Hugo González y sus 10 razones para dispararse un ¡Bang!
El hombre descargó la guitarra y el reflector azul metileno apuntó a su rostro bañado en sudor. Fueron dos horas largas de descarga rockera con la batería de Julián Castro, con el bajo de Luis Ernesto Piñeros, con la guitarra de Alejandro Villegas, con el gentío excitado de las dos plantas que abarrotó Ozzy, ese bar de la avenida Boyacá,









