sábado septiembre 24 de 2022

Año nuevo…vida nueva.

 Por Esteban Jaramillo Osorio. 

Manizales, 06 de enero_ RAM_ Quiere el Once Caldas borrar los pasos en falso del año pasado cuando, como de costumbre en la era Bodhert, contrató cantidad sin respetar la calidad. Futbolistas invisibles que perdieron el crédito y la oportunidad.

Para esta temporada, cinco vinculaciones hasta ahora, pendientes de un delantero y un volante de equilibrio, para impulsar de nuevo la confianza general.

Ovelar, máxima expectativa, pasó los exámenes rigurosos practicados por los médicos del club. Ni pubalgia, ni artrosis. Una lesión grave hace 11 años, ya superada por obvias razones. Su compromiso ahora es futbolístico y mental.

Payares con resonancia cerebral, luego de la enfermedad en el cerebelo que le produjo una leve hemorragia y afectó su equilibrio. Todo bien.

Pablo Rojas, Sebastián Hernández y Jhony Galli, en perfecto estado, sin manchas por lesiones graves en sus historias clínicas. La expectativa se centra en su nivel competitivo.

La desvinculación de Juan Carlos Henao, aunque prevista desde el ejercicio anterior, cayó por sorpresa y generó comentarios contradictorios: «Así no se trata a un histórico» se afirma.

En la memoria, por sus hazañas en la portería, Henao se rehusó al aprendizaje y fue un entrenador de arqueros sin alta calificación. Él mismo fabricó su salida.

Los héroes, perpetuos en la memoria del club, deben capacitarse para ejercer roles distintos. Si son contratados, por influyentes que sean en la masa popular, llegan para aportar. De lo contrario firmes en el recuerdo agradecido, pero rumbo al museo, a la diplomacia del club o a la universidad. Algún día volverán.

EJO

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