martes marzo 19 de 2019

Si de vetos hablamos…

 Por Esteban Jaramillo Osorio

Recuerdo a Uzuriaga cuando lo corrieron de la selección Colombia, sin razón alguna, después de ser artífice de la clasificación al mundial del 90.

A Willington, a Ernesto Diaz, figuras del pasado, también perseguidos por dirigentes celosos de su fama. A Edwin Cardona, borrado de la nómina anterior, al igual que a Teo Gutiérrez. A Radamel Garcia, el padre de Falcao, a Batato Castro y Astolfo Romero, años atrás, apartados por sindicalistas. Todos por fuera por las famosas y cacareadas razones técnicas, antifaz de los caprichos de los entrenadores y dirigentes. Y el veto denunciado a Reinaldo Rueda, o el de Juan Carlos Osorio, en la selección. Y los vetos a los periodistas en los medios que se rasgan las vestiduras y lagrimean hoy defendiendo a las mujeres en actitud demagógica y populista. Mentiras mala información, e hipocresía.

Tan lindo el deporte en canchas y pistas, tan sucio, tantas veces, fuera de ellas.

Y las deficiencias de los organismos del estado, que aparecen hoy en público anunciando investigaciones y medidas. Son los mismos que tienen patas arriba el país frente a la amoralidad o la perversión.

Algo queda claro en el escándalo de moda: Se hicieron visibles las mujeres con sus críticas, para reducir las brechas de género, como herramienta fundamental para proteger sus derechos, ante los atropellos inherentes a la histórica cultura machista. Lo hicieron por medio de quienes informan con sensatez, equidad y responsabilidad, que son muchos.

Conveniente sería que en la crisis del frágil fútbol femenino se construyeran otras formas para reclamar, exigir y procesar soluciones. Nunca desde el insulto, la descalificación y los razones infundadas, con belicosos enfrentamientos.

Bello el deporte, digo, como defensa de sus artistas, que tanta felicidad producen desde pistas y campos.

Y que no hable de vetos, por favor, quien no los ha sufrido…Se de que hablo.

Twitter: @estejaramillo

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