martes septiembre 22 de 2020

Millonarios le sacó del bolsillo el triunfo a los tolimenses

28 febrero, 2016 Fútbol, Fútbol Nacional

Robayo grande en el Campin

Millonarios sacó un As bajo la manga a último momento y se quedó con la victoria en Bogotá ante un Deportes Tolima que complicó las cosas más de la cuenta.

El decorado no podía ser mejor para ver el compromiso del equipo bogotano. Otra vez una tarea complicada para el equipo de Rubén Israel, que tuvo que remar contra la corriente para quedarse al final con los tres puntos.

De manera agónica, y mostrando una faceta completamente distinta a la vista en las primeras jornadas, Millonarios se hizo a un triunfo justo y necesario tras vencer sobre la hora 2-1 a Deportes Tolima en el Estadio El Campín. Los ‘Embajadores’ escoltan al líder Junior.

Los primeros momentos del partido parecían ser de estudio de una y otra escuadra. Millonarios apelaba al juego exterior para hacer daño a su rival, mientras que el Tolima procuraba al juego frontal, directo, sin mucha construcción, para procurar hacer lo propio.

Pero rápidamente fue Millonarios el que tomó la iniciativa en el compromiso para hacer de su fortaleza, el juego por fuera, una fortaleza que le permitiera generar ocasiones de gol. Y en efecto, el local era el que empezaba a imponer condiciones.

Ello no quiso decir que la visita renunciara al juego ofensivo. Supo esperar en su propia zona al local para intentar hacer el gasto en ataque, siempre y cuando fuera posible. Aunque con más cautela, el ‘Vinotinto y Oro’ no dejaba de ser peligroso.

El equipo de Alberto Gamero, quería seguir mejorando en la Liga Colombiana y quería hacerlo ante un grande como Millonarios. Desde el primer minuto los de la ‘capital musical de Colombia’, mostraron que buscaban protagonismo y puntos.

A los 17 minutos, un hecho insólito se presentó en el juego: David Valencia, en ‘bola muerta’ en defensa, intenta jugar con su arquero Nicolás Vikonis. La pelota queda corta, y Cristian Dájome se avivo en velocidad, robó el esférico, y habilitó a Harrison Otálvaro, que solo tuvo que empujarla para abrir la cuenta.

Ese error infantil pareció haber goleado duro el orgullo de los ‘embajadores’, que reajustaron su bloque, y le cerraron los espacios al Deportes Tolima para que no pudiera volver a avanzar con la suficiente libertad. Era lo más lógico que se podía hacer a esa altura del juego.

Cumplido ello, y con entero tramite y dominio del esférico, salió con todo a buscar el gol del empate. Las oportunidades llegaban una tras otras, peor sin la suficiente claridad en el último tercio de cancha para poder empatar las cosas.

Tolima se resguardó en defensa, pero aun así el dominio del local era abrumador. Ya eran varias las credenciales que pensaban que se podía empatar el juego, peor por esas cosas milagrosas, la visita se fue al camerino con la victoria en sus manos.

Pero para el complemento Millonarios expuso todas sus armas ofensivas en busca de quedarse con la victoria en su propio terreno, y las cosas parecían comenzar bien en sus intenciones: a los 48 minutos, Nelino Tapia vio el semáforo y se fue expulsado del campo.

Eso permitió ver la mejor faceta de un Millonarios, tal vez, a lo largo de la temporada. La mentalidad cambió por completo: el portero Janer Serpa era la figura del encuentro, pues negaba cada opción de gol que generaban los ‘Embajadores’.

La intención de los hombres de azul era clara: hacer presión en la mitad del terreno, para salir con mucha furia al ataque. El vértigo era tal, que parecía ser que la visita no resistiría mucho más el ritmo de juego que proponía el local desde el periodo inicial.

A los 67 minutos de juego, David Mackalister Silva avanza libre de referencia por sector medio del campo, y abre al borde izquierdo del área para Andrés ‘Manga’ Escobar, que tiene tiempo de acomodarse, y sacar un fuerte latigazo que por fin venció la resistencia de Serpa… justo y necesario el empate para el local.

Y cuando mejor estaba Millonarios en el juego, en busca del gol del remonte en el marcador, de manera infantil se hizo expulsar un David Valencia que tuvo una noche fatal, y a partir de allí, de manera lógica, volvió a cambiar el juego.

Más porque Tolima empezó a ver que podría hacerle daño a su rival de turno, y en esa medida, propuso al contraataque, un juego de ida y vuelta, aunque sin tener la claridad suficiente para hacerle daño a Nicolás Vikonis.

El local, incluso con las cosas emparejadas en cuanto a hombres, no resignó nunca su opción de ganar el juego, y antes, con mayor volumen de hombres en dicha fase le seguía generando problemas a su rival de turno, que lucía bastante alargado, y dejaba espacios en defensa.

Era un juego de ida y vuelta, y podría ser para cualquiera… hasta que en la última jugada del partido, es Héctor Quiñones el que incursiona por izquierda tras un tiro de esquina, y mete un centro al corazón del área que despeja a medias Serpa. Al remate estaba listo Rafael Robayo, que hizo estallar en júbilo a un Campín que lo esperó todo el juego. El triunfo fue justo, necesario, y refresca las esperanzas de una afición que se mostró dolida tras la derrota entre semana ante Águilas.

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