viernes octubre 7 de 2022

Croacia es semifinalista en Rusia-2018

 

Sochi, Rusia, 07 de julio_ RAM_ Croacia superó 4-3 en tiros de penal a Rusia (2-2) y se convirtió en el último semifinalista de la Copa Mundial de fútbol.

La selección anfitriona tomó el control del juego en los primeros minutos, sin embargo su rival se asentó en la cancha y comenzó a perfilar mejor su estrategia.

Su dominio no se patentizó en goles lo que aprovechó Rusia para acertar su estocada en el minuto 31.

Denis Chéryshev tiró la pared con Artem Dzyuba en tres cuartos de campo y soltó un disparo espectacular que se coló por la escuadra. Croacia no bajó los brazos y firmó el empate en el minuto 39. Le llegó el balón a Manduzkic, que pisó área y puso el balón a media altura, para que Andrej Kramaric rematara de cabeza al arco ruso.

En la segunda mitad Croacia se lanzó al abordaje y en el minuto 60 se perdió el gol. Iván Perisic lanzó el balón al poste, tras rematar un trazo Kramaric.

La acción animó el pulso, pues ambos rivales se aceleraron en el contragolpe. Rusia casi repite el festejo en el minuto 72. Aleksandr Erokhin remató con la testa, pero se marchó por encima del larguero.

En el minuto 77 el croata Luka Modric gozó de una excelente oportunidad. Su disparo fue al cuerpo de Erokhin. El resto de la segunda parte se repartió en acciones para ambas escuadras.

Rusia entró con más fuerza en la prórroga. En el minuto 100 tras un saque de esquina de Modric el zaguero Domagoj Vida remató de cabeza y puso en ventaja Croacia. Los dueños de casa no se amilanaron y en el 114 empataron. Mario Fernández brasileño nacionalizado ruso acuñó el festejo con la testa.

El resto del alargue fue pura entrega y emoción. Finalmente en los tiros de penal los croatas fueron mejores gracias a la jerarquía de sus hombres.

El último boleto a las semifinales del Mundial lo disputaron Rusia y Croacia en el estadio Olímpico de Sochi. Así como los anfitriones salieron al campo con la misión de dar otro golpe, los balcánicos intentaron dominar las acciones para emular a la generación que participó en la edición de Francia 98, cuando se quedaron con el bronce.

La paridad de los equipos y el temor a la derrota contribuyeron para que el encuentro se dispute bajo un manto de nervios e imprecisiones. Durante la primera media hora los protagonistas solo se amenazaban a través de la vía aérea y las combinaciones ofensivas no lograban dañan a las numerosas líneas defensivas.

Por lo tanto, tuvo que aparecer Cheryshev para improvisar una obra de arte maravillosa. La figura del elenco de Cherchesov construyó dos paredes con Dzyuba y sorprendió a Subašić con un remate de media distancia que se instaló en el ángulo.

La mínima diferencia hizo reaccionar a Croacia, que a través de sus individualidades llegó al empate. Un desborde de Mandzukic, un oportuno cabezazo de Kramaric y una floja reacción defensiva fueron los factores que determinaron el 1 a 1 antes de que llegue el descanso.

En el complemento las desinteligencias de Akinfeev y los centrales rusos le dieron la chance a Perišić de revertir la historia, pero un palo atrevido se metió en su camino. El volante del Inter se tomó su tiempo para no desperdiciar la ocasión. El dominio con el pecho y la resolución de media vuelta no fueron suficientes para festejar el segundo.

Como la principal diferencia entre ambos equipos se forjó en el cansancio físico, Cherchesov apostó por realizar variantes conservadoras en busca del tiempo complementario. Las salidas de Cheryshev y Dzyuba expusieron las claras intenciones del DT, dado que la fórmula de los penales fue la ideal para dejar en el camino a España.

Las dificultades musculares de Subašić y Vrsaljko pusieron en jaque a Croacia, dado que Dalić solo podría realizar una variante más y apostó por retener al arquero y sustituir al lateral por Corluka.

A pesar de las adversidades, los croatas lograron celebrar el 2 a 1 a través de una pelota parada. El centro de Luka Modric a la cabeza de Vida facilitó la tarea del central del Besiktas, quien se aprovechó de las dudas de Smolov y Akinfeev.

Lejos de resignarse, los rusos continuaron invadiendo el arco de Subašić, quien se convirtió en una de las figuras de la noche. La placa de héroe ya estaba casi terminada cuando Dzagoev envió un hermoso centro al área rival y Fernandes celebró el empate a 5 minutos del final. Al igual que en los cuartos de final, ambos tuvieron que recurrir a los penales para seguir con vida, aunque en este caso hubo lugar para uno solo.

Desde los 12 pasos, Subašić volvió a demostrar su jerarquía al desviarle el disparo a Smolov. La tapada del arquero y la falta de precisión de Fernandes concretaron el 4 a 3 que le dio el boleto a la semifinal a Croacia. El sueño de seguir haciendo historia se mantiene firme por la delicadeza de sus protagonistas. La generación dorada quiere superar a la del bronce y para ello deberá superar a Inglaterra en la próxima instancia.

Los anfitriones nunca se rindieron, pero fue en vano

Veinte años después del logro de la generación dorada de entonces, los hombres de Zlatko Dalic disputarán las segundas semifinales de la historia de su país, conjurando así —no sin sufrimiento y en los penales— su maleficio contra la selección anfitriona de la Copa Mundial de la FIFA™, tras perder a manos de Francia en 1998 y de Brasil en el partido inaugural de 2014.

El cuadro ruso, llevado en volandas por un entregado estadio Fisht, se afanó en la presión al principio, pero los croatas fueron capaces de interpretar su partitura bajo un ruido ensordecedor, que disparaba los decibelios con cada contragolpe de su rival.

Y en una de esas contras, Denis Cheryshev inauguró el marcador de un zurdazo por toda la escuadra. Pero minutos más tarde los Vatreni harían oídos sordos para callar a la afición rusa mediante un remate de cabeza de Andrej Kramaric.

Ivan Perisic hizo retumbar el poste de Igor Akinfeev, aunque ese sería el único estruendo de un segundo periodo en el que escasearon las ocasiones, por mucho que los nervios estuviesen a flor de piel. En la prórroga, un testarazo de Domagoj Vida volvió a silenciar a los anfitriones. Luego todo el país gritó de alegría con el empate de Mário Fernandes, pero el fallo de este mismo jugador en los penales sellaría el destino de Rusia.

El análisis de los enviados especiales de FIFA.com

Igor Borunov, con Rusia

Rusia se topó con el que resultó ser su adversario más potente del torneo. El primer tiempo fue bastante equilibrado, con ocasiones y un gol para ambos equipos. En la segunda parte, Croacia plasmó su dominio, aunque los rusos volvieron a exhibir su garra al igualar otra vez en la prórroga. Lamentablemente, les faltó sangre fría en la tanda de penales.

Vjekoslav Paun, con Croacia

¡Croacia es semifinalista! No fue su partido más brillante en Rusia, pero el resultado es incuestionable: los Vatreni de Zlatko Dalic cosecharon otra gran victoria. Hicieron gala de tranquilidad y tuvieron la posesión del balón, perseverando por ese camino y atacando, hasta terminar imponiéndose gracias a la calma de Ivan Rakitic, quien ya había transformado el último disparo de los suyos desde los once metros contra Dinamarca.

Jugador del PartidoUna vez más, Luka Modric fue el cerebro de Croacia desde el mediocampo, distribuyendo el juego y permitiendo a su equipo privar a Rusia de balones. Y demostró su carácter al materializar su penal, después de fallar contra Dinamarca.

El dato

2: Rusia se convirtió en el único país anfitrión de un Mundial que va a dos tandas de penales. Es la 30ª vez en la historia del torneo que un partido se decide de esta forma. La primera fue allá por 1982, en el RF Alemania-Francia de semifinales.

Lo que viene

Croacia-Inglaterra, semifinales, 11 de julio, Moscú (estadio Luzhnikí)

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