lunes diciembre 9 de 2019

El Ojo del Halkón Deportistas, grandes embajadores

 

 Por: Rubén Darío Mejía Sánchez

BOGOTA, 28 de julio de 2019 RAM_ Muchas veces hace mas un muchacho de 22 años montado en una bicicleta después de sufrir una serie de penurias por la vida en el campo y en la ciudad que muchos diplomáticos que se dedican a darse la gran vida en las sedes diplomáticas de las diferentes ciudades del mundo.

Digo lo anterior, porque conozco a muchos diplomáticos que pasan sin ton ni son, durante la palomita que le da el gobierno de turno y otros que no hablan cosas coherentes, que en vez de hacer quedar bien al país, lo que hacen es hacerlo quedar mal, porque la diplomacia es un arte que sirve para mostrar la imagen de los países y muchos de los que representan a Colombia en el exterior ni siquiera le colaboran a sus compatriotas cuando tienen problemas y no lo digo de ahora sino desde hace mucho tiempo, porque en Colombia no se respeta la Carrera diplomática y lo que se hace es dar premios de consolación o simplemente se premian actuaciones de algunos funcionarios de medio pelo que han pasado por la administración nacional o local.

Cualquiera preguntaría si estoy ofendido y digo que sí, porque, así como algunos de nuestros embajadores y cónsules trabajan, algunos no hacen nada y nos olvidamos de esos que con esfuerzo son los verdaderos embajadores e imágenes del país.

Este 28 de julio de 2019 no pasará en vano y no olvidarán los ciudadanos de bien, no solo en Colombia sino también en el mundo, porque como dicen los españoles un mozalbete de solo 22 año levantó la bandera en lo mas alto de la Ciudad Luz, de Paris, para decir aquí estamos los colombianos honestos y trabajadores, no los corruptos, narcotraficantes y delincuentes que son los que tratan de mostrar, olvidando que Colombia es de gente buena, fuerte, berraca y trabajadora.

Hoy marco su nombre en letras de molde y en molde dorado, Egan Bernal, un muchacho que con su humildad y su trabajo alcanzó lo que muchos no pueden alcanzar con su arrogancia y deseos de poder. Bien dicen que al que le van a dar, le guardan y eso pasó con Egan Bernal que llegó al Tour de Francia 2019 como gregario de un equipo que creyó en él y en donde el jefe del equipo se dio cuenta que no estaba en condiciones y dio un paso al lado para que el gran Egan tomara las riendas del asunto. Que buen ejemplo, que bueno que muchos que no sirven para nada y que solo piensan en rencillas y en crear conflictos para que el país esté dividido siguieran este ejemplo, para que aquellos que de verdad trabajan y quieren el país lo gobernaran como debe de ser.

Da vergüenza cuando se habla de corrupción en las instituciones, en donde no se ha salvado ni quiera el Ejercito Nacional, una institución grande y respetable, y que se había resistido a ceder a hechos de corrupción; pero con la llegada de algunos comenzamos a ver que hay una serie de manzanas podridas que deben sacarse para que la institución no salga mal librada y se le siga respetando como debe de ser.

El asunto no está en tanto bla, bla, bla, el asunto está en trabajar seriamente, en formar las futuras generaciones y en darnos cuenta que cuando se llega al poder, no es para acabar con el botín de un momento a otro, afectando a los demás y dejando malos recuerdos, porque de una cosa si estoy seguro, la historia pasa cuentas y solo la historia dirá la verdad de quienes son los buenos y malos gobernantes del mundo.

Que bueno sería que ahora que empezó un nuevo periodo legislativo, los llamados padres de la patria trabajaran, puesto que cuentan con unos salarios bastante altos, de los que también forman parte los funcionarios del Congreso a quienes se les ha hecho unos reajustes estrambóticos de sueldos, en donde hay unos que trabajan y otros que no, y pasan la vida como un simple saludo a la bandera.

Pero volvamos a lo que vinimos, vinimos a decir “Ave Egan”, porque acabas de llegar donde solo llegan los héroes, los grandes triunfadores, los grandes guerreros y los grandes hombres del mundo, en este momento Egan tuvo a Paris a sus pies.

Como no va a servir que los medios de comunicación del mundo más importantes abrieran sus páginas hablando de esa joven figura, quien sin ganar una carrera grande sacó el posgrado y se llevó la mas grande del ciclismo mundial, como es el Tour de Francia.

Para llegar donde llegó Egan es necesario abrir un camino y ese camino lo han abierto una serie de ciclistas, que si diéramos los nombres en esta columna no tendríamos espacio porque han sido muchos, unos que fueron a hacer el reconocimiento y a mostrar la potencia y a recibir un grande nombre como el que se les dio “LOS ESCARABAJOS COLOMBIANOS”. Cuando se habla de “Los Cafeteros” en la actividad deportiva, se hace con respeto y es bueno saber que hombres como Ramon Hoyos Vallejo, como “El Zipa” Forero, “El León” del Tolima, Rubén Darío Gómez “El Tigrillo” de Pereira y “Cochice” Rodríguez dieron grandes pasos a nivel nacional para luego darlos a nivel internacional.

Con “Cochice” Rodríguez se escucharon los himnos patrios más de una vez, debemos recordar que el ciclismo colombiano ha figurado en las mejores carreras del mundo, en los campeonatos mundiales y en los Juegos Olímpicos.

A nadie se le va a olvidar el gran trabajo de Lucho Herrera, que fue de donde salió el nombre de cafeteros, porque él formaba parte del equipo patrocinado por Café de Colombia. Lucho hizo una gran vuelta a España, estuvo en los primeros lugares e hizo figurar el nombre de Colombia como un preámbulo a lo vendría luego con Nairo Quintana, como un hombre consagrado, trabajador, amante de la bicicleta, salido del campo para tragarse las carreteras de Europa.

Vuelvo y repito, muchos nombres se quedarán en la carpeta por falta de espacio pero hoy que se la colocado la cereza al ponqué, debemos de dar un vistazo atrás con el verdadero ojo retrovisor para dar gracias a esos que abrieron el camino para llegar a la gloria y a los directivos que creyeron en el deporte en su momento, y que pensaban que un día se iba a conseguir un título en el Tour de Francia, lo que estaba muy lejos. Se cumple el adagio, “no hay tiempo que no llegue y deuda que no se pague”, había una deuda con los aficionados al ciclismo en Colombia y hoy la pagó Egan Bernal.

Hemos tenido gran figuración con nuestros deportistas en diferentes actividades, en atletismo con Catherine Ibarguen, y antes con Víctor Mora, entre otros, y en las demás actividades con ese semillero que sigue dando de que decir, porque hay madera y hay con que lograr muchos triunfos como el de Egan a nivel Mundial.

Hoy fue un día de fiesta para Colombia deportiva, un día de reflexión por parte del Gobierno, ya se cuenta con un Ministerio del Deporte; pero esperamos no sea para llenarlo de burocracia, sino de gente que sepa y ame el deporte para seguir cosechando triunfos. Hay que dejar trabajar a hombres como el actual director de COLDEPORTES, y hacer un alto en el camino para evitar los hechos de corrupción que se presentan en lagunas de las actividades deportivas.

Me quedan muchas cosas para decir; pero quiero terminar felicitando a los organizadores de la Media Maratón de Bogotá, una carrera que empezó de ceros y en donde algunos personajes, cuando los entrevistamos hace 20 años vaticinaban que esto iba a ser un fracaso y cada día nos damos cuenta que, ha sido uno de los grandes aciertos gracias a la colaboración de la empresa privada. Los ríos de gente, la participación de grandes figuras que nos hicieron pensar que la Media Maratón de Bogotá no tiene nada que envidiarle a la Maratón de Boston o a las grandes del mundo.

Aprendamos de nuestros deportistas que buscan los triunfos, pero sin hacer daño a nadie, porque lo bello del deporte es que un deportista sabe lo que es ganar o perder, porque ese es su gran reto demostrar de que está hecho y por lo general nos damos cuenta que, los buenos deportistas son buenas personas y eso debe ser ejemplo para todos.

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