domingo marzo 29 de 2026

Defensora del Pueblo insta a campañas y candidatos a evitar mensajes de violencia y difusión de información falsa

Durante la presentación del informe, la Defensora del Pueblo, Iris Marín Ortiz, señaló que “en este compromiso no nos centramos en la violencia física armada directamente, sino en la calidad del debate electoral.

Bogotá, febrero 10 2026_ RAM _La Defensoría del Pueblo y la Misión de Observación Electoral (MOE) presentaron el primer informe de seguimiento al ‘Compromiso por un proceso electoral libre y en paz en Colombia’, propuesto el pasado 10 de junio, con el acompañamiento de la Conferencia Episcopal y el apoyo de la Oficina del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos en Colombia, la Misión de Apoyo al Proceso de Paz de la Organización de Estados Americanos y la Misión de Verificación de Naciones Unidas.

El Compromiso tiene el propósito de fortalecer la democracia, prevenir la violencia política y garantizar los derechos fundamentales de la ciudadanía en el marco de la contienda electoral del 2026. Ha sido suscrito voluntariamente por distintos actores y este primer reporte, hecho a través de una metodología cuantitativa y cualitativa, comprende el periodo de análisis que va desde el 15 de julio hasta el 15 de diciembre del 2025.

El documento presenta el seguimiento a 38 precandidaturas presidenciales activas a la fecha de corte del informe. Para las 17 precandidaturas que suscribieron el Compromiso y que continuaban en la contienda, se analizó su nivel de cumplimiento, que en este primer periodo alcanzó el 81,7%. En cuanto a las 21 precandidaturas que no han suscrito, no se evaluó el cumplimiento, sino el grado de alineación con sus puntos, con el fin de identificar su aporte al ambiente democrático; en este grupo, la alineación fue del 56,4%. En consecuencia, las precandidaturas firmantes registraron un desempeño 25,3 puntos porcentuales superior al de las no firmantes. Estos resultados evidencian que la adopción de compromisos éticos y democráticos contribuye a mejorar la calidad del debate público.

Durante la presentación del informe, la Defensora del Pueblo, Iris Marín Ortiz, señaló que “en este compromiso no nos centramos en la violencia física armada directamente, sino en la calidad del debate electoral. Hicimos seguimiento al discurso de los candidatos y las candidatas, bajo una premisa histórica de nuestro país y es que el debate violento ha sido en el pasado un contexto propicio para pasar a la violencia física. Con ello no estamos diciendo que quienes usan violencia en el lenguaje sean responsables directos de hechos violentos, sino más bien es un llamado a una actitud preventiva”.

 Resultados por bloques de compromisos

Proteger la vida y promover la no violencia en la política: nivel de avance del 82,1 %

El análisis evidencia una tendencia positiva hacia el ejercicio político orientado a la defensa de la vida y la promoción de la no violencia. Se identifican buenas prácticas asociadas a la adopción de principios, protocolos y estrategias pedagógicas para la prevención de la violencia política.No obstante, persiste como reto central fortalecer acciones efectivas que protejan especialmente a mujeres, personas con orientación sexual e identidad de género no hegemónica (OSIGNH) y grupos étnicos, consolidando una cultura política basada en la dignidad humana y el respeto por los derechos fundamentales.

Institucionalidad democrática: nivel de avance del 92,6 % 

Este bloque muestra el mayor nivel de avance del Compromiso en relación con el respeto a la Constitución, la ley y las autoridades electorales, así como con el reconocimiento del diálogo y el acatamiento de las decisiones institucionales como bases de la democracia.

El principal desafío consiste en preservar la confianza pública y garantizar que la dinámica electoral no debilite los valores y reglas que sostienen la legitimidad del sistema democrático.

Debate plural y democrático: nivel de avance del 45,2 % 

Es el eje central del Compromiso al destacar la necesidad de promover un lenguaje público respetuoso y sustentado en información verificable. Este bloque es el que presenta el menor nivel de avance. Si bien se identifican logros en la adopción de prácticas comunicativas responsables, persisten diferentes riesgos asociados a la polarización, la estigmatización y la circulación de información no verificada.

Los resultados muestran que aún no se termina de consolidar el debate plural y democrático como práctica transversal entre las precandidaturas y sus entornos políticos, lo que constituye un desafío prioritario para el desarrollo del proceso electoral y la participación ciudadana.

Buen futuro para la política: nivel de avance del 77%

El buen futuro se reconoce como un derecho humano emergente que exige decisiones orientadas a garantizar la dignidad, la justicia social y la sostenibilidad para las generaciones actuales y futuras, así como para la inclusión de juventudes históricamente excluidas, entre ellas: juventudes indígenas, afrodescendientes, personas OSIGNH y campesinas, con discapacidad o migrantes.

De acuerdo con el seguimiento, persisten brechas en el respaldo efectivo a la protesta pacífica y en la inclusión real de juventudes históricamente excluidas. El reto central es pasar de los reconocimientos simbólicos a compromisos concretos que garanticen participación efectiva, incidencia real en la toma de decisiones y respeto pleno a las expresiones democráticas.

 Principales recomendaciones

A partir de los hallazgos, la Defensoría del Pueblo formula recomendaciones dirigidas a distintos actores del proceso electoral. A las precandidaturas, partidos y movimientos políticos, les insta a fortalecer protocolos de prevención de la violencia política, promover un lenguaje respetuoso y no estigmatizante, y garantizar la difusión de información veraz y verificable, especialmente en entornos digitales.

A las instituciones del Estado, les recomienda implementar medidas integrales y sostenidas de seguridad, fortalecer la confianza en la institucionalidad electoral y reforzar las capacidades de diálogo, mediación y gestión pacífica del conflicto.

“El compromiso por un proceso electoral libre y en paz debe ser la regla de juego en estas elecciones para que las precandidaturas lo asuman como un referente de buenas prácticas democráticas y un estándar mínimo de responsabilidad política durante la campaña. Este es nuestro llamado: defender la democracia para ser un país más justo, con paz, donde el pluralismo político no sea un riesgo, sino que sea una riqueza que nos ayude a avanzar como nación”, concluyó la Defensora del Pueblo.

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