jueves agosto 22 de 2019

Se marchó, DON GABRIEL…

Por Esteban Jaramillo Osorio. (Ejo)

Maestro, pero maestro de verdad, a la vieja usanza. Hoy le dicen maestro a cualquiera. Maestro fue Gabriel Muñoz López, en la academia y en los medios. De él, mucho aprendí. El mejor relator de Tv que conocí, por su ritmo sin gritos, sin estridencias, sin insultos, sin provocaciones, sin destrozar la garganta con falsos nacionalismos. Respeto que llaman. Con sindéresis al hablar. Sin muletillas o gracejos, aforismos sin sentido, o frases lapidarias.

Todo esto cuando el futbol era un juego y no la orgia de pasiones regionales, desenfrenadas, del presente. Se fue Don Gabriel a quien despiden emocionados y agradecidos, sus alumnos en las redes y en los medios. Se marchó también Climaco Urrutia, personaje de tv que encarnaba Jaime Santos, mi compañero en TV Hoy, cuando me iniciaba en los ajetreos de los medios capitalinos. Se van los míos… Se acerca mi día. ¡Dios mío, enséñame a morir!

Tráfico o esclavitud. 

Desconocimiento e hipocresía, tan comunes hace años en el futbol nacional. Sonsacar jugadores de otros clubes, resulta mas cómodo que ficharlos con respeto, o formarlos desde las bases. Tal el caso del futbolista Carrascal y su traspaso al América. Pero no es Tulio Gómez, directivo americano, único responsable. Él, esa practica no la invento. Fue el mismo afectado de hoy, Gabriel Camargo, quien en el pasado la impulsó. La tentación de hacer propio lo ajeno, con precio irrisorios frente a la real cotización. Tantas veces futbolistas vetados por dirigentes, únicos dueños del poder o la verdad. Cualquier futbolista puede ser tentado, o traspasado de un club a otro con respeto a la ley. La esclavitud hace tiempo se abolió.

 — 

Esteban Jaramillo Osorio

Twitter: @estejaramillo

Share Button