martes noviembre 12 de 2019

El circo del futbol

Por Esteban Jaramillo Osorio

Bogotá, 01 de septiembre_ RAM_Falcao enloqueció a los turcos. Recepción digna de estrella del rock. No desentonó, también hizo su show. El hambre insatisfecha de triunfo lo lleva al infierno…Así es Estambul, donde aman y rechazan con desenfreno. Deja atrás los placeres de la bucólica Mónaco, donde vivir es de príncipes y magnates. Pero así son los desafíos del futbol, los anhelos no cumplidos, especialmente cuando acosa el final de su carrera. Apuesta arriesgada la del «9». Con goles habrá fiesta y sin ellos, encendio.

Segundo acto.

Neymar, un gambeteador clásico, preso en jaula de oro. La rumba, el carnaval, por encima del placer de jugar, lo que muy bien sabe hacer. Cuando ingresa al campo, es artista de saltos y piruetas, para eludir rivales, engañar al árbitro o corromper el juego.

Por su transferencia, cifras estrambóticas que erizan, en un mundo sin trabajo, deprimido, acorralado por la pobreza, con migrantes en todas partes, sin donde dormir o que comer. Obscenidad.  Duelo por él, por Neymar, de dueños prepotentes que, forrados en dinero, reducen la fiesta del futbol a las inmundicias de un mercado ilimite en caprichos. ¿A Neymar lo compraría usted?

Tercero acto.

James y el siquiatra.

El colmo. Conciliador y amistoso con su entrenador, James en su nueva etapa en Real Madrid, consciente de que solo con profesionalismo sin fisuras llega a la titular. Pero ladran desde Colombia sus contradictores. Afirman que su problema está en la cabeza y no en el soleo, músculo traicionero, que lo inhabilita y frena su carrera. En este mundo loco, detrás de la pelota, no faltara aquel, como ocurrió con Maradona en una de sus crisis, que recomiende encerrarlo en un manicomio. El ídolo se respeta. Y solo desde el conocimiento de su historia clínica, se puede, sobre él, lanzar tal afirmación.

Cuarto acto.

Manos sucias.

Y Johan Fabbro cambió los placeres lujuriosos con la reina del mundial, Larisa Riquelme, con quien comparte lecho, por las frías noches de un penal. De la gloria de la copa con el Once Caldas, a la soledad y la reprobación social por abuso de una menor. Así es el futbol. ¿ Es un circo?–

Esteban Jaramillo Osorio

Twitter: @estejaramillo

 

Share Button