sábado junio 6 de 2026

La evolución de Colombia femenina: del impacto de 2023 a la ambición de 2027

La Tricolor consiguió el pasaje a la Copa Mundial Femenina por segunda vez consecutiva. Rodeada de jugadoras en el máximo nivel y tras su batacazo en la edición 2023, sueña con cosas grandes.

FIFA

Se sacudió la Copa Mundial Femenina 2023 con la actuación de Colombia. La Tricolor, un equipo que venía de no clasificarse a la cita anterior, en Francia 2019, movió los cimientos de la competición en varios momentos. Primero, al vencer a Alemania en la fase de grupos, con un golazo de Linda Caicedo que después sería elegido como el mejor del torneo, para quedarse con el primer lugar del Grupo H. Luego, al superar a Jamaica en los octavos de final y meterse en los ocho mejores por primera vez en su historia. Por último, al poner en aprietos a Inglaterra, una de las favoritas del título que luego llegaría a la final, al caer por 2 a 1 en un encuentro que pudo ser para cualquiera.

Casi cuatro años después, el panorama cambió para la Selección Colombia. El talentoso grupo que representó una de las grandes sorpresas del torneo que se disputó en Australia y Nueva Zelanda evolucionó a un plantel con aspiraciones altas. El currículum también es diferente: la Tricolor atravesó con buen rendimiento la Liga de las Naciones de CONMEBOL , logró el pasaje a la Copa Mundial Femenina 2027 y se percibe como un equipo importante que puede estar para todo.

En el nuevo formato que determina a dos clasificados directos y dos Selecciones al Torneo clasificatorio camino a Brasil 2027, el conjunto de Ángelo Marsiglio consolidó su poderío en la competición, en una edición en la que no perdió y logró triunfos importantes, como el 2 a 1 a Venezuela o el 2 a 0 a Chile.

La diferencia respecto de 2023 no pasa solamente por la permanencia de sus figuras, sino por la madurez que adquirieron en la élite internacional. Al grupo de grandes talentos que Colombia presentó en el 2023 se suma una serie de nuevas jugadoras, pero principalmente una mejora en los procesos de competición y una capa de oficio y experiencia en su base.

Linda Caicedo, una de sus grandes figuras, acumula temporadas de experiencia en el Real Madrid, una de los clubes protagonistas de Europa, pese a que solo tiene 21 años. Mayra Ramírez, aunque convivió con lesiones en el último tiempo, se mostró como una pieza de desequilibrio en el Chelsea. Leicy Santos, con paso anterior en Europa, destaca en Estados Unidos. Manuela Pavi, que no fue parte de la Copa Mundial 2023, dio el salto al fútbol mexicano. La lista podría seguir.

Luego de los cuartos de final en 2023, la Selección Colombia se encargó de no establecer a ese rendimiento como una actuación aislada. Un par de años después perdió por muy poco la final de la CONMEBOL Copa América Femenina 2025, cuando cayó con Brasil con penales luego de un 4-4 para el infarto.

«Creo que en cada competición tratamos de dar lo mejor. Somos conscientes del gran equipo que tenemos. Ahora mismo es muy evidente con todas las jugadoras que están en el fútbol exterior, eso habla del talento colombiano. Pese a ello, cuartos de final y luego el subcampeonato de la Copa América habla un poco de nuestra evolución. Obviamente queremos más, pero habla de nuestra Liga y lo mucho que hemos hecho», dijo Linda Caicedo a FIFA.com. Y agregó: «El título con mi Selección sería lo más bonito. Tengo muchos sueños, pero a nivel Selección quiero ganar un título».

Alrededor de las jugadoras en su mejor nivel también hay una cuota de experiencia con individualidades que llevan un largo proceso y entienden el momento de la Selección, como Cata Usme o Daniela Montoya, capitana del equipo. A los 35 años, el mediocampista central describe así el contexto del equipo : «Hace muchos años que estamos figurando en el plano internacional, siento que se ha evolucionado muchísimo el tema del ADN de las jugadoras que están ahora en el exterior. Creo que la mentalidad tiene que abarcar poder lograr ganar un Mundial, por qué no». Y siguió: «Se lograron muchas cosas en el país, ya se tiene una liga mucho más competitiva, más larga, la mayoría de las jugadoras de la Selección estamos en el exterior. Cada vez queremos mejorar para pensar en -por qué no- ganar un Mundial».

Hace apenas unos años, Colombia celebraba cada avance como una irrupción no tan esperada entre las grandes selecciones del mundo. Hoy, con una generación consolidada, futbolistas protagonistas en la élite y una clasificación conseguida sin sobresaltos, la expectativa es diferente. El impacto del 2023 mutó a la evidente ambición del 2027.

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