El arte de la seducción
Mágicas son las goleadas porque conectan con el público y ganan un espacio en la memoria. Las fórmulas para el triunfo se multiplican, las alternativas ante la red también, merodean los arietes en las áreas y las revolcadas de los porteros alteran los nervios y sacuden las tribunas. Es la consecuencia de proponer con audacia.












