufonadas a decirle al presidente norteamericano que puede venir por él, son salidas en falso y Petro ha pensado que, con pelear, con armar alboroto en un lado y en el otro puede alcanzar a que uno de sus candidatos o su candidato que es Iván Cepeda llegue a la presidencia de la república y pueda continuar con su legado. Vemos por ejemplo que esas marchas, lo que se está haciendo en las calles y cómo está el país de polarizado no le está haciendo ningún provecho al país.
Estamos exactamente a cuatro meses de las elecciones presidenciales y nos damos cuenta que no hay un candidato firme para las elecciones o es decir un candidato que pueda ser presidente de Colombia para sacarlo, me perdona, del atolladero en el que está en este momento. Tenemos problemas de orden público, se le dio oportunidad a las disidencias de las FARC, se le dio oportunidad al ELN y se le dio oportunidad a los delincuentes comunes para que se apoderaran del país y es lo que está sucediendo en este momento. Cuando ya se dan muchas largas y se quiere sostener es como cuando uno coge una cometa y comienza a soltarle y a soltarle la pita, hasta que la cometa se revienta y se va, y eso es lo que está sucediendo en este momento en Colombia.
Pero con tristeza vemos que podría haber personas que enfrentaran la situación y consiguieran llegar al Palacio de Nariño, pero no con peleas, no con groserías, no con enfrentamientos, sino con propuestas. Escuchaba esta mañana algo que decía un panelista, que bueno fuera que hubiera alguien que hiciera propuestas concretas, que pusiera sobre la mesa cómo se debe gobernar al país y cómo se debe salir de la situación en que estamos. Estamos en una situación gravísima en la parte económica que se sostiene en ciertos sectores, pero en otros no.
Ahora con el asunto del reajuste del salario mínimo todo el mundo se está quejando y muchas personas se van a quedar sin trabajo. Estamos viendo el asunto de la salud, se está viendo que con los copagos que se están haciendo es más barato comprar la medicina por fuera que reclamarla en las mismas EPS. Y en la salud, que las citas médicas se están dando a seis, a ocho y a diez meses.
Una cosa que parece asombrosa y el Gobierno no hace nada para eso. ¿Qué ha hecho el Gobierno? Enfrentarse, contestarle al uno, contestarle al otro. No sabemos si es que desde niño le gustaba armar rencillas y andar con peleas con estas situaciones tan graves.
Pero lo malo es que se encuentra con una oposición que puede decirse que está en la misma situación. Y a pesar de que el doctor Álvaro Uribe diga que él no es ni de una extrema ni de la otra extrema, podemos decir que sí es de una extrema, que es de extrema derecha, que trata de decir que está en el centro, que defiende a Paloma Valencia como su candidata para la presidencia de la república. Pero de los 85 candidatos que hay, pues es que no vemos quién figure o quién tenga la fuerza para decir aquí estoy al frente para solucionar las cosas que se han hecho malas, no sólo en el gobierno de Petro, sino en los gobiernos anteriores, porque llevamos como dos o tres gobiernos donde las cosas no han funcionado y la situación está supremamente complicada.
La situación con Estados Unidos es bastante delicada, porque recordemos que dependemos de Estados Unidos en la parte económica, en la parte de tecnología, en la parte de relaciones para poder que el país se sostenga. Nosotros no podemos tener de enemigo a Estados Unidos y no podemos irnos como lo que ha hecho y lo que hizo mucho tiempo el presidente Petro, de estar apoyando a Maduro, cuando Maduro estaba haciendo las cosas mal y ahora se le demuestra que ha cometido una serie de delitos. También pensemos algo, la reunión de este 7 de enero fue muy buena, fue una llamada que se hizo desde Colombia, después de una serie de reuniones de trabajo y un trabajo excelente del embajador de Colombia en Estados Unidos, allá en Washington, donde ha estado el señor García Peña trabajando como se lo merece y buscando las cosas que deben de hacer.
Veía que hay personas que dicen que eso no, que eso no da para pie, pero uno cuando da el primer paso los resultados se dan. Otros se burlaron que porque Petro había bajado la cabeza. Si miramos para esa conversación, no digamos bajar la cabeza, sino que fueron conscientes de lo que estaba sucediendo tanto el presidente colombiano como el presidente norteamericano y lo que debemos de mirar en este momento es la situación del país.
Dejemos de odiarnos, dejemos de buscar las cosas malas, dejemos de hablar de la gente de una manera tal, sino que miremos cuáles son las soluciones y cómo debemos de hacer.
Tengo que hablar de la prensa. En los medios de comunicación colombianos le han prendido candela de un lado o del otro a las conversaciones, a lo que pasa con Petro, a lo que pasa en las relaciones con Estados Unidos, cuando debíamos de colaborar todos y buscar el bien y dejar esa polarización.
Debemos de dejar de ser de un lado o del otro. Diría alguien, quitémonos la camiseta del equipo. Como buenos comunicadores, como buenos periodistas, digamos las noticias, digamos cómo está el partido, digamos qué está sucediendo, pero quitémonos la camiseta, porque mientras tengamos una camiseta de un equipo o del otro, no vamos a ver las cosas buenas que está haciendo el otro equipo ni las malas que está haciendo el otro.
Si no luchamos para que Colombia esté bien, no vamos a alcanzar nada. Debíamos en este momento de estar sincronizados, pensando quiénes van a ser los representantes, los senadores, quién va a ser el candidato de los verdaderos partidos para que estén ahí y ahí en la primera o segunda vuelta en el mes de mayo, o de lo contrario, el odio nos va a llevar a todos; porque si estamos fijándonos: dicen que la izquierda está dividida, puede ser, y dicen que la derecha, en la derecha se ve que están supremamente divididos, y ¿saben por qué? Porque no pensamos en Colombia, sino porque pensamos en nuestros propios intereses.
Con los odios no se puede llegar a ninguna parte. Si no nos unimos, si no trabajamos unidos, no buscamos soluciones y no cometamos un error, no nos vamos como se hizo antes, contra Samper, contra Pastrana, contra Santos y ahora contra Petro, No. Busquemos soluciones a los problemas que tiene Colombia.


