Emanuel Otálvaro: de la vereda Las Cuchillas al podio olímpico de Dakar 2026

Emanuel Otalvaro (Col) en acción contra Ki Ho Li (HKG) durante la semifinal individual masculina de tenis de mesa en el Dakar Expo Center, en los Juegos Olímpicos de la Juventud Dakar 2026, Diamniadio, Senegal. Jueves 5 de noviembre de 2026. Foto: OIS/Nic Bothma. Imagen proporcionada por OIS/IOC.
Bogotá, noviembre 05, 2026_ RAM _Emanuel Otálvaro García es un tenismesista colombiano de 16 años que acaba de hacer historia al ganar la medalla de plata en los Juegos Olímpicos de la Juventud Dakar 2026. Nacido el 14 de julio de 2010 en la vereda Las Cuchillas del municipio de Rionegro, Antioquia, se convirtió en el primer deportista de su país en alcanzar el podio olímpico en esta disciplina. En una reñida final disputada el jueves 5 de noviembre de 2026, Otálvaro se quedó con el subcampeonato tras caer 4-2 ante el japonés Ryuusei Kawakami, primer preclasificado y número uno del escalafón mundial Sub-17.
El camino hacia la plata en Dakar 2026
Designado como el abanderado de la delegación colombiana junto a la nadadora María Gabriela Becerra, Otálvaro firmó un torneo individual impecable en el Pabellón A del Centro de Exposiciones de Dakar:
Clasificó invicto y sin ceder un solo set tras vencer 3-0 a Lucca Lobo (Costa Rica), Noah Vitel (Francia) y Samuel Duffoo (Perú).
Derrotó a Ladimir Mayorov (España) en octavos de final y consiguió un triunfo inédito al superar 4-1 al competidor chino Hechen Li en cuartos.
Aseguró su lugar en el podio tras vencer 4-1 a Ki Ho Li, de Hong Kong.
Una carrera forjada con sacrificio
La trayectoria de Emanuel destaca por el enorme esfuerzo de su entorno familiar. Para financiar sus primeros viajes y competencias internacionales, sus padres, Ricardo Otálvaro y Yolanda García, organizaban rifas locales y vendían tamales, arepas y dulces en Rionegro. Su talento innato motivó que, a los 9 años, dejara su hogar para radicarse en Europa y potenciar su rendimiento bajo la tutela de su entrenador Juan Camilo Giraldo. Tras un paso por España, se estableció en el Centro de Alto Rendimiento de Mirandela, Portugal, y cursa su bachillerato de forma virtual.
A su corta edad, Otálvaro ya compite al máximo nivel en Europa, estando vinculado al club alemán ASV Grünwettersbach de la Bundesliga.
Palmarés y Logros Destacados
Antes de su consagración olímpica juvenil, ya se ubicaba en la segunda posición del ranking mundial Sub-17 y entre los cinco mejores de la categoría Sub-19. Entre sus logros más importantes sobresalen:
- Mundial Juvenil de la ITTF (2024): Medalla de plata en dobles masculinos Sub-15 junto al italiano Danilo Faso en Suecia (primera medalla orbital para Colombia en este deporte).
- Grand Smash Juvenil de Singapur (2026): Subcampeón de la categoría Sub-19.
- WTT Youth Contender: Campeón de la categoría Sub-19 en Cuenca (Ecuador), títulos en Corea del Sur y medallas de oro en Sub-15 y Sub-17 en Rionegro (2024).
- Eventos de Mayores: Medalla de bronce individual en el Campeonato de las Américas de la ITTF en Lima (2026) y ya se encuentra dentro del Top 110 del escalafón mundial de mayores.
Si te interesa profundizar en la carrera de este deportista, puedo detallarte su historial de partidos en el torneo de Dakar, repasar las estadísticas de su ranking mundial actual, o darte más detalles sobre su participación con el club ASV Grünwettersbach en Alemania.
Emanuel Otálvaro: de la vereda Las Cuchillas al podio olímpico de Dakar 2026
Una plataforma de madera para alcanzar la mesa de tenis, el esfuerzo de su familia para financiar sus primeras competencias y la decisión de dejar Colombia a los 10 años marcaron el camino de Emanuel Otálvaro, quien a sus 16 años se convirtió en medallista de los IV Juegos Olímpicos de la Juventud Dakar 2026.
En una casa de la vereda Las Cuchillas, en Rionegro, Antioquia, todavía se conserva una plataforma de madera que representa el comienzo de la historia deportiva de Emanuel Otálvaro García. Sus padres, Ricardo y Yolanda, la construyeron cuando tenía apenas cinco años, porque era tan pequeño que no alcanzaba a ver por encima de una mesa reglamentaria de tenis.
Once años después, aquel niño que necesitaba subirse a una plataforma para practicar se convirtió en medallista de plata de los Juegos Olímpicos de la Juventud Dakar 2026, una conquista que resume años de preparación, sacrificios familiares y el sueño de llegar a la élite mundial.
Emanuel Otálvaro García nació el 14 de julio de 2010 y descubrió el tenis de mesa cuando acompañó a su hermano mayor, Federico, a un entrenamiento en Rionegro. Uno de los profesores lo invitó a jugar y desde entonces encontró una pasión que terminaría convirtiéndose en su proyecto de vida.
“Yo acompañé a mi hermano al club de Rionegro y a mí también me gustó. Como no alcanzaba la mesa, mis papás me hicieron la plataforma”, recuerda.
Su infancia transcurrió entre las actividades de la casa familiar, los estudios y los entrenamientos. Sus padres trabajaron para respaldar la formación deportiva de sus dos hijos y, ante las dificultades económicas, su madre comenzó a preparar y vender tamales, arepas y otros alimentos para ayudar a financiar las competencias.
Emanuel también practicó fútbol y natación, pero fue el tenis de mesa el deporte que lo cautivó. Con el apoyo de sus primeros entrenadores comenzó a destacarse en torneos escolares y regionales, mientras crecía su ilusión de competir internacionalmente.
A los 10 años dejó Colombia para perseguir su sueño
Una experiencia deportiva en España abrió la posibilidad de continuar su formación en Europa. Tras conversar con el entrenador Camilo Giraldo, su familia decidió respaldar un proyecto que implicaba uno de los mayores sacrificios de su infancia: alejarse de sus padres y comenzar una nueva vida cuando apenas tenía 10 años.
Primero estuvo en España y posteriormente se estableció en Mirandela, Portugal, donde actualmente entrena en un Centro de Alto Rendimiento. “Al comienzo me sentía raro porque no conocía a nadie y la comida era muy diferente. Fue muy duro, pero después me acostumbré”, recuerda.
Sin embargo, los kilómetros que separan Portugal de Rionegro no han debilitado los lazos familiares. Todos los días, Emanuel realiza una videollamada a sus padres para contarles cómo está y conocer las novedades de casa. En esas conversaciones hay alguien a quien nunca olvida: Max, su perro de raza Golden Retriever, al que siempre pide que le muestren en la pantalla para poder saludarlo. Un pequeño ritual que mantiene viva su conexión con el hogar que dejó a los 10 años.
En Portugal, Camilo Giraldo se convirtió en una figura fundamental. Además de dirigir su preparación deportiva, ha sido su tutor, amigo y un apoyo permanente durante los años que ha vivido lejos de Colombia.
“Le agradezco mucho a Camilo Giraldo porque fue quien me llevó. He mejorado mucho desde que me fui”, asegura.
Entre los entrenamientos y las competencias, Emanuel también conserva actividades propias de su edad. A los 12 años, después de ganar un torneo del circuito WTT Youth Contender, decidió comprarse una patineta, que desde entonces utiliza para desplazarse por Mirandela.
Un crecimiento que lo llevó a la élite mundial
Su formación en Europa comenzó a reflejarse en importantes resultados internacionales. Durante 2024 consiguió medallas de bronce en los WTT Youth Contender de Otočec, Eslovenia, y Bangkok, Tailandia, además de un título en Cuenca, Ecuador, en la categoría sub-19.
Ese mismo año se vinculó al club alemán ASV Grünwettersbach, ampliando sus oportunidades de competir en el tenis de mesa europeo.
Uno de los momentos más importantes de su carrera llegó en noviembre de 2024, cuando conquistó, junto al italiano Danilo Faso, la medalla de plata en dobles masculinos sub-15 del Campeonato Mundial Juvenil, disputado en Helsingborg, Suecia. Fue la primera medalla de Colombia en la historia de estos campeonatos mundiales.
Al comenzar 2025 ocupaba el segundo lugar del ranking mundial sub-15. Ese año también consiguió un título en el circuito mundial de Corea del Sur, donde superó al japonés Ryuusei Kawakami, un rival con el que volvería a encontrarse en Dakar.

Emanuel Otálvaro y el entrenador nacional Luis Hernán Escobar en el Campeonato Panamericano Juvenil de Tenis de mesa 2021. Foto cortesía: Luis Escobar.
Durante 2026 continuó destacándose internacionalmente, especialmente con el subtítulo del Grand Smash Juvenil de Singapur en la categoría sub-19. Antes de llegar a los Juegos Olímpicos de la Juventud figuraba segundo en el escalafón mundial sub-17 y entre los cinco mejores de la categoría sub-19.
En este proceso también ha contado con el respaldo de Mariana Pajón, doble campeona olímpica de BMX Racing, quien a través de su fundación ha acompañado su formación deportiva.
“Yo le agradezco mucho a Mariana y a la fundación porque es un apoyo muy grande. Yo a Mariana la admiro mucho”, expresa Emanuel, quien mantiene una relación cercana con la campeona olímpica.
Su crecimiento también comenzó a reflejarse en los eventos del ciclo olímpico. En los Juegos Bolivarianos de Ayacucho-Lima 2025 conquistó la medalla de plata individual, mientras que en los Juegos Centroamericanos y del Caribe Santo Domingo 2026 consiguió un bronce.
“Me siento muy feliz porque compito con los mejores del mundo. Me siento nervioso, pero también muy feliz por representar a mi país”, asegura.
Dakar 2026, el sueño de una medalla olímpica
Su llegada a los IV Juegos Olímpicos de la Juventud Dakar 2026 representó un nuevo capítulo en su carrera. Emanuel integró la delegación colombiana de 22 atletas en 13 disciplinas deportivas y fue designado como uno de los abanderados nacionales, junto a la nadadora María Gabriela Becerra.

Emanuel Otálvaro y María Gabriela Becerra en la Ceremonia de Inauguración de Dakar 2026. Foto cortesía: Olympic Information Services.
En el torneo individual masculino de tenis de mesa, disputado en Diamniadio, inició con tres victorias por 3-0 frente al costarricense Lucca Lobo, el francés Noah Vitel y el peruano Samuel Duffoo, para avanzar invicto de la fase de grupos.
En octavos de final superó al español Ladimir Mayorov por 4-0 y posteriormente protagonizó una destacada actuación frente al chino Hechen Li, sexto cabeza de serie del torneo, a quien derrotó por 4-1, con parciales de 12-10, 13-11, 11-3, 10-12 y 12-10.
La victoria le permitió avanzar a las semifinales, donde enfrentó al representante de Hong Kong, Li Ki Ho.
Emanuel comenzó con autoridad, ganó los dos primeros sets por 11-6 y 11-7, cedió el tercero por 9-11 y recuperó el control del partido con parciales de 11-6 y 11-7, para imponerse por 4-1.
Con ese triunfo aseguró una medalla olímpica juvenil para Colombia y avanzó a la final de la modalidad individual masculina, convirtiéndose en el primer medallista colombiano de Dakar 2026.
En la final, el colombiano demostró actitud y carácter para disputar cada punto. Tras 46 minutos de competencia, Emanuel se consagró subcampeón olímpico de tenis de mesa, un logro que representó el mejor resultado para Colombia y el continente americano en la historia de esta disciplina, tanto en las categorías juveniles como en mayores.
La medalla también representó una recompensa para su familia. En Senegal están sus padres, quienes viajaron para acompañarlo en una de las competencias más importantes de su vida.

Emanuel Otálvaro junto a su familia en los I Juegos Nacionales Juveniles Eje Cafetero 2024. Foto cortesía: Luis Escobar.
Una historia que comenzó en Las Cuchillas
Cuando se le pregunta por su futuro, Emanuel responde con la misma determinación que lo ha acompañado desde sus primeros años: “Mi sueño es llegar a los Juegos Olímpicos y ser campeón olímpico”.
A sus 16 años, ya ha conquistado una medalla mundial juvenil, ha competido frente a los mejores jugadores de su categoría y ha comenzado a construir su camino en los eventos del ciclo olímpico.
Su historia también es la de sus padres, Ricardo y Yolanda; la de su hermano Federico, quien lo acercó al tenis de mesa; la de Camilo Giraldo, que lo acompañó en su formación europea, y la de quienes han respaldado su crecimiento deportivo.
En una casa de la vereda Las Cuchillas todavía se conserva aquella plataforma de madera que sus padres construyeron para que pudiera alcanzar la mesa reglamentaria.
Hoy Emanuel ya no necesita subirse a ella. Ha crecido, ha cruzado fronteras y ha conseguido un lugar en el podio de los Juegos Olímpicos de la Juventud.






