jueves diciembre 3 de 2020

El Presidente de la República anunció que será candidato a la presidencia en 2014

21 noviembre, 2013 Generales

El 25 de noviembre radicará carta en la Registraduría para protocolizar su decisión.

Al anunciar su decisión de ir por la reelección en 2014, el presidente Juan Manuel Santos dijo en una alocución que lo hace, fundamentalmente, porque quiere dejarles a los colombianos un país en paz.

Santos sorprendió esta tarde incluso a sus propios ministros, a quienes convocó de manera extraordinaria a una reunión de gabinete, en la que les confirmó que correrá por un nuevo período constitucional.

Pero no fue la confirmación que hizo, que muchos ya intuían y él mismo había sugerido desde hace meses. Fue el momento, porque todos los preparativos apuntaban a que haría el anuncio el fin de semana.

En su intervención por televisión, que duró un poco más de 11 minutos, el Presidente afirmó que decidió nominarse para un nuevo mandato para “terminar la tarea” en muchos frentes. Pero, eso sí, dio prioridad a la búsqueda de la paz.

“Lo hago porque cuando se ve la luz al final del túnel, no se da marcha atrás. ¡Y no vamos a hacerlo!”, dijo Santos.

El Presidente volvió a invocar la lucha contra la pobreza, contra el desempleo, la ayuda a los más necesitados, como causas para buscar un nuevo mandato. Eso mismo dijo el día de su posesión el 7 de agosto de 2010.

A medida que defendió con cifras sus logros en salud, educación, reducción de homicidios, el Presidente reiteró su razón para continuar y ”terminar la tarea”.

“Quiero continuar liderando las grandes transformaciones que hemos puesto en marcha. Quiero liderar una Colombia que pase del miedo a la esperanza, del  atraso a la modernidad, de las divisiones a la unidad. Una Colombia que piense en construir futuro más que en aferrarse al pasado. No quiero un país dividido, quiero un país unido. Quiero una Colombia en paz y con prosperidad para todos”, manifestó el jefe de Estado, en una alocución radio-televisada, en la que estuvo acompañado de su familia y de todos los ministros del despacho.

Repitiendo una y otra vez la frase “tenemos que continuar para terminar la tarea”, el jefe de Estado hizo un rápido repaso de los que considera han sido los máximos logros durante los tres años y tres meses que lleva de mandato. Dijo, por ejemplo, que se superó la meta de crear dos millones de puesto de trabajo; que se ha sacado a millones de personas de la pobreza, comenzándose a cerrar así la brecha entre los que más tienen y los que menos tienen; que se han dado los golpes más contundentes en la historia a las guerrillas y las bandas criminales, y que los homicidios, los secuestros y otros delitos siguen bajando.

Señaló también que ha cumplido en su propuesta de mejorar la calidad de vida de los ciudadanos, lo que se ha visto reflejado en la entrega de viviendas gratis a los más necesitados; en proveer de agua, luz y gas a millones de hogares por primera vez; en educación gratuita para todos los niños y jóvenes del grado cero al grado once en los colegios públicos; en acceso a salud, con planes de beneficios que incluyen más servicios y rebajas en los precios de los medicamentos para la gente, y en la destinación de más recursos para la construcción de grandes autopistas y vías, además de conectividad a internet para los lugares más remotos de la geografía nacional.

Pero paralelo a ese balance, Santos reconoció que aún queda mucho por hacer, reconociendo de paso que si bien en su accionar como primer mandatario siempre ha querido acertar, ha cometido errores y ha tenido frustraciones: “Lo reconozco y lo asumo. Estoy lejos, muy lejos de ser perfecto, y mucho menos lo pretendo”, expresó. Y en seguida, en un salto al pasado, les pidió a los colombianos la misma oportunidad que hace siete años se le dio a su antecesor, Álvaro Uribe, hoy su gran rival político, para consolidar la seguridad. “Hoy yo quiero esa misma oportunidad para consolidar la paz y la prosperidad. Y sé que todos los colombianos queremos la paz”, enfatizó.

Incluso para esa cruzada por la paz, Santos aseguró que convocará a todos los sectores del país, incluidos aquellos que están en desacuerdo con el proceso de paz que se adelanta con las Farc en La Habana (Cuba). En este sentido, calificó como “indignante” que el Estado no reconociera a las víctimas y enfatizó que su mayor reto es que no haya más personas sufriendo las inclemencias del conflicto. Y tras reconocer también que su expectativa era que las negociaciones con las Farc fueran más rápidas y que el acuerdo final se alcanzara a fines de este año, lo cierto es que hay progreso y avances importantes que hacen pensar en un futuro de esperanza.

Alocución del Presidente de la República, Juan Manuel Santos

El siguiente es el texto de la alocución del Presidente de la República, Juan Manuel Santos, en la cual anuncia su interés en ser candidato a la Presidencia para el periodo 2014-2018:

“Colombianos:

Hoy quiero anunciarles que el próximo lunes 25 de noviembre, como lo establece la ley, radicaré ante la Registraduría la carta en la que protocolizo mi interés en ser candidato a la Presidencia de la República para el periodo 2014-2018.

Lo hago porque estoy convencido de que hemos avanzado lo suficiente y que –por fin– es posible llegar a ese futuro de prosperidad y de paz que merecemos todos los colombianos.

Lo hago porque cuando se ve la luz al final del túnel, no se da marcha atrás. ¡Y no vamos a hacerlo!

No podemos quedarnos en la mitad del camino.

Tenemos que TERMINAR LA TAREA que entre todos hemos comenzado.

Ustedes me eligieron para crear empleo. Hemos cumplido.

Superamos la meta de crear más de 2 millones de puestos de trabajo, más que cualquier otro país de América Latina.

Pero aún queda un número similar de desempleados, de compatriotas que buscan trabajo y no lo encuentran.

¡Por ellos, por los que aún no tienen un trabajo digno, tenemos que continuar PARA TERMINAR LA TAREA!

Ustedes me eligieron para reducir la pobreza y la desigualdad. Hemos cumplido.

Sacamos a millones de personas de la pobreza.

Por primera vez se comenzaron a cerrar las brechas entre los que más tienen y los que menos tienen.

Gracias a esto, salimos de ese vergonzoso puesto de ser uno de los países con mayor desigualdad y pobreza de la región.

Pero somos muy conscientes de que todavía uno de cada tres colombianos es pobre, y uno de cada diez vive en la pobreza extrema.

¡Demasiados! ¡Inaceptable!

Y no son sólo estadísticas, no son solo cifras.

Son personas, son colombianos de carne y hueso que necesitan que sigamos trabajando.

¡Por ellos –sobre todo por ellos, por los más pobres de Colombia– tenemos que continuar PARA TERMINAR LA TAREA!

Ustedes me eligieron para fortalecer los resultados que habíamos logrado en materia de seguridad.

Hemos cumplido. Hemos dado los golpes más contundentes en la historia no solamente a las guerrillas sino a las bandas criminales.

Esa es la verdad.

Los homicidios, los secuestros y otros delitos siguen bajando.

Pero sé que todavía falta mucho. El atraco, la extorsión y el microtráfico se han convertido ahora en nuestra prioridad.

El crimen se transforma y nos exige perseverar para lograr TOTAL SEGURIDAD.

¡Por eso tenemos que continuar PARA TERMINAR LA TAREA!

Ustedes me eligieron para mejorar la calidad de vida de todos y cada uno de los colombianos. Hemos cumplido.

Estamos entregando viviendas gratis a los más necesitados.

Estamos llevando agua, luz y gas a millones de hogares por primera vez.

Por fin todos los niños y jóvenes del grado cero al grado once en los colegios públicos tienen educación totalmente gratuita.

Hoy hay más colombianos con acceso a la salud, con planes de beneficios que incluyen más servicios, y comenzamos a bajar, por fin, el precio de los medicamentos.

Destinamos más recursos que nunca para la construcción de grandes autopistas, de las vías y la conectividad a internet que tanta falta le hacían al país.

Ahora tenemos que continuar.

Tenemos que dar vivienda a muchos más colombianos que todavía no tienen.

Tenemos que seguir mejorando la calidad de la educación de nuestros hijos.

Tenemos que lograr una justicia pronta y cumplida para todos.

Tenemos que asegurarnos de que esas carreteras y esas vías y esas conexiones a internet, se ejecuten y se sigan entregando efectivamente a los colombianos.

TENEMOS QUE CONTINUAR PARA TERMINAR LA TAREA.

He querido acertar, he cometido también errores –que reconozco y asumo–, he tenido frustraciones.

Estoy lejos, muy lejos, de ser perfecto y mucho menos lo pretendo.

Todavía nos quedan grandes desafíos, pero estoy convencido de que la forma de enfrentarlos NO ES SOLO A SANGRE Y FUEGO.

Creo que los colombianos nos podemos poner de acuerdo sobre cuál es el país que queremos.

Por eso dialogamos, por eso concertamos.

Hace siete años los colombianos dimos la oportunidad a mi antecesor de consolidar unas políticas de seguridad que resultaron exitosas y que hemos seguido fortaleciendo.

Porque las grandes transformaciones no se logran en poco tiempo.

Hoy yo quiero esa misma oportunidad para consolidar la paz y la prosperidad para el país.

Y sé que TODOS queremos la paz.

LOS COLOMBIANOS QUEREMOS LA PAZ.

Un presidente que rechace la opción de hacer la paz no solo sería irresponsable sino que estaría violando el mandato de la Constitución y del pueblo.

Optar por más años de violencia, por más víctimas, por más dolor para miles de colombianos, es una alternativa inaceptable.

Ningún presidente en el futuro le debería decir a una madre que sacrifique a su hijo por una guerra sin fin.

Porque los niños que hoy están naciendo deben ser –¡y van a ser!– LA GENERACIÓN DE LA PAZ.

Para mí era indignante que el Estado no reconociera a las víctimas y les dijera simplemente “de malas”.

Ya comenzamos a repararlas –llevamos más de 370 mil–, ya comenzamos a devolverles sus tierras.

Pero nuestro mayor reto es que no haya más víctimas en Colombia, y para eso necesitamos terminar el conflicto.

Yo esperaba que las negociaciones fueran más rápidas y que lográramos un acuerdo al final de este año.

No ha sido así. Han tardado más. Pero lo cierto es que hay progreso en las conversaciones y avances muy importantes.

Por primera vez hemos alcanzado acuerdos en materias de fondo como el desarrollo rural y la participación política.

La guerrilla no solo ha aceptado discutir la desmovilización, la integración a la sociedad y la dejación de las armas, sino que ha aceptado acogerse a las reglas de la democracia.

Mi deber como mandatario, mi obligación como colombiano, es NO permitir que se pierda todo lo que hemos logrado en los esfuerzos de paz, gracias –y no me cansaré de repetirlo– al valor de nuestra fuerza pública y al apoyo de mis compatriotas.

La paz –sin duda alguna– es el bien supremo de cualquier nación.

La paz debe estar por encima de rencillas y mezquindades políticas. Debe unirnos en lugar de dividirnos.

Por eso convocaré a todos los sectores que apoyan la paz –algunos incluso que no están de acuerdo conmigo– a que trabajemos juntos para defender lo que se ha alcanzado y para llevar a buen puerto este proceso.

Porque la paz no será la paz de Juan Manuel Santos o de un gobierno.

La paz será la paz de Colombia.

La paz de ustedes, con ustedes y para ustedes.

Y la paz –no hay que olvidarlo– es la mejor seguridad: ES LA SEGURIDAD DEFINITIVA.

Estoy convencido de que estamos frente a UNA GRAN OPORTUNIDAD: lograr una Colombia en paz.

Una Colombia que deje atrás esas cadenas de violencia, de pobreza, de desempleo, de injusticia, que nos han atado y nos han frenado durante tanto tiempo.

Quiero continuar liderando las grandes transformaciones que hemos puesto en marcha.

Quiero liderar una Colombia que pase del miedo a la esperanza.

Del atraso a la modernidad.

De las divisiones a la unidad.

Una Colombia que piense en construir un FUTURO más que en aferrarse al PASADO.

No quiero un país dividido.

Quiero un PAÍS UNIDO.

Quiero una COLOMBIA EN PAZ y CON PROSPERIDAD PARA TODOS.

Buenas noches.

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