Defensoría alerta sobre impacto de la violencia electoral en el entorno digital

La Defensora del Pueblo, Iris Marín Ortiz, indicó que «El proceso electoral enfrenta un deterioro del debate democrático marcado por violencias digitales, estigmatización y discursos de odio que ponen en riesgo la vida, la participación política y la calidad de la democracia».
El organismo constitucional advirtió que los discursos de odio y la difamación sistemática vulneran las garantías para el ejercicio del voto.
Bogotá, abril 21, 2026_ RAM _El panorama político en Colombia atraviesa un momento crítico debido al incremento de las agresiones en el espacio público y digital. Tras un análisis realizado entre el 13 de marzo y el 15 de abril, la Defensoría del Pueblo presentó los resultados del seguimiento al Compromiso por un Proceso Electoral Libre y en Paz, revelando un escenario donde la confrontación ideológica ha cedido paso a la agresión personal.
La Defensora del Pueblo, Iris Marín Ortiz, indicó que «El proceso electoral enfrenta un deterioro del debate democrático marcado por violencias digitales, estigmatización y discursos de odio que ponen en riesgo la vida, la participación política y la calidad de la democracia». Según el ente de control, estas manifestaciones no son hechos aislados, sino prácticas que deterioran la confianza ciudadana.
El informe documenta que la violencia electoral no afecta a todos por igual. Existe una marcada recurrencia de ataques contra las mujeres en política, quienes enfrentan descalificaciones basadas en estereotipos de género y sexualización. Asimismo, el análisis advierte sobre expresiones de racismo contra candidaturas afrodescendientes e indígenas.
Entre los nombres citados en el reporte como víctimas de difamación, estigmatización o violencia por prejuicio se encuentran Paloma Valencia, Juan Daniel Oviedo, Claudia López, Aida Quilcué y Sondra Macollins. Adicionalmente, el documento menciona que Iván Cepeda enfrenta una alta recurrencia de señalamientos, mientras que Luis Gilberto Murillo ha sido blanco de mensajes racistas. Otros afectados incluyen a Abelardo de la Espriella, José Manuel Restrepo y la campaña de Sergio Fajardo.
Desinformación como arma política
Un eje central de esta violencia electoral es la desinformación. La Defensoría advierte que el uso de señalamientos que vinculan a candidatos con la ilegalidad o el crimen organizado busca deslegitimar al opositor. Este fenómeno, amplificado por figuras de alta visibilidad pública, genera un entorno de autocensura y aleja a las nuevas generaciones del debate institucional.
Llamado a la institucionalidad
Frente a este deterioro, Marín Ortiz formuló recomendaciones urgentes. Pidió a la Fiscalía General, al Ministerio del Interior y a la Unidad Nacional de Protección (UNP) fortalecer sus acciones para mitigar estos riesgos. Del mismo modo, hizo un llamado a los movimientos políticos para que rechacen estas prácticas de forma expresa y no selectiva, asegurando que el respeto por la diferencia es la base de un proceso electoral legítimo.




