Somos viejos, pero no zorros
A menos que los viejos se agrupen y tomen conciencia de su marginación social, y decidan por tanto reclamar su espacio, su situación (1) de seguridad de ingresos, (2) de estado de salud, (3) de capacidades y (4) de entorno favorable, seguirá deteriorándose en el futuro inmediato y, por ende, en el largo plazo.











