viernes abril 26 de 2019

Una nueva frustración 

Por:Jorge Enrique Giraldo Acevedo

La decisión, mediante un fallo, de la Corte Constitucional que declaró justa la objeción del presidente a la Ley por medio de la cual se rebajaría el aporte de salud de los pensionados del 12 al 4% representa el más duro golpe a este grupo social que lo integran mucho más de 2 millones de extrabajadores privados y del estado lo mismo que sus correspondientes familias.

Ante este trascendental fallo bien vale recordar, a todos los miembros de la Corte Constitucional, la frase celebre y concreta de Albert Camus quien aseveró que «la dura y maravillosa tarea de este siglo, es la de edificar la justicia en el más injusto de los mundos».

La decisión, como caso único curioso e insólito de este mundo macondiano de Colombia, ocurrió el anterior día miércoles nefasto, 20 de junio del presente año; es decir políticamente hablando a solo 3 días del debate electoral presidencial de la democracia que llevó a la presidencia al candidato del «Centro Democrático» Iván Duque Márquez.

Lo más lamentable es que la Corte acepta en el fallo que por factores económicos o fiscales es improcedente esta reducción. Con base en lo anterior somos muchas las personas que nos preguntamos, cómo es posible que no existan recursos para favorecer a la clase de los pensionados nacionales pero sí para costosas consultas políticas; también para favorecer economicamente a los miembros de la guerrilla y para financiar numerosas obras con pérdidas millonarias por la inmoralidad que en la realización de ellas se realiza; ejemplos, los casos concretos de Reficar, en los servicios de salud y otros muchos más…

Valga la pena recordar que, la iniciativa de la reducción del 12 al 4% de la cuota por salud de los pensionados, fue respaldada por el actual presidente, Juan Manuel Santos Calderón, durante su campaña para ser reelegido y después de 3 años de agitados debates el Congreso la aprobó; el año anterior el mandatario cambió de parecer y la objetó, mejor dicho no le impartió la correspondientre sanción; por lo anterior pasó a estudio constitucional de la Corte y en los primeros días del presente año la Procuraduría General de la Nación la respaldo y, en consecuencia, se apartó de las razones de índole fiscal que alegó el presidente para no sancionarla.

Así la situación nuevamente el Gobierno Nacional quedó en mora de entender que los pensionados se encuentran, por injustas, inequitativas y discriminatorias disposiciones oficiales, en grave situación de disminución del poder adquisitivo.

Quien se pensiona en la presente época recibe una mesada equivalente al 67% de lo que eran sus ingresos reales como trabajador. Primero que todo al momento de pensionarse se disminuyen en un 25% los ingresos salariales que tenía el afiliado; además, sobre el valor de la mesada, al pensionado se le descuenta el 12% para aporte de salud, es decir, un 8% más que cuando era empleado, trabajador o asalariado, porque como tal para aporte de salud solamente se le descontaba de su salario el 4%, ya que el empleador aportaba el otro 8%.

En el marco de otra medida verdaderamente injusta y discriminatoria a los pensionados colombianos se les incrementa anualmente, con base en el Índice de Precios al Consumidor (IPC), que es siempre un porcentaje fuera de la realidad económica del país; así cada año se está mermando el valor adquisitivo de la mesada pensional con relación al salario mínimo legal y el ingreso base de la liquidación siempre será inferior al último salario del afiliado.

Ante esta situación de inequidad e injusticia social, demostrada con cifras, el Gobierno Nacional y el Congreso, lo que sí deben hacer es no disminuir aún más el poder adquisitivo de los que hoy tienen, después de muchos años de trabajo, una mesada en calidad de pensionados.

Lo que quedó supremamente claro fue que el presidente Juan Manuel Santos Calderón no cumplió a la promesa de disminuir al 4% el aporte de salud de los pensionados que aún y obviamente continuarán con el 12%.

Estará muy bien que el presidente electo, Iván Duque Márquez, el Congreso en pleno, la justicia y todos los estamentos políticos, económicos, sociales y hasta la iglesia se interesen más por los pensionados del país; este grupo social también requiere de acciones que favorezcan su difícil situación económica ante la disminución, cada vez más dramática, del poder adquisitivo con las mesadas.

«NEGRO: El rudo golpe de la Corte Constitucional a los pensionados», fue lo que indicó concretamente sobre el tema el destacado periodista Gabriel Ortíz, en su última columna en el periódico «El Nuevo Siglo»; y uno de los lectores del periódico «El Tiempo», en su sección de opinión, del día viernes 22 de junio, afirmó «Frustración de los pensionados».

Para finalizar estas expresiones deseo ser franco y categórico y anotar que todo conduce a que el actual mandatario, Juan Manuel Santos Calderón, quedó en mora social con los pensionados colombianos e incumplió una sagrada promesa de campaña; para él su mayor interés, durante 8 años de administración, fue lograr el Nobel de la Paz…

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