Presidente De La Espriella ordenó trasladar a Olmedo López y Sneyder Pinilla a La Picota

Esta tarde Olmedo López y Sneyder Pinilla, testigos clave en el escándalo de corrupción en la UNGRD, fueron trasladados a la penitenciaría La Picota, sur de Bogotá, por orden presidencial. Foto: Presidencia de la República
Bogotá, octubre 06, 2026_ RAM _El Instituto Nacional Penitenciario y Carcelario (Inpec) dio cumplimiento este martes a la orden del Presidente de la República, Abelardo De La Espriella, de trasladar a la cárcel La Picota, en el sur de Bogotá, a Olmedo López y Sneyder Pinilla, los dos principales protagonistas del escándalo de corrupción en la Unidad Nacional de Gestión del Riesgo de Desastres (UNGRD).
López y Pinilla se encontraban recluidos en una guarnición militar en el sector de Puente Aranda, occidente de la capital del país, bajo protección especial gracias a los acuerdos de oportunidad que lograron con la Fiscalía General de la Nación a cambio de su colaboración con la justicia.
“¡Se acabó la guachafita y se acabaron los privilegios! Di la orden y hoy se cumplió: Olmedo López y Sneyder Pinilla fueron trasladados a La Picota”, informó el Jefe de Estado.
El Mandatario agregó sobre el escándalo de corrupción en la UNGRD: “Estamos hablando de plata que era para llevar agua donde no había una gota, alimentar niños, ayudar a familias que lo habían perdido todo y atender emergencias”.
Aunque la defensa de los dos testigos clave en este escándalo le pidieron al Inpec, por separado, reversar la decisión argumentando que la permanencia de sus clientes en una reclusión militar fue ordenada por decisión judicial, el Presidente De La Espriella aseguró que “los involucrados en ese escándalo hoy responden ante la justicia, y no van a tener privilegios mientras enfrentan sus procesos”.
“Que quede claro: en mi Gobierno no hay cárceles VIP, pabellones a la medida ni privilegios. No importa cuánto dinero, poder, influencias o amigos tenga alguien. Aquí nadie tiene corona y nadie está por encima de la ley”, agregó el Mandatario de los colombianos.
Como ha hecho en sus últimos pronunciamientos en contra de la corrupción, el Presidente De La Espriella añadió que “la plata pública es sagrada: quien la toque tendrá que responder ante la justicia. Y quien esté privado de la libertad estará donde legalmente corresponda. Aquí no hay intocables. Aquí no hay coronas. Aquí la ley se cumple”, concluyó el Presidente de la República

